
EL AMOR NO ES UNA CONQUISTA.
Amar es elegir compartir un camino, no ganar una batalla.
A través de mis "cartas" quiero inspirarte a reflexionar, a cuestionar tus certezas y a desarrollar habilidades que te ayuden a tener mejores relaciones, porque la mejora constante de nuestras relaciones, tiene como resultado una mejor calidad de vida.

Amar es elegir compartir un camino, no ganar una batalla.

Cómo construir una relación basada en respeto, libertad y confianza, sin intentar controlar el ritmo del otro.

¿A qué te comprometes con la otra persona además de serle "fiel"?

Cuando escuchas la palabra compromiso, ¿qué es lo primero que viene a tu mente?

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede en tu cerebro cuando piensas en hacer pareja con alguien y convertir el "tú y yo"... en un “nosotros”?

Los estigmas dañan.

¿Es necesario decirle todo a tu pareja para demostrarle que la amas? ¿Son la transparencia y la honestidad muestras contundentes de que amamos?

¿Puede convertirse el sexo en una herramienta de manipulación?

Aprendimos que desear a alguien que no es tu pareja es fallar... ¿y si no es así?

¿Qué es lo que hace más daño... a quién... y por qué?

Cuando escuchaba la palabra psicodelia, solía relacionarla con plantas alucinógenas, visiones, colores que respiran y geometrías imposibles.

Cuando lo conocido estorba.

Dejar de obedecer es también un acto de amor.

El miedo se combate con atrevimiento.

La libertad no se pierde cuando decidimos amar, sino cuando lo que sostiene la relación es el miedo.

El amar solo se vive en el presente.

Seamos honestos: que te pongan los cuernos duele, porque pega directo en el ego, en la confianza y te hace dudar hasta de ti.

Tu comportamiento depende de tus creencias... ¿ya las revisaste?

¿Cómo no vamos a tener miedo de amar, si las personas que debían cuidarnos cuando éramos niños nos ignoraron justo cuando más queríamos ser vistos?

Amar sin controlar mejora la calidad de tu vida y la de las personas que amas. No es fácil, pero se puede aprender.