La valentía es una práctica que combina fuerza interior, capacidad de análisis y gestión emocional para actuar cuando es necesario, transformando los retos en oportunidades de crecimiento. Es una habilidad que se puede desarrollar para avanzar a pesar del miedo, de las dificultades y de los riesgos que podemos reconocer.
Ser valiente no significa ser imprudente sino actuar con conciencia al respetar tus límites, aunque incomodes y decepciones; es dejar de vivir para complacer, encajar o pertenecer; es restarle poder al qué dirán y atender las propias heridas. La valentía nos permite decir que no… decir ¡ya no!, incluso cuando nos enfrentamos al miedo a perder a quien amamos.
Las personas valientes cambian de opinión, modifican el rumbo, porque son honestas y fieles a sí mismas. Reconocen que el bienestar no llega cuando el micro mundo que las rodea está en orden, sino cuando aprenden a silenciar el ruido interior y entonces lo que sucede afuera deja de impactarles.
Ser valiente también es comunicar con honestidad lo que se siente y mostrar con transparencia lo que estamos siendo y sintiendo. Practicar la valentía implica arriesgar nuestra vulnerabilidad, es decir, reconocer nuestra fragilidad, aceptar que en algunos temas estás perdidx, que no lo sabes todo y que a veces el miedo te abruma.
Ser valiente es mostrarte vulnerable sin que te importe... es pedir lo que necesitas. La valentía se entrelaza con el riesgo a ser frágil y con aceptar la posibilidad de la desilusión, y esa mezcla abre la puerta a la compasión. Porque al recordar tu propia vulnerabilidad puedes decirle al otro: no estás solx en esto, yo también me he sentido perdidx, confundidx, decepcionadx, frustradx, impotente, triste, solx...
La valentía genera un efecto dominó, pues ver que alguien lucha por recuperar su poder es profundamente inspirador. Ser compasivos y permitirnos enfrentar lo que nos asusta a nuestra manera... es ser valientes.
La valentía es indispensable para tener bienestar. Cada vez que te atreves a enfrentar a quienes esperan que te amoldes a lo que quieren, a que cambies, a que te adaptes para su comodidad y conveniencia, recuperas un poco del poder que habías cedido. Y si ser genuinx, valiente y compasivx se vuelve un hábito, en menos de lo que te imaginas habrás recuperado tu valía y el poder personal que requieres para construir relaciones que realmente generen bienestar.
La valentía no solo consiste en poner límites, renovar tu autoconcepto, conectar o ser compasivo.
También implica darle un nuevo significado a lo que para ti es AMAR y soltar la idea de que amar incluye controlar. Se requiere valentía para aceptar que al amar no hay garantías, ni seguridad. Ser audaz es fundamental para atreverte a construir vínculos donde se honre la libertad, la honestidad y el deseo de ver feliz al otro. Es de intrépidos amar sin controlar y recordar que amar liberando no significa amar menos. Significa amar con presencia, con responsabilidad emocional y con un cuerpo que ya no está a la defensiva, sino que ya está disponible para vivir el placer.
Mi curso El ABC para amar sin controlar y tener sexo placentero, es una invitación para practicar tu valentía y recuperar tu poder, al mismo tiempo que decides ser una persona amorosamente consciente.
Es una invitación para revisar creencias, sanar heridas relacionales y recuperar el poder personal que hace posible que tengas vínculos más conscientes, más libres y más placenteros.
Si sientes el llamado a relacionarte desde la valentía —contigo y con otrxs— sigue este enlace.
Alejandro, que tomó el curso, me dijo: Gracias Adriana. Mi vida está cambiando. He descubierto que puedo gestionar mis emociones y estoy empezando a sentir compersión, ese amor que siempre creí que me debían y que ahora descubrí que solo puedo vivirlo si tengo el arrojo de demostrarlo. Cambiar hábitos es de valientes, pero cambiar estructuras mentales arraigadas es de pioneros. Después de tomar el curso he decidido amarme y amar sin miedo y sin ataduras. No detengas tu labor... que tus palabras son el primer impulso para muchos. Saludos.
Una mujer me escribió lo siguiente: Mil gracias Adriana por tus palabras, consejos, enseñanzas y experiencias compartidas durante el curso. Me siento muy identificada con todo lo que piensas y cómo lo dices, para que lo podamos recibir e internalizar.
Estoy trabajando con tus “descargables” y los digiero poco a poco, como bocados que me nutren. Evidentemente uno trae cosas aprendidas durante la vida familiar con nuestros padres, hermanos, amigos... y romper los paradigmas a los 70 años que tengo no es fácil... te diría que me encanta el curso, aunque me cueste un montón. La resiliencia es mi mayor pilar, soy Géminis y puedo dar vueltas fácilmente.
Mi esposo y yo tenemos una relación muy especial, porque no podemos convivir por circunstancias de su trabajo durante meses . Él en Venezuela y yo en España. Hicimos acuerdos y los escribimos, los revisamos y ajustamos cada año. En estos acuerdos está el respetar con discreción tiempos y momentos individuales para que cada uno los use a su conveniencia. Pero YO sí había pedido que cuando estuviéramos juntos, en el mismo país, se respetara la exclusividad. Y ahora que estoy trabajando contigo en este proyecto de AMAR SIN CONTROLAR, ya me suena mal fijarle espacios a la exclusividad, aunque me cuesta mucho digerir que así sea. Es todo un trabajo modificar estructuras mentales y me encanta estudiar tus apuntes para saber cómo hacerlo. ¡Gracias Maestra!
Romina me expresó: Adriana, tomar tu curso, escuchar tus entrevistas y leer tu libro me han salvado la vida. Me sentía absolutamente sola en este mundo sin entender por qué siento, pienso y actúo de manera contraria a lo que la sociedad dice que es lo correcto. Todo lo que has explicado acerca del deseo y de la libertad como base para amar me ha hecho entender que no soy ni anormal ni única. Muchas gracias. Mi camino apenas empieza y el curso me está ayudando mucho. Mil gracias por compartir tus conocimientos y experiencias.
Me gustaría que todos los que tomaron el curso compartieran su experiencia conmigo para saber si su calidad de vida mejoró, al mejorar la calidad de sus relaciones, practicando las herramientas que compartí en el curso El ABC para amar sin controlar y tener sexo placentero.
Si te interesa saber más del curso sigue el enlace: www.adrianareinking.com
Te abrazo con mucho cariño.
Adriana

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