El conflicto Ucrania-Rusia lleva cuatro años y medio, mientras la guerra de Irán se va acercando a seis meses de duración, al tiempo que las consecuencias económicas (las humanas y sociales parecen no importar a nadie) no hacen sino empeorar.
Desde el principio, ambas guerras iban a ser muy cortas , pero como resulta bastante evidente, los apoyos exteriores y la estrategia de los drones (ya no hay enemigo pequeño), no hacen fácil una victoria clara por parte de ningún bando.
Por un lado , la OTAN, perdón Ucrania, ha diseñado una estrategia de desgaste económico con el objetivo de ocasionar a Rusia cuantiosas pérdidas económicas, minando su sector energético (refinerías, exportaciones de petróleo), y por otro, Irán cerrando el estrecho de Ormuz y sus aliados los hutíes, bombardeando barcos en el mar Rojo, para evitar la exportación de Arabia Saudí.
Kepler nos informa de la actualidad, tras la ruptura del acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. El supuesto de base ya es un conflicto prolongado hasta al menos 2027.
“El estrecho de Ormuz se vuelve a cerrar: los tránsitos diarios de materias primas se han desplomado a un promedio de tan solo 7 por día al 28 de julio, por debajo del nivel anterior al memorando de entendimiento, con la actividad en el extranjero cerca del 60% de los tránsitos. Los volúmenes de crudo y coque que transitan por el estrecho han caído a 1,7 millones de barriles diarios desde un máximo de 11,9 millones de barriles diarios el 25 de junio, ya que Irán no puede exportar nada debido al bloqueo y el flujo restante está dominado por Irak y los Emiratos Árabes Unidos.
El gráfico muestra los tránsitos diarios hasta el 28 de Julio.
“Segundo punto crítico: Los ataques de los hutíes contra Arabia Saudita y el bloqueo parcial de Bab el-Mandeb han reducido los tránsitos relacionados con materias primas a 24 por día, frente a un promedio de 34 antes de la escalada. Los volúmenes de crudo/co que transitan por Bab han disminuido ligeramente, manteniéndose en un promedio de 4,9 Mbd en los últimos 7 días, por debajo del promedio de 5,7 Mbd de marzo a junio. No obstante, al menos por ahora, las cargas de crudo/co Yanbu se mantienen estables justo por debajo de los 4 Mbd. Teóricamente, Arabia Saudita puede redirigir todas las exportaciones de Yanbu hacia el norte, pero la disponibilidad de buques se convertirá en un problema.
”Tránsitos diarios por el estrecho de Bab el Mandeb hasta el 29 de Julio.
Previsiones de Kepler.
“Recuperación de la oferta retrasada: Prevemos que las interrupciones en el suministro de crudo/co en Oriente Medio promediarán 9,9 Mbd con respecto a la base de referencia de febrero de 2026 entre agosto y noviembre, sin recuperación hasta finales de año como muy pronto. Las interrupciones en las refinerías persistirán en 2,4 Mbd hasta octubre. El suministro de GNL es el más afectado: las interrupciones se mantendrán en 4,7 Mt/mes hasta noviembre. Los daños estructurales en Ras Laffan limitarán el suministro de la instalación a solo 27 Mt este año, frente a los 81 Mt de 2025, y solo se recuperará a 61,5 Mt en 2027. Existe una gran incertidumbre en torno a las cifras de suministro previstas, y no se debe descartar la posibilidad de nuevos retrasos.”
El análisis tiene casi dos semanas, donde las cosas no han hecho sino empeorar.
Lo último incluye otro ataque a la refinería de Arabia en Jizan.
Po otro lado, los problemas de Rusia y Kazajistán con sus puertos de exportación de petróleo en el mar Negro están disminuyendo la producción. Kazajistán ha reducido su producción en el primer semestre un 8,4% y tras los últimos repetidos ataques de Julio, ha reducido la producción a la mitad.
“Kazajstán, uno de los 10 mayores productores de petróleo del mundo, ha reducido a menos de la mitad su producción diaria de petróleo tras el cierre de su principal terminal de exportación en el Mar Negro ruso debido a los ataques con drones , según informó el lunes una fuente del sector.”
Y esto no es lo peor.
Los ataques sistemáticos de Ucrania a las refinerías rusas han eliminado la exportación de combustibles por parte de Rusia, lo que unido a la contracción de la exportación de las refinerías procedente de Oriente Medio, está disminuyendo los inventarios de diésel y keroseno a niveles mínimos, al tiempo que incrementa los precios (el margen del diésel está disparado).
«Europa tiene un grave problema con el diésel», afirmó Eugene Lindell, director de productos refinados de la consultora FGE NexantECA. «La situación se pondrá fea, ya que probablemente veremos precios fijos extremadamente altos», lo que repercutirá en los costes de transporte, la inflación y la presión política sobre los gobiernos, añadió.
Los precios ya superan con creces los del petróleo. El precio del diésel ICE Futures Europe, un referente mundial, ha subido casi un 40 % desde su mínimo del 18 de junio, mientras que el crudo Brent ha aumentado alrededor de un 5 % en el mismo periodo. Dado el papel fundamental del diésel en el transporte, la construcción y la industria, se prevé un importante impacto inflacionario, que podría producirse incluso si los precios del petróleo se mantienen relativamente estables.
Las reservas de diésel en las principales zonas importadoras han disminuido en los últimos meses y se encuentran muy por debajo de los promedios estacionales. Las reservas europeas son las que más han bajado, con un descenso de alrededor del 30 % desde finales de marzo”.
Tras las declaraciones de Irán sobre las condiciones de reapertura del estrecho , la situación se ha complicado.
“En un comunicado emitido por Mohammad Baqer Zolghadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Teherán afirmó que el estrecho permanecerá cerrado hasta que Washington ponga fin a lo que Irán calificó de comportamiento hostil. Las seis demandas incluyen el cese de las amenazas y acciones militares estadounidenses, el fin definitivo de la guerra, la retirada de las fuerzas navales y aéreas estadounidenses de las costas de Irán, una indemnización por los daños de guerra, el levantamiento de las sanciones y la liberación de los activos iraníes congelados.”
Ya conocemos los efectos reales sobre la producción de petróleo y líquidos de gas natural en Marzo-Abril. No previsiones sino datos oficiales suministrados por EIA de EE.UU.
La producción de todos los líquidos ha caído hasta los 95,372 millones de b/d, mientras la producción de petróleo crudo, ha descendido hasta los 75,281 millones de b/d, con una disminución de 13,3 millones de b/d y 11,5 millones de b/d respectivamente.
La reducción en inventarios es mucho menor, porque había un exceso de oferta en los primeros meses de 2026 y la demanda ha caído en 3-4 millones de b/d. No conoceremos los datos reales de inventarios hasta dentro de algunos meses, pero al menos sabemos el descenso estadounidense. Han pasado de 1.684 millones de barriles a finales de Febrero a 1.525 millones de barriles a finales de Julio 2023.
Una extrapolación similar con los inventarios mundiales nos daría por una regla de tres (evidentemente no es exacto) , el paso de 8.200 millones a 7.425 millones de barriles, con un descenso de casi 800 millones de barriles en cinco meses. Es evidente que es un descenso importante pero no dramático.
Recordar los cálculos de JP Morgan. No parece que estemos muy lejos.
Con el enquistamiento de la situación en Oriente Medio y Ucrania-Rusia, nos dirigimos al precipicio. No parece que Trump tenga fácil salir del atolladero en que se ha metido y sospecho que Irán conoce perfectamente la debilidad de la administración USA.
Lo que ya no nos va a salvar en el futuro, es la disminución de las importaciones de petróleo de China. El brutal descenso en los meses de abril-julio no se puede prolongar demasiado.
Según el STEO del mes pasado, el consumo de China apenas ha descendido 700.000 b/d (ver tabla de abajo) en el 2T 2026, mientras sus importaciones han caído más de 4 millones de b/d. Las previsiones apuntan a una normalización para el 4T de 2026, lo que nos conduce a una recuperación de las importaciones (o un agotamiento total de los inventarios estratégicos).
¿Qué ocurrirá ahora? …
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