RSS Amplifier

Orar con GPS · Aug 18, 2026

La descarriada

0
Sign in to vote or save

iVoox

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

La descarriada. En los primeros años de este milenio hubo lugar un sinodo de obispo sobre el viejo continente. Al final, Juan Pablo II quiso confirmar con su firma lo que se había dicho a través de una exhortación apostólica que llevaba por título la Iglesia en Europa, Iglesia en Europa. En la entradilla de este documento, que trataba sobre el viejo continente, figura este texto sobre Jesucristo, vivo en su iglesia y fuente de esperanza para Europa.

Puede hablar de la esperanza de no tener en cuenta que Jesús es el ángel donde está sujeta nuestra salvación. Al meditar sobre la esperanza, normalmente la consideramos desde el punto de vista nuestro, porque se trata de una virtud que poseemos en cuanto que vivimos en esta tierra.

Propiamente Dios no puede tener la esperanza teologal. Sin embargo, aunque Dios no puede esperar las realidades sobrenaturales, porque ya las posee, sin embargo, mucho espera de nosotros porque nos quiere. Es verdad, los cristianos esperamos en Dios, pero también Dios espera en nosotros. El amor que nos tiene es tan grande que busca correspondencia por nuestra parte.

No posee nuestro amor, lo espera. En una de sus parábolas, Jesús narra cómo Dios es paciente y nos busca porque tiene esperanza en nuestro amor, aunque nos hayamos extraviado. Según escribe San Mateo, decía Jesús en una ocasión, ¿qué os parece? Suponéis que un hombre tiene cien ovejas. Si se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la pérdida? La pérdida. Para un pastor como nuestro Reñón, la pérdida de una de sus ovejas es una auténtica tragedia. Dios, además, es padre al que le interesan nuestras cosas. Un hombre tiene preocupación cuando un hijo suyo se extravía, pero Dios no se preocupa solo, sino que se ocupa.

Es cierto que tenemos libertad para descaminar, aunque también lo es que el Señor nos busca y emplea los lazos de su amor para que volvamos como si tuviera un hilo invisible por el que estamos unidos. Si queremos alejarnos, nos lo permite, pero cuando llega el tiempo propicio y nosotros lo dejamos actuar, va enrollando el carrete de su enorme caña de pescar y poco a poco nos atrae hacia sí. Él conoce todas nuestras debilidades, pero también lo bueno que hay en nosotros.

Nos conoce perfectamente, porque nos quiere. Su amor es siempre positivo, aunque vea que haya cosas que debamos mejorar, porque la verdad es siempre positiva. Así, la esperanza de un cristiano que es sobrenatural está anclada en el amor que Dios nos tiene. En cambio, el optimismo es un estado de ánimo que endulza el alma, como el azúcar que envuelve a los fármacos para que los niños tomen el parádez de palos. Y como sabemos, el mucho azúcar con el tiempo puede generar diabetes.

La esperanza no es como el optimismo, pues aunque humanos

Read the original on ivoox.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.