Lee el podcast de Si tienes más de 35 años y piensas que estudiar ya no es para ti, mira este vídeo
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Jorge este año, con 44 años, ha pasado de no saber absolutamente nada de la preparación de oposiciones, de no entender lo que le podían preguntar, acabar con un 7, un 7, en una preparación de 10 meses, un 7 de media. y no es un caso de éxito de los que se ven en internet de plaza la primera, pero para mí sí que es un caso de éxito, porque dentro de nuestra academia ha conseguido pasar de cero a comprender la oposición y que el tribunal le dijese, no estás trabajando, y le sorprendiese por kilo tan fino en gestión de aula y en estudio, que la verdad se merecía la plaza. Lo que pasa es que el tema de méritos ya sabéis que es muy importante. Entonces, en el vídeo de hoy vamos a ver si Jorge puede... Si Adolfo con 48 años pudo, si Sonia de la Fuente con 51 años pudo, tú también. Así que si tienes más de 30 años, 40, 50, incluso 60, y piensas que estudiar ya no es para ti, este vídeo va de verdad mirándote a los ojos y te va a decir que sí que puedes. Primero, te recomiendo que no pongas tu edad como excusa. Porque conozco a muchos opositores y opositoras que están continuamente en una preparación de diez meses poniéndose excusas de que con la edad ya no es lo mismo.
Es posible que no sea lo mismo, aunque la ciencia nos dice otras cosas. Nos dice que continuamente estamos creando nuevas neuronas, que se puede seguir aprendiendo mejor. Incluso se puede aprender mejor que el resto de opositores porque tenemos más experiencia y en el momento que tengamos más conocimiento de la oposición. Por efecto, Mateo, vamos a conectar mejor nuestra competencia, nuestro conocimiento. Pero, insisto, si yo ya creo que la edad es un problema determinante, va a ser muy difícil que te saques la plaza. Segundo, no tienes que memorizar como antes. Tú piensa cómo eres como estudiante o cómo eras. Y lo único que tienes que hacer es poner la ciencia a tu favor. ¿Cómo pongo la ciencia a mi favor? Pues me voy a Adolfo. Adolfo, los dos primeros meses de la preparación no se puso a estudiar. Aprendió a estudiar, aprendió a aplicar la práctica espaciada, alargar al máximo los temas, aprendió a concentrarse, aprendió que la oposición de educación va de expresión escrita y de expresión oral. Entonces, eran dos habilidades que tenía que comunicar. Aprendió, como es el caso de Jorge, las reglas del juego. Que no es la edad. El tribunal no me escoge por la edad. El tribunal me va a escoger por mi propuesta práctica.
Y os tengo que decir que también tenéis ventaja. Hay muchos opositores jóvenes... que piensan que tienen todo el tiempo del mundo y pierden muchísimo tiempo. No va de horas, va de la calidad de esas horas. En una posición de educación no se saca a la plaza quién más estudia, sino es quién más impacta. Entonces, en ese sentido, tenéis ventaja. Pongo la ciencia a mi favor. Entiendo que es una maratón. Entiendo que los primeros meses es para entender las reglas del juego. Mi currículum. Me lo contaba también Jorge. En su preparación me contaba. Diego, yo es que dediqué los primeros meses no a estudiar, dediqué a ver convocatorias de otros años, dediqué a entender mi currículum y leerme el decreto y tener propuestas para cada competencia específica. Dediqué tiempo a aprender a estudiar, dediqué mucho tiempo a hacer simulacros y me costaba mucho y le tenía mucho miedo. Si tú esto lo trabajas y eres... inteligente en donde poner tu energía. Me da igual que tengas 20, 30, 40, 50, 60 años. Y también tienes ventaja en una cosa, y es que la mayoría de opositores y opositoras No saben concentrarse, están continuamente con las redes sociales, están continuamente delegando su pensamiento a la inteligencia artificial.
Así que si tú eres capaz, de verdad, de decir, mira, me voy a poner en serio, me voy a poner a opositar mis dos, tres, cuatro horas de forma recurrente, descansando como toca, vas a tener muchísimo ganado. Pero ya hemos puesto dos cortafuegos, la edad no debe ser un problema y no te compares. Porque, de nuevo, hay opositores y opositoras que se comparan continuamente y la comparación no te hace bien. Te comparas con alguien que tiene todo el día para estudiar. Te comparas con alguien que es más joven y tú piensas que estudia mejor. Pero es que nunca ganas en la comparación. Tú no sabes cómo esos opositores lo van a hacer el día del examen. Tú no sabes lo que hacen en su día a día. Tú no sabes si van a gestionar bien los nervios. Tú no sabes si entiendes las reglas del juego. Yo me hacía pequeñito en la comparación en mi academia con opositores que cuando el preparador preguntaba por supuestos prácticos, lo contestaban siempre al dedillo y decía, mira, este compañero, esta compañera, lo van a hacer perfecto. Y me di cuenta luego que la gente con la que me comparaba y pensaba que lo iba a hacer increíblemente bien, muchos de ellos se quedaron en la primera parte.

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