¿Te imaginas tener la posibilidad de hablar con gente de todo el mundo? Y de poder entender cuáles son los miedos más repetitivos que tiene la gente, de las dudas más frecuentes, de los bloqueos que tienen las personas que les imposibilita hacer aquello que realmente quieren hacer. ¿Te imaginas qué chulo seria poder saber todo esto para poder ayudar mejor?
Pues sin buscarlo, llevo 5 años escuchando a centenares de personas, gracias a mis redes y gracias a haber sido nómada durante 2 años. Personas que me han transmitido sus vulnerabilidades con total confianza porque necesitaban respuestas.
A lo largo de todos los años me he dado cuenta de dos patrones:
El mayor bloqueo a hacer lo que quieres hacer es el miedo
La gente necesita de espejos para poder sacar lo ya tienen dentro
Hoy voy a profundizar en el primer punto.
Desde el punto de vista evolutivo el miedo es necesario porque garantiza nuestra supervivencia. Y nuestra supervivencia se garantiza cuando nuestro cerebro está en una zona segura, en una zona cómoda. En este entorno no pasa nada malo.
Todo lo que sea salir de esta zona de confort al cerebro no le gusta, porque pone en juego nuestra supervivencia.
El problema viene cuando este no entiende que no es lo mismo tirarse sin paracaídas que hablarle al chico que te gusta.
Para él todo es lo mismo.
Desde el punto de vista de la psicología tenemos dos grandes miedos: miedo al rechazo y miedo al fracaso.
Desde mi punto de vista, el miedo al fracaso no deja de ser miedo al rechazo. Sino, ¿por qué te daría miedo fracasar?
Pero vamos a dejar de lado mi opinión personal y a desgranar los dos grandes miedos:
Miedo al rechazo → es el miedo a perder el grupo, a sentirse desplazado, a dejar de pertenecer. Es el miedo más común porque es el que garantiza la supervivencia.
Desde siempre hemos sido animales que sobreviven gracias al grupo, mi abuela también lo vivía así. Había comunidad. No hace tantos años que vivimos pensando que podemos vivir solos, pero es solo eso, una idea mental, porque la realidad es que sí necesitamos al grupo (podemos entender grupo de muchas formas).
Miedo al fracaso → temor a no cumplir con las expectativas propias y ajenas (por eso también decía que, al final, es miedo al rechazo).
¿Y cómo se la relaciona todo esto con la pregunta que me ha salvado millones de veces?
Porque esta es la pregunta que me ha hecho enfrentarme a mis miedos y pasar del asiento espectador al asiento creador:
¿Qué es lo peor que puede pasar?
Lo sé, quizá esperabas una pregunta al nivel de Jung pero, esta pregunta es buena justamente por su sencillez.
Cuando siento miedo por hacer algo pienso, ¿qué es lo peor qué puede pasar? Pero lo peor, lo peor. No hablamos de quedarnos en la superficie, hablamos de ir hondo.
Te pongo ejemplos personales:
Qué es lo peor que puede pasar si dejo mi trabajo
Que me queda sin dinero un tiempo
Y qué es lo peor que puede pasar si me quedo sin dinero de verdad
Que me tenga que ir a vivir a casa de mi abuela hasta que la situación mejore
Y qué es lo peor que puede pasar por irme a vivir a casa de mi abuela
Nada
Así que, en su momento, pensé: si dejo mi trabajo y las cosas se me complican mucho, me voy a vivir con mi abuela.
Pero, ¿es realmente lo que quería?
Entonces aquí entran en juego tus prioridades. ¿Es tan fuerte tu deseo (o tan fuerte la incomodidad que llevas soportando) cómo para llegar a mudarte al pueblo con tu abuela?
Mi respuesta fue sí. Así que dejé el trabajo.
Te pongo otro ejemplo, más cotidiano. El otro día mi amiga Laura me dijo: tengo que darle una vuelta a eso que quiero hacer, a ver cómo puedo hacerlo.
A eso que le respondí: no tienes que pensar más, llevas tiempo queriéndolo hacer pero no te terminas de atreverte. ¿Qué es lo peor que puede pasar si lo haces?
En su caso, perder seguidores.
Preguntarme una y otra vez que es lo peor que puede pasar me ha hecho darme cuenta de que muchas veces, nada es tan peor.
Para mi hay dos cosas que serian lo peor:
Perder mi seguridad física y emocional
La muerte
Todo lo demás son miedos disfrazados de excusas.
Así que, si tienes algo en mente, un proyecto, una conversación pendiente, un email, un post, lo que sea. Pregúntate: ¿qué es lo peor que puede pasar?
Si te apetece compartirlo, te leo en los comentarios.
Un abrazo,
Júlia
P. D. Si quieres trabajar conmigo, puedes hacerlo a través de las mentorías 1:1, donde resolveremos un bloqueo concreto y trazaremos un plan de acción claro, o del programa PUZZLE, donde construirás las bases para convertirte en la persona capaz de crear la vida que quieres. Para cualquier duda, escríbeme a hola@juliarovira.com.

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