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Nothing to declare/ Nada que declarar · Apr 18, 2026

Ready/ Preparadas

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Jose Torcal · Nothing to declare/ Nada que declarar

(Español tras la foto)

Ready

Let me start by saying that I’m not someone who tends to dwell on apocalyptic scenarios—they don’t motivate me. Every time I attend a permaculture course or any sustainability-related training, I come across at least one person whose goal is to fortify their home against the catastrophe “that’s coming.” Maybe they’re right. In fact, billionaires are building luxurious bunkers to survive the end of the world, funded by the same systems that are contributing to its destruction.

That’s not what drives me. I prefer to act in ways that improve my life—and life in plural—right now. And if that also helps me become more resilient and better prepared for whatever may come, even better. In fact, both things are naturally connected. However, it would be naïve to ignore that changes in the world have become more erratic, accelerated, and extreme. Over the past ten years, I’ve witnessed disasters and emergencies I had never seen before around me: uncontrolled wildfires in North America whose smoke reaches Europe; recurring floods that have wiped entire neighbourhoods and even cities off the map; extreme heat waves that intensify year after year; large-scale power and IT outages; genocides; improvised wars; a pandemic; supply shortages; the implosion of democracy… the list goes on. As I think about it, I can hear F-18 fighter jets flying over my town.

I feel that we are more vulnerable than ever—that we increasingly depend on systems that are more centralized, controlled by fewer hands, and over which we have less influence. Faced with this reality, I—an optimistic person by nature—have decided it’s time to prepare, calmly and rationally (I still can’t understand the logic behind the surge in gun sales in the United States during the pandemic). Here I share some of the lessons I’m learning in this process of preparing for potential emergencies. They are a combination of official recommendations (Sendai Framework for Disaster Risk Reduction – UN, national policies in Japan, Ready.gov, GetPrepared.ca, IFRC community preparedness, EU Civil Protection strategies, early warning systems – UN/WMO) and good practices.

I am not an expert, and preparedness will vary depending on each person’s context: living in a high seismic-risk city is not the same as living near a nuclear plant or on a Pacific island. Nor should preparation be the same for a young student sharing a flat, an elderly person living alone on the tenth floor, or a family with babies. I recommend treating this as a basic starting point and verifying information with local authorities according to your personal context.

1. Basic survival

· Water (9 liters per person – covers at least 3 days)

· Non-perishable food (canned goods, preserved foods, energy bars, nuts)

· Manual can opener

2. Light and communication

· Flashlight + batteries

· Radio + batteries

· Cellphone+ Power bank + charger

· Contact list on paper

3. Health

· Basic first aid kit

· Personal medication (at least one week supply)

4. Documents and money

· Copies of important documents in a waterproof bag

· Cash (small bills)

5. Basic protection

· Appropriate clothing + spare change

· Thermal blanket or sleeping bag

6. Basic hygiene

· Wipes / sanitizer

· Toilet paper

· Garbage bags

7. Other specific needs

· Supplies for babies and pets (if applicable)

· Glasses / contact lenses and spares

· Medical devices or batteries if needed

Prepare for the worst, hope for the best.

Thanks for reading and take care,

Jose

(Scroll up for English)

Preparadas

Vaya por delante que no soy dado a pensar en el escenario apocalíptico, no me motiva. Cada vez que voy a un curso de permacultura o de cualquier tema de sostenibilidad, me encuentro al menos a una persona que va con el propósito de blindar su casa frente a la catástrofe “que se viene”. Quizás están en lo cierto, de hecho, los grandes billonarios están construyendo sus lujosos búnkeres para sobrevivir al fin del mundo con el dinero que obtienen mientras alimentan su destrucción. A mí no me mueve ese pensamiento, prefiero hacer algo pensando que va a mejorar mi vida, y la vida en plural, actualmente, y si además sirve para ser más resiliente y estar más preparado para lo que pueda venir, pues aún mejor. De hecho, ambas cosas están conectadas, naturalmente. Sin embargo, sería muy ignorante no ser capaz de ver que los constantes cambios en el mundo se han vuelto más erráticos, acelerados y drásticos. En los últimos 10 años he visto catástrofes o emergencias que nunca había visto a mi alrededor: incendios descontrolados en Norteamérica cuyo humo se siente en Europa, inundaciones recurrentes que han borrado del mapa barrios e incluso ciudades enteras, olas de calor extremo que se repiten y superan año a año, apagones eléctricos e informáticos masivos, genocidios, guerras improvisadas, pandemia, escasez de suministros, la implosión de la democracia… la lista es interminable, y mientras pienso en la lista, escucho aviones F-18 sobrevolar mi pueblo. Siento que somos más vulnerables que nunca, que dependemos (cada vez) más de sistemas (cada vez) más centralizados en (cada vez) menos manos y en los que (cada vez) tenemos menos influencia.

Ante este panorama, yo, un optimista vital, he decidido que es hora de prepararme, desde la calma y la razón (no puedo todavía entender la lógica detrás del incremento de la venta de armas en Estados Unidos durante la pandemia). Aquí comparto algunas de las lecciones que estoy aprendiendo en este proceso de preparase ante una posible emergencia. Son una combinación de recomendaciones oficiales (Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (ONU), políticas nacionales de Japón, Ready.gov, GetPrepared.ca, IFRC community preparedness, Estrategias de Protección Civil UE, Sistemas de alerta temprana (ONU/WMO)) y de buenas prácticas. No soy un experto en el tema y la forma de prepararse variará según el contexto de cada persona: no es lo mismo vivir en una ciudad con riesgo sísmico muy alto que vivir en un pueblo junto a una central nuclear o en una isla del Pacífico. Tampoco ha de preparase igual una persona joven que vive con otras estudiantes que una anciana que vive sola en un décimo piso o una familia con bebés. Recomiendo tratar esta información como unas recomendaciones básicas y generales, un punto de inicio, y verificar la información con las autoridades locales y de acuerdo con el contexto personal.

1. Supervivencia básica

Agua (9 litros por persona- cubre un mínimo de 3 días)

Comida no perecedera (latas, conservas, barritas, frutos secos)

Abrelatas manual

2. Luz y comunicación

Linterna + pilas

Radio + pilas

Batería externa + cargador

Lista de contactos en papel

3. Salud

Botiquín básico

Medicación personal (mínimo para una semana)

4. Documentos y dinero

Copias de documentos importantes en bolsa impermeable

Dinero en efectivo (billetes pequeños)

5. Protección básica

Ropa adecuada + muda

Manta térmica o saco de dormir

6. Higiene mínima

Toallitas / gel

Papel higiénico

Bolsas de basura

7. Otras necesidades específicas

Suministros para bebés y mascotas (si aplica)

Gafas / lentillas y repuestos

Baterías médicas o dispositivos necesarios

Prepárate para lo peor, espera lo mejor.

Gracias por leer y hasta pronto,

Jose

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Read the original on josetorcal.substack.com

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