RSS Amplifier

Héroes y Traidores · Jul 21, 2025

¿Potencia mundial?

0
Sign in to vote or save

iVoox

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

El siguiente podcast es una producción de Radio Universidad de Rosario, Radio UNR.

Ya lo tenemos listo, preparadísimo a Mario Gluck. ¿Cómo andas Mario? ¡Buen día! Bien, pero no vine muy preparado.

¿Cómo no? Mario...

Está bien, no estudié hoy. Profe, no estudié.

No...

¿Se acuerdan cuando le tomaba la lección al frente y decía no estudié? El famoso guitarrero.

A ver, pase a ver el guitarrero.

O sea, lo tuyo en sinceridad porque está diciendo no estudié.

No, profe, no voy a subir, me voy a pasar al frente.

Seguro que sabe, pase, por favor.

Nunca me lo dijeron.

¿Algún? Te chantaron un uno.

Sobre todo en Historia, una vez que también dije lo mismo.

Dos veces me pasó eso, en Literatura y en Historia.

Después decía, no, usted no puede decirme que no sabe.

Claro, usted no puede decirnos que no sabe acá, Mario.

O sea, si viene acá, si viene acá, Mario.

¿Y ya te gustaba Historia ahí en secundaria? No, me gustaba más Literatura.

¿Y cuándo te empezó a gustar? Me empezó a gustar ya cuando avancé un poquitito, incluso porque en realidad yo primero empecé a estudiar Psicología y no sé por qué después me decidí por Historia.

¿Y estudiaste mucho de Psicología? No, no llegué a estar un año.

¿No? ¿Pero qué cosa de la Historia? Porque, por ejemplo, a mí me gustaba mucho la Historia Antigua y Medieval, Grecia, Roma, todo eso me encanta.

A mí no me gustaba la Historia Argentina.

Después me empezó a gustar la Historia Argentina.

Bueno, a todos nos pasa eso.

Nos pasa eso, ¿no? Nos pasa eso en general, sobre todo a cierta generación, ¿no? Porque la Historia Argentina, viste, era mucho que San Martín, me había cansado mucho, me había cansado mucho, que las batallas y esas imágenes de los próceres no me gustaban.

No, a mí tampoco.

Pero después la gente las revalorizó y está muy bien, digamos, pero durante la dictadura, que yo estuve en el 78 al 83, estuve en la secundaria y era como que en un momento teníamos basta.

¡Basta, basta! ¡Qué buena gente que eran! Eran todos buenos, todos santos.

No, pero aparte esas peleas, me parecieron unas peleas, o sea, me gustaban más las de arco y flecha.

Totalmente, no, pero aparte eran mucho más divertidas.

Era como, qué sé yo, la mitología griega.

La mitología griega me había fascinado cuando había visto, porque eran unos personajes realmente...

Tremendos.

Tremendos, eran dioses, pero hacían cosas mucho más que humanas, digamos.

¡Uf! Sí, sí, sí.

¡Eran maravillosos! Peleas, aparte era una cosa así muy divertida.

Pero sí, uno odia, digamos.

Muy alejado de la imagen que uno puede tener de un dios, ¿no? Por supuesto, del dios cristiano, del dios judío, del dios monoteísta, no.

Estos no eran dioses buenos, eran...

¡Ah, vos te mandaste esa! ¡Ah, tomá, te mato a vos! ¿Cómo, eh? ¿Cómo? Y castigo, los castigos que se mandaban, ¿no? Y después, bueno, los amoríos que tenían.

Claro, porque eran dioses también, yo les iba a aportar eso también, porque bueno, había ahí castigo, pero también eran dioses que se atendían en los deseos, ¿no? Por supuesto, sus deseos y...

¡Y más! ¡Y más! Y más todavía, eran maravillosos, eran realmente interesantes.

Pero bueno, así es la cosa, y estamos en una época que a los historiadores nos están tratando mal.

Sí.

Muy mal.

No, pero lo hablo en serio, ¿no? Este gobierno trata mal a todo lo que sea intelectual, ¿no? Un anti-intelectualismo que viene, que es una tradición en la derecha prácticamente, el anti-intelectualismo.

Sí, siempre fue.

Bueno, por lo menos en el siglo XIX, final del siglo XIX, principio del XX, pero los que armaron el anti-intelectualismo eran intelectuales en general, sobre todo en Francia.

Claro.

La derecha francesa eran intelectuales, como Charles Maurras, y otros más que, bueno, empezaban a decir ¡Porque los intelectuales! Y ellos eran intelectuales, no importa.

Pero en realidad era el intelectual de izquierda o crítico, lo que fuera, ¿no? La izquierda también fue anti-intelectual en algunos momentos, totalmente.

En la época de Stalin fue bastante anti-intelectual.

En el castrismo en Cuba también fue anti-intelectual en una época.

Pero bueno, básicamente los que fueron más consecuentes fue la derecha no-liberal, la derecha o conservadora o la derecha reaccionaria y fascista directamente.

Y este gobierno parece que sigue esa tradición.

Se dice liberal, pero me parece que está más del otro lado, ¿no? Qué sé yo.

¿El fascista? A ver, ya hemos hablado alguna vez del liberalismo.

El liberalismo tiene muchas facetas, muchas posibilidades.

Está claro que desde el punto de vista político no hay nada de liberal en este gobierno, porque la intolerancia, digamos, la intolerancia es absoluta, digamos.

A ver, Menem, que no venía de una tradición liberal, por ejemplo, era alguien que tenía una política determinada, liberal desde el punto de vista económico, si se quiere, sí, de derecha desde el punto de vista económico.

Ahora, desde el punto de vista político ideológico no era alguien que dijera hay que matar a todos los...

No, no nada, digamos.

Había una libertad absoluta, eso hay que reconocerlo en esa época.

Había libertad de expresión, había y mucha.

Creo que fue uno de los momentos de la apertura democrática del 83 para acá más libres en ese aspecto.

Es más, Menem era capaz de llamar a algún opositor y decir che, a ver, vení, vamos a charlar un rato.

Sí, quizás tenía un poco más de equilibrio.

Read the original on ivoox.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.