Se sintió como leer un sueño, igual de confuso que tratar de descifrar uno justo al despertar. Resonó conmigo de manera inesperada.
Este año me propuse retomar el hábito de la lectura y aunque sé que no regresaré a mi época de secundaria donde leía casi un libro al día, mi meta es que la lectura vuelva a formar parte de mi cotidianidad. Por lo mismo, empecé a buscar recomendaciones de libros y espacios de lectura. Es así como llegué al club de lectura del Fondo de Cultura Económica que tiene la propuesta de leer autores de latinoamérica a lo largo del año, decidí integrarme porque además de ser una actividad gratuita me animará a expandir mis horizontes literarios.
El primer libro del año es justamente “Space Invaders” de Nona Fernández, escritora, guionista y actriz chilena. Su obra gira principalmente en torno a la memoria histórica— y personal— de la dictadura de Augusto Pinochet.
Siendo sincera no hice ninguna investigación previa a empezar a leer, sólo conseguí la versión electrónica y me adentré sin saber qué esperar. Fue una experiencia interesante que les relato a continuación.
Es la historia de un grupo de niños/adolescentes que por medio de sueños y recuerdos difusos hablan cómo fue crecer durante la dictadura cuando de acuerdo a los adultos eran “demasiado jóvenes para saber de política” pero, no por ello no notaban los sucesos a su alrededor.
Digo que parece que estás leyendo un sueño ya que la manera en la que está escrito es esa, un collage de sueños, pesadillas y recuerdos formado por los personajes. Todos intentan recordar a su compañera, Estrella, quien un día sólo dejó de asistir a la escuela y su ausencia dejó un hueco en sus amistades. Como lector, uno va recabando las piezas de lo que va sucediendo, poco a poco mencionan que el papá de uno sufrió una especie de accidente con un explosivo en el trabajo y que el hermano de otro ayudó a repartir folletos que convocaban a una marcha muy importante. Todo ello lo envuelve una neblina de incertidumbre sobre el contexto en el cual se desarrollan los hechos.
Inesperadamente, este libro me recordó un hecho en mi infancia. Estaba en la primaria cuando Felipe Calderón, expresidente de México, declaró la guerra contra el narco. Crecí en un entorno seguro entonces tuve la fortuna de que nunca me afectó directamente, sin embargo, todavía recuerdo que había noticias muy fuertes y que los adultos se tensaban con cada una, se hablaba de secuestros exprés y llamadas de extorsión. Desde que tuve mi primer celular me recomendaron no guardar ningún contacto de forma que indicara algún parentesco como “mamá, papá, hermano, prima, tía, etc” por seguridad, así si perdía el celular o lo robaban, los maleantes no sabrían a quién llamar para pedir dinero. Todo esto, estaba oculto en un rincón de mi memoria, no lo recordaba y, mientras más me adentraba en la lectura, más salía a flote. Al leer los sueños de los personajes, me reflejé en ellos sin saberlo.
Space invaders fue sin duda una experiencia interesante. Es un libro fácil de leer, apenas tiene 70 páginas, y combina magistralmente narraciones en segunda y tercera persona sin un narrador específico, a veces incluso dentro de un mismo capítulo.
Considero que encapsula perfectamente la experiencia de “ser muy chico para enterarte de política” El mundo sólo pasa de fondo porque a esa edad uno no se entera realmente de las cosas, los adultos no cuentan mucho y tu mayor preocupación es ir a tu casa para batir el récord de la puntuación en tu videojuego favorito y tal vez estudiar para el examen del día siguiente.
Como comentario final, este libro hizo darme cuenta de que no sé nada acerca de la historia de Chile, o sea, sabía que la dictadura de Pinochet existió pero, nada más. Por lo que este texto fue una invitación para estudiar y aprender un poco más acerca de este periodo violento e histórico.
Si ya habías leído Space Invaders, cuéntame en los comentarios qué te pareció. Si no, dime ¿te dieron ganas de leerlo?

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