Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.
Bienvenida y bienvenido a Cuidarte, un espacio semanal para compartir inspiración e ideas sobre autocuidado.
Soy Marta Reguero, periodista, profesora de yoga y meditación y coach personal.
Ponte cómoda, ponte cómodo que empezamos.
Bienvenidos, bienvenidas a Cuidarte.
Hoy vamos a hablar de un tema que seguro nos afecta a todos en nuestro día a día, porque quién más y quién menos participamos de la comunicación a través de las redes sociales, bien como entretenimiento, como forma de pasar un rato.
También han cambiado los hábitos de información, ahora nos informamos más a través de estos medios y sí que ha habido una evolución importante en cómo lo usamos.
Tiene una parte positiva, como todo, una parte quizá que hoy vamos a analizar con algo más de profundidad.
Y lo que queremos descubrir hoy con nuestra invitada es cómo nos influyen estos nuevos hábitos, cómo influye el uso que hacemos de las redes sociales, sus particularidades en nuestra percepción de la realidad y en nuestro bienestar.
Para hablar de esto tengo conmigo a Natalia Martín de la Huerga, que es doctorada en psiquiatría, licenciada en psicología clínica, neuropsicóloga y psicóloga forense.
Ella tiene una amplia trayectoria tanto en consulta como divulgando, que es como yo llegué a ella, precisamente porque la escuché divulgar, hablar con muchísima claridad de este tema y por eso le pedí, por favor, que hoy estuviera con nosotros.
Así que muchas gracias, Natalia, por compartir este rato.
Encantada.
Bueno, no sé si te he presentado bien, si hay alguna cosa que quieras matizar.
Está perfecto, Marta.
Años dedicados a atender pacientes de diferentes edades, también creo que adolescentes y personas jóvenes, que muchas veces quizá no sé si son los más o menos preparados para enfrentarse a esta otra realidad.
Y bueno, para empezar, si te parece, nos puedes contar cómo describirías tú esta evolución que ha habido en el cambio de las redes en los últimos años.
A ver, el cambio que ha habido ha sido súper rápido.
Yo creo que estaríamos todos de acuerdo en esta afirmación, que ha sido un cambio muy rápido que, en cierto modo, nos ha invadido porque hemos pasado de no convivir, por ejemplo, con tablet ni con móvil, a estar como ser una parte más de nuestro cuerpo.
Entonces, hay bastantes dinámicas adictivas relacionadas con el uso de las redes, con el uso del móvil, de dependencia, ¿vale? Como que necesitamos el móvil para poder hablar, para poder quedar, para poder trabajar, para poder relacionarnos.
O sea, ha cambiado mucho nuestra sociedad en todos los ámbitos, desde los más pequeños, incluso en las escuelas, hasta nosotros en nuestra edad adulta.
O sea, tú antes sí podías trabajar con un ordenador, pero no era tan habitual el uso de los mails, las llamadas constantes, el WhatsApp.
O sea, ahora estamos hipercomunicados, que por un lado es genial, pero por otro lado no deja tiempo a parar ni a estar desconectada de esas redes y eso hace que tú no estés conectada con lo que tienes en ese momento, sino que estás ahí.
Es como vivir la vida a través de la pantalla y no a través de la realidad que estás viviendo.
No sé si alguna vez os ha pasado de ir a un concierto o estar de vacaciones en algún lugar y, por ejemplo, yo recuerdo hace años, estábamos viendo unas ballenas y nadie estaba sin el móvil.
Y dije, guau, es muy fuerte porque nadie está mirando las ballenas, las están mirando a través del móvil, que sí, que es muy bonito, que vas a tener ese recuerdo, pero porque no eres capaz de desconectar un segundo el móvil y disfrutar, es como en las bodas.
O sí, bueno, las bodas, los conciertos, en todo, que se hace a través de esa pantalla.
Entonces es una forma de no conectar con la situación como tal, ¿sabes? Sí, lo que estabas comentando también me venía a la mente si quizás hay como una frontera más difusa entre, estabas poniendo ejemplos de cómo trabajábamos antes, quizá con estas herramientas también, pero no sé si ahora hay esa sensación de que como está todo en el mismo sitio, de trabajo con el mail, pero con el mail también me comunico con mis contactos familiares o personales, me van llegando mensajes de trabajo, pero a la vez me llega.
Y salvo que pongas mucho control, que quizás es algo de lo que ahora podemos hablar, de qué hábitos o qué técnicas nos pueden ayudar a poner un poquito más de cuidado en esto, sí que yo por lo menos noto que hay una frontera difícil de marcar, entre ahora estoy con mis hijos y ahora me entra un contacto por el WhatsApp y como hay esa expectativa de que respondas rápido, pues si no respondes cuesta y a lo mejor eso también da ese un poco de agobio, ¿no? A lo mejor de...
Sí, como vivimos en ese entorno...

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.