Empezamos con lo más leído de la semana pasada: emisiones de radio extrañísimas; mapas de Alien; la erupción del Vesubio en el 79.
La lectura por placer en Estados Unidos ha caído más de un 40% en los últimos veinte años, según explica Financial Times (en inglés), a partir de un análisis de la American Time Use Survey. De 236.000 personas encuestadas, la proporción que leía por placer en un día promedio descendió del 28% en 2003 al 16% en 2023. Un 3% anual de caída sostenida. Los investigadores midieron cualquier tipo de lectura por disfrute: libros, periódicos o revistas (en papel), libros electrónicos y también audiolibros. La caída es real aunque se consideren formatos emergentes como la escucha de libros.
En España, el Barómetro del Ministerio de Cultura apunta en la dirección contraria: la lectura crece, especialmente entre jóvenes. Pero sus cifras no son tan creíbles si uno mira la letra pequeña. Basta con leer una vez al trimestre para ser clasificado como que “lee en su tiempo libre”; “lector frecuente” es quien lee al menos 10 minutos a la semana. Se eligen umbrales que inflan las estadísticas y mezclan perfiles muy distintos. Luis Miguel Macías lo detalla en Biblogtecarios y Fernando Bonete lo ha criticado en Instagram
No es que los datos sean falsos, es que hay que tener cuidado con lo que creemos que significan a partir de las variables de estudio. Mientras tanto, el dato estadounidense (metodológicamente más sólido) ilustra mejor la transición hacia una sociedad menos lectora.
La gente de mi generación y mi clase cultural intuye que hay algo importante en la lectura, que su pérdida no es solo estadística sino personal y social. Kiko Llaneras lo expresó en X: empezó a escribir un artículo dándole la razón a María Pombo (¿leer está sobrevalorado?) y giró a mitad de camino. Descubrió que sí le inquieta que dejemos de leer, sobre todo pensando en adolescentes. “Creo que leer es una forma de pensar”.
Hace poco leyendo el “Divertirse hasta morir” (Amazon, Todos tus libros), encontré que Neil Postman había llevado esta intuición al extremo: el texto escrito no es un medio más, sino una tecnología intelectual que obliga a la secuencia, la lógica, la abstracción. Cuando una cultura desplaza el texto como medio dominante, no se vuelve menos informada, sino menos capaz de pensar ciertas cosas. Los discursos complejos no es que se vuelvan impopulares: se vuelven impracticables.
Creo que hay una pasada de frenada en lo de Postman. Me identifico mucho más con la defensa de leer como salvación personal y como defensa frente a formas de control y empobrecimiento cultural de Vargas Llosa al recoger el nobel (en texto en Letras Libres) o con Aloma Rodríguez y su “A quién le importa que leer sea sexy” o Andrea Fáundez en su lista a favor de leer y no de “querer haber leído”
La creadora alemana Lina Seiche, divulgadora de bitcoin y ahora residente en El Salvador, donde promueve a su presidente Bukele, argumenta en X que la democracia tiene un fallo de diseño: fomenta la alta preferencia temporal, ese sesgo hacia la gratificación inmediata que lleva a los políticos a ofrecer "cosas gratis el próximo año" en lugar de sacrificios que construyan futuro. El horizonte de cuatro años convierte la austeridad en suicidio electoral y premia el vaciamiento progresivo de los cimientos nacionales.
Lina Seiche@LinaSeiche
Democracy has a design flaw.
1:11 AM · Jan 21, 2026 · 50.5K Vistas
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Por su parte, en esta entrevista en El País que le hace Joseba Elola, Žižek admite abiertamente su admiración por la capacidad china de pensar a largo plazo (sin democracia) y advierte de que vienen tiempos de estados de emergencia donde necesitaremos decisiones más rápidas y eficaces, una cooperación que trascienda la dinámica gobierno-oposición.
La tesis de que quizá la democracia liberal sea incompatible con la supervivencia ante grandes crisis (la del cambio climático, por ejemplo) o ante períodos de gran transformación (inteligencia artificial, cambio demográfico) no es desde luego nueva.
Aquí creo que conviene añadir lo que Fukuyama llamaba el “problema del mal emperador” en “Los orígenes del orden político” (Amazon, Todos tus libros): China desarrolló antes que nadie el Estado burocrático más avanzado del mundo (meritocrático, impersonal, capaz de planificar a largo plazo), pero carecía de mecanismos institucionales para resolver la sucesión o para destituir a un gobernante incompetente o tiránico sin recurrir a la violencia, la rebelión o el colapso dinástico.
Un buen emperador podía lograr hazañas extraordinarias precisamente porque no enfrentaba los obstáculos de la deliberación democrática. Pero cuando llegaba un emperador cruel, demente o simplemente inepto, no existía procedimiento legal para destituirlo. El sistema dependía enteramente de la lotería del carácter personal del soberano. Las dinastías chinas seguían un ciclo recurrente: fundador virtuoso, consolidación, decadencia, mal emperador, rebelión, caos, nueva dinastía.
Fukuyama contrasta esto con el desarrollo occidental del Estado de derecho y la rendición de cuentas: instituciones que limitan el poder del gobernante y permiten corregir el rumbo sin destruir el sistema. La democracia liberal, con todas sus ineficiencias y su cortoplacismo, resuelve el problema del mal gobernante mediante elecciones periódicas.
Las acciones de Trump (especialmente la captura de Maduro y las amenazas sobre Groenlandia) han generado un debate sobre la fuerza y el poder. Ignatieff, en entrevista de Rodrigo Terrasa en El Mundo y en Letras Libres, advierte que entramos en una fase en la que derecho internacional una molestia y sustituyen tratados por "tratos" donde el farol, la mentira y la extracción de recursos enriquecen al líder, su familia y sus cortesanos. Espada se queja de que esto ampare las dictaduras y apunta contra “los irreprochables”. Agredano ve a Europa como un pececito entre pirañas en The Objective.
Del archivo.
Aborda Cristina Galafate en El Mundo el tema del estrés crónico y sus efectos en la salud con Koro Cantabrana, autora del libro “Estrés encubierto. El síndrome silencioso que amenaza tu vida”. Es un tema que me lleva interesando años, desde que justo empecé a despegarme del estilo de vida en el que flirteaba con él. Creo que acierta la escritora al destacar que muchas personas no son conscientes del daño que el estrés continuo causa en su bienestar físico y emocional.
Con el tema del estrés vuelvo a Sapolsky. Leyéndole el año pasado es como por fin entendí lo que había tenido cerca en mi vida con el estrés crónico, sus causas y sus consecuencias. Aquí acota el concepto en apenas tres minutos. En este vídeo apunta a nuestra “maldición” como especie: el miedo a hablar en público, a la hipoteca o pensar en un ambiente en el que se abusa de nosotros o se nos maltrata nos hace secretar las mismas hormonas que la cebra que detecta un león y tiene que huir de ella. Somos primates social y psicológicamente sofisticados, pero la evolución “tira” de los mecanismos de supervivencia que tenían nuestros antecesores cuando “pensamos” en estos nuevos peligros de individuos inteligentes.
El efecto a largo plazo del estrés crónico es el desgaste y deterioro del cuerpo. Si la reacción es similar a la de “me persiguen, me van a comer” no es extraño que sucedan cosas como que intentemos no gastar energía en la digestión (y nos siente la comida mal), compulsión para obtener energía (nos alimentamos de más y engordamos sin controlarlo), se debilita el sistema inmune (el ahora importa, no gastemos en el futuro), suben el azúcar y la presión sanguínea. El estrés crónico puede desembocar en ansiedad, depresión, pérdida del sueño y falta de interés en actividades físicas. La memoria y la habilidad de decidir pueden verse afectadas negativamente.
El científico en charla con Huberman profundiza y explica: el estrés a corto plazo y motivado nos viene muy bien (pagamos por él y lo buscamos de hecho, a una dosis correcta la llamamos “estimulación”), el estrés crónico es fatal. En sus libros y clases aborda también un aspecto crucial: cómo el estrés en la infancia por situaciones de maltrato o abandono deriva en adultos más violentos y con peor salud mental. Sobre el amigo Robert hablamos hace poco con muchas recomendaciones.
Relacionado, muy valiosos los ejemplos que comparte Gemma Goldie: “cosas útiles que he sacado de los podcasts de Huberman y que no son los típicos consejos de “que te de el sol, come sano, duerme bien”, sino cosas prácticas que he implementado en el día a día con éxito”. Contextualiza muy bien lo de la “canción que puede reducir la ansiedad”. Se trata de Weightless, de Marconi Union, un tema desarrollado en conjunto con un laboratorio de neurociencia y que en estudios (pequeños, ojo) parece reducir la ansiedad un 65% en tres minutos, similar a una benzodiacepina.
He descubierto hace poco a Helena Echevarría y su podcast, en el que ofrece una vía de gestión de la ansiedad menos centrada en luchar contra ella y más en reconocerla, ponerla en su sitio y “gestionarla”. Os dejo dos episodios de su podcast relacionados con el tema: “Deja de Luchar Contra La Ansiedad” y “Guía Práctica Para Superar Crisis de Ansiedad y Pánico”. Me ha interesado especialmente su propuesta de “escritura terapéutica”.
“Las instrucciones eran sencillas: Tumbados en catres y con antifaces, los participantes debían respirar profundamente desde el vientre sin pausa al ritmo de una música trepidante que retumbaba en los altavoces. Se les decía que el ejercicio podía inducir un estado alterado de conciencia tan profundo que los participantes a veces lo describían como revivir el aterrador momento de su nacimiento. Algunos participantes afirman haber vislumbrado vidas pasadas. A los pocos minutos de la sesión, que duró casi tres horas, varios participantes empezaron a llorar. Algunos agitaban las extremidades como posesos. Una persona ajena a la sesión se habría sobresaltado por la escena”. Ernesto Londoño en NYT (en inglés) explica que a medida que las drogas psicodélicas pasan del underground a la medicina convencional, los médicos que aspiran a trabajar en este campo están induciendo estados alterados con respiraciones profundas.
“Quien nació en Xixón en los años veinte y murió en los noventa del siglo pasado, vino al mundo en una villa de 60.000 habitantes y se fue de una ciudad de 270.000. Los planes urbanísticos bailaron al son de una industria que devoraba las transfusiones demográficas del campo, y el xixonés aprendió a vivir con una idea que hoy nos parece rara: que el mañana sería distinto.”. Alberto Suárez en Medium.
Los estados efímeros de la Guerra Civil Rusa. Mapas Milhaud.
“Herr Mannelig”: la balada tradicional sueca sobre una bella trol que triunfa en YouTube. Los folcloristas suecos del s.XIX casi dejaron que se perdiese esta composición que desde hace años viene siendo versionada por los mejores intérpretes de folk rock/metal. Marcos Merino.
David Saavedra entrevista en Icon al creador de uno de mis discos favoritos de 2025, Rachid B.
¿Es el tiempo una parte fundamental de la realidad? Una revolución silenciosa en la física sugiere que no. Florian Neukart en The Conversation (en inglés).
Un estudio con tecnología LiDAR sitúa Madinat al Zāhira ciudad andalusí cerca de Alcolea. Lidia G. Merinciano en National Geographic.
Las diferencias salariales entre titulados de universidades públicas y privadas no se deben al tipo de universidad, sino a quién llega a cada una. Al controlar por origen familiar, nota de acceso y ámbito de estudio, la prima salarial de la privada desaparece. Funcas.
¿Cuándo empezamos a ser presumidos?Los borrachos de las colonias, el postureo post mortem y algunos potingues antiquísimos. Virginia Mendoza.

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