Estas últimas semanas he estado un poco más desconectada de redes, he tenido la oportunidad de estar en lugares nuevos, y en parte, he sentido como cierta desconexión de mí misma. Pero sin embargo, siempre he recordado meditar, puede que no en la misma frecuencia que hago en mi día a día, pero al menos, dentro de lo que he podido, una vez en dos días. Sobre todo para reconectar conmigo misma, escuchar lo que me pide el cuerpo y recordar mis objetivos. Es raro, porque a veces parar se siente como una pérdida, como que estás perdiendo progreso, pero ahora mismo siento que he recargado energía y tengo muchísimas ganas de escribir y seguir publicando artículos, mis conocimientos, seguir aprendiendo y compartir este proceso con vosotros.
La meditación para mí ha sido la herramienta más poderosa y que más me ha ayudado desde el principio, desde que la probé, descubrí la importancia de ponernos en el centro y desconectarnos de todo el ruido exterior para volver a las necesidades de uno mismo.
Por eso, con este post, quiero explicar un poco mi proceso, lo que he aprendido de meditar, qué es lo que realmente a mí me ha funcionado y lo que puede funcionaros a vosotros. Hablando un poquito de ciencia y por qué meditar es un arma súper potente para atraer todo aquello que queremos. Ya os digo, hasta ahora mismo, el momento en el que estoy escribiendo esto, meditar me ha ayudado a mantener la constancia en ir construyendo mi propósito y mostrarme real a través de una pantalla, consiguiendo así conexión y paz mental por mostrarme como soy, escucharme, y haciendo caso a lo que el cuerpo me señala a lo que funciona para mí o no.
Mis primeros intentos y mitos sobre meditar
Cuando empecé a meditar, no sabía ni cómo ni porqué lo hacía, solo sabía que si todo el mundo lo recomendaba era por algo, estaba muy frustrada conmigo misma porque quería llegar a ese estado de conexión y me costaba, cada vez que empezaba a meditar, aparecían pensamientos random. Pensaba en mi día, en todas las cosas que tenía que hacer, todos los mensajes que tenía que responder, la conversación que tuve con alguien el día anterior, lo que debería haber dicho, repasar mi lista enorme de tareas, y de más. Incluso me estresaba más porque pensaba que la meditación era la ausencia de pensamientos y que era imposible calmarlos, no pensar en todo lo que os acabo de comentar, pensaba que ese era el objetivo. No pensar en nada, o visualizar la vida de mis sueños, o tener este proceso súper espiritual de elevarme hasta encontrarme fuera de la Matrix.
En ese mismo tiempo, empecé también a ir a terapia y me di cuenta de que lo que hacía en terapia era lo mismo, enfocarme en mis pensamientos, cuestionarlos y observarlos. Así que después empecé a investigar más sobre meditación y leí y vi muchos videos sobre prácticas de Joe Dispenza, Neville Goddard, prácticas de mindset… y me di cuenta de que en realidad viene del mismo lugar y no es una ausencia de pensamiento. Y lo que en realidad hacía en terapia, era meditación, por eso me di cuenta de que sí puedo meditar y me ha ayudado a conseguir todo lo que tengo ahora, y sigo construyendo.
El objetivo de la meditación
El objetivo de la meditación es construir conciencia, es que te eleves por encima de tus pensamientos y empieces a observarlos y analizarlos, y por ende, convertirte en alguien que no está completamente controlado por ellos.
Antes de meditar, eres como un perro que corre detrás de una pelota, cada vez que le tiras una pelota a un perro, el perro corre y te la trae de vuelta. Pues tus pensamientos son como esa pelota, cada vez que aparece un pensamiento antes de meditar/antes de traer conciencia a tu cuerpo, tú corres detrás de esa pelota, atrapas el pensamiento, les das vueltas, empiezas a pensar en posibles consecuencias de algo que está pasando y empiezas a pensar en el futuro, o empiezas a pensar en el pasado, eres ese perro que corre detrás de la pelota y cuando te lanzan otra, corres en otra dirección.
Una vez que traes conciencia a tu vida, tienes elección y el poder de elegir no correr detrás de esa pelota, eso es lo que te enseña meditar, te da la opción de seguir tus pensamientos o no, de tenerlos en bucle o no.
Tus pensamientos dan forma a tu realidad
Por ejemplo, un pensamiento como “no me siento creativa hoy”, me creaba y marcaba el ánimo de todo el día porque pensaba “ay, soy un fracaso” o “no soy suficiente”. Empezaba a pensar en el futuro, repetir ese pensamiento mil veces e intentar hacer algo, forzarme a ello para no sentirme mal, síndrome del impostor, por lo tanto, creaba el estado de ánimo que iba a tener y moldeaba toda mi experiencia del día.
Entonces, cuando empecé a notar que los pensamientos tienen tanto poder en mi vida, en mi ánimo, en cómo experimento cada día, empecé a preguntarme cómo podía evitar que controlaran mis acciones. Ahí es donde entró la meditación y otras prácticas como escribir, ellas me dieron conciencia y el poder de tener una elección consciente sobre lo qué quiero enfocarme, hacia dónde quiero que vaya mi energía y qué quiero atraer del mundo.
El tiempo como obstáculo
El tiempo es un constructo porque es lo que dice que algo está en el pasado, en el presente o en el futuro. Pero, cada vez que miras el reloj, el presente ya pasó a ser pasado por un segundo. Y por esa misma razón, el tiempo te va a confundir cuando estás tratando de estar presente.
i.
Trata de sacar el tiempo de la acción cuando se trata de meditar. Yo trato de recordarme, suelta tus preocupaciones y suelta cómo se supone que debería verse x situación y todas las expectativas. Redúcelo todo a observar qué pasa y qué hace tu cuerpo hoy.
A veces no puedo meditar más de 5 minutos y otras veces me quedo sentada un poco más, o incluso me quedo dormida si dura más de 20 minutos. Sinceramente, escucho lo que necesita mi cuerpo y permanezco más tiempo o no, sin haberme puesto un límite antes, simplemente presencia y conciencia, todo va llegando poco a poco.
Si estás estresada por el tiempo, dáte libertad de permanecer y mira cuánto tiempo quieres estar meditando. Y aclarar que, cada vez que te preocupas demasiado por el tiempo, o te sientes orgullosa de ti misma porque, has pasado los primeros 15 minutos, arruinas el propósito de la meditación.
Recuérdate a ti misma no apegarte demasiado al tiempo porque te puede bloquear y quitarle ese sentido de paz que de verdad debes experimentar pero no puedes conseguir mientras piensas en cuánto tiempo te queda.
Un poco de ciencia
Tu cerebro no está ahí para hacerte feliz, la tarea principal que tiene es sobrevivir, esta herramienta me ha permitido reconectar con mi esencia, ser más yo misma, no mis experiencias traumáticas, no las cosas que me estresan y me sacan de mis casillas, no mi ansiedad, no la depresión ni un diagnóstico, simplemente yo en mi cuerpo y alma.
Lo que más me ha ayudado es etiquetar un pensamiento como pensamiento, tal cual, “estoy pensando que no tengo éxito”, NO “no tengo éxito”, esto reduce la intensidad emocional del pensamiento.
Estudios de mindfulness muestran de manera consistente que la conciencia crea un espacio entre el estímulo y la respuesta, reduciendo así las reacciones automáticas, por lo tanto, te da espacio para hacer una elección.
Alrededor del 40 o 50% de nuestro comportamiento diario está moldeado por pensamientos o hábitos automáticos que nunca elegimos, que están automatizados en nuestro cerebro y que repetimos una y otra vez. Así que se va a enfocar más en los pensamientos negativos que en los pensamientos positivos. Por lo tanto, las cosas que atraes en tu vida y las experiencias que tienes en tu vida probablemente serán más negativas que positivas.
Que quede claro que es una elección tener más experiencias positivas en tu vida, más oportunidades o atraer a las personas más alineadas a ti en este mundo.
Reducir el ruido mental (atención y distracciones)
Si quiero convertirme en una mejor persona, tengo que cambiar por dentro primero para que el mundo cambie por fuera.
Eso me llevó a mi primer descubrimiento, desde mi experiencia, lo mejor que puedes hacer primero es reducir el ruido mental. Como ya sabemos en esta comunidad, tu atención es el recurso,
adonde va tu atención, va tu energía.
Una persona promedio consume 20 veces más información en un solo día que todas las generaciones anteriores juntas, gracias a continuadas notificaciones, redes sociales, noticias...
Consumimos tanta información que nuestro rango de atención se dispersa y nuestro cerebro funciona con más ansiedad.
Y qué es lo que pasa, aparecen los problemas para visualizar, para manifestar, ya que no podemos mantener nuestra atención en una sola cosa por mucho tiempo.
Y ahí es donde entra la meditación, porque es una herramienta que te ayuda a aprender a recuperar el foco.
Normalmente, toma 20 minutos recuperar tu foco, si estás en un estado de concentración profunda, trabajando en algo, y ves una notificación de Instagram o alguien entra a la habitación y te distrae, necesitas 20 minutos para recuperar tu foco y atención de vuelta al trabajo.
Imagínate si tienes distracciones cada 10 minutos, no podrías concentrarte ni siquiera en una sola cosa, ni construir tus propios proyectos porque tu atención está en las miles de notificaciones que te llegan al día.
Teniendo en cuenta todo esto, verás que es muy fácil evitar tus pensamientos o evitar una experiencia incómoda, todo porque puedes distraerte rápido con cualquier tipo de notificación. Y no os voy a mentir, obviamente me sigue pasando y no soy súper zen y contemplativa todo el día, pero al saber esta información, es más fácil captar este tipo de situaciones y volver a dirigir mi atención a lo que estaba priorizando.
No hay meta ni “éxito” en meditar
ii.
No le pongas objetivo a meditar, eso nos lleva a expectativas que si no son cumplidas vuelve la rueda de los pensamientos. En mi caso, me frustraba cuando ya llegaba a un estado donde era observadora de mi mente, y tenía la sensación de que allí me quedaba y me preguntaba cuál sería la siguiente etapa, además de que me costaba hacerlo en lugares diferentes, porque mi cerebro ha asociado un cierto ambiente con una actividad. Entonces, cuando no estoy aquí en mi casa, donde suelo meditar, tiendo a olvidarme hacerlo. Me pasó la semana pasada de vacaciones, lo intenté en la playa y me quedé dormida, pero ya no me frustra porque no tengo objetivo, si conecto, conecto, y me quedo en la incertidumbre de lo que depara mi mente.
Qué hacer cuando tus pensamientos no paran (energía, yoga, priming)
Te entiendo, a veces parece imposible salir del bucle, pero identificarlo ya es un gran paso, a veces estamos más ansiosas, otras tenemos más energía y necesitamos canalizarla de alguna manera para que no se quede dando vueltas dentro de nosotras. La clave de toda esa energía acumulada es utilizarla a nuestro favor.
Y aquí es donde vengo a hablar del yoga, una de las prácticas que nos ayudan a entrar en un estado meditativo de manera más fácil, ya que nos ayuda a canalizar esa energía y lo podéis probar si queréis, si alguna de vosotras lo practica, intentad meditar justo después de hacer yoga o ejercicio, nos ayuda a relajarnos y entrar en conexión de manera más rápida, mientras nuestro cuerpo va volviendo a su respiración normal.
Algo que no se aleja mucho de todo esto, es tener respiraciones reguladas, ya que tu sistema nervioso se puede calmar porque conoce tu patrón de respiración. Tu respiración es lo que te va a mantener con los pies en la tierra, porque le va a recordar a tu sistema nervioso que estás a salvo y no necesitas pensar en el futuro ni pensar en el pasado. De hecho, vas a notar que cuando intentas enfocarte solo en tu respiración y respirar profundo, estos pensamientos no van a aparecer tan seguido.
La rumiación nocturna y la gratitud diaria
Esto te ha pasado a ti y a mí también, normalmente, cuando me iba a dormir, lo que hacía era repetir mentalmente las discusiones, las conversaciones que había tenido, las cosas que habían pasado, es automático, pero se puede cambiar y debes hacerlo progresivamente, te cuento por qué. Cuando estás casi dormida, este es el mejor estado para visualizar, manifestar y atraer lo que quieres en tu vida. En cambio, el resultado de irnos a dormir repitiendo todo lo que nos ha preocupado en el día es reproducir la misma experiencia que tuviste durante el día, y al día siguiente, va a verse igual, porque estás manifestando las mismas cosas, probablemente en su mayoría cosas negativas.
Y la neurociencia muestra que los pensamientos repetidos fortalecen las vías neuronales, por lo tanto, estás recreando la identidad que tuviste en tu pasado, en vez de pensar en la identidad que quieres tener, en los sueños que quieres llevar al mundo material. Y tu cerebro es tan eficiente, que reproduce y recrea los patrones que tuviste durante tu pasado, en vez de practicar, por ejemplo, visualizar, como en mi caso, mi alterego.
Ahora os presento la herramienta de oro que podéis implementar en vuestras vidas, la gratitud diaria antes de dormir. Basándome en lo que acabo de explicar, te enfocas en las cosas buenas de tu vida, en la abundancia en vez de en la carencia. Y pista, tu cerebro naturalmente empieza a repetir y reproducir cosas buenas, pensamientos buenos, experiencias buenas en tu vida, y como a tu cerebro le gusta la repetición, mientras más te enfoques en las cosas buenas, más cosas buenas vas a notar.
Incluso lo llamarás suerte o magia, pero tiene cierta base psicológica, como lo expliqué, basada en la neurociencia, tu cerebro es una máquina de predicción, y si puede predecir experiencias buenas en base a tus pensamientos repetidos, lo tienes todo en esta vida.
Mientras más practiques la gratitud, más tu cerebro va a empezar a creer que hay muchas cosas buenas en tu vida, y todos los días, buscará evidencia que ya respalde tus creencias actuales. Entonces, si todos los días escribes las cosas por las que estás agradecida por toda la abundancia, ya sea, financiera, en tus relaciones, emocional, todo lo que has conseguido en tu vida, más tu cerebro se va a enfocar al día siguiente en buscar esas cosas, pero si constantemente te enfocas en las cosas que están mal, vas a encontrar más cosas que lo confirmen.
Por qué tenemos pensamientos acelerados (la ciencia del cerebro primitivo)
La razón por la que Tony Robbins habla del priming es porque no cree que puedas simplemente no tener pensamientos. Como dije, nuestra tendencia a saltar a los pensamientos ansiosos, es decir, saltar al futuro, saltar al pasado, es una técnica de supervivencia, es una base evolutiva, porque es una parte funcional muy antigua de nuestro cerebro.
La respiración en sí misma, notando “oye, cuerpo, no hiperventilemos, respiremos desde la calma, salgamos de esta ansiedad”. Es otro truco para que tu cuerpo empiece a calmar tus pensamientos con la meditación, ya que tus pensamientos van a estar ahí, no se van a ir, pero el punto es fortalecer el músculo consciente de la observación.
Lo que pasa con este modo de supervivencia, es que cuando aparece un pensamiento, lo juzgas y le pones una historia para intentar etiquetarlo como bueno, malo, seguro o inseguro. Lo categorizamos para saber dónde se ubica, y lo hacemos para que nuestro sistema nervioso se calme, pero el problema con eso es que, cada vez que le ponemos una historia detrás y lo categorizamos, ese proceso nunca termina, y lo que pasa es “¿Qué es esto? Ah, es malo, vale, déjame sobrepensarlo y crear una historia hipotética sobre esta situación.”
Y aunque el propósito es mantenernos a salvo, es para asegurarse de que no hagamos tonterías que nos pongan en peligro, como tener conversaciones incómodas, la forma en que alguien reacciona a algo de manera no habitual, el miedo a ser vista, a estar sola, a estar en una relación, la vulnerabilidad, se ha convertido en algo tan complejo ahora en el mundo moderno, y a pesar de todo eso, seguimos reaccionando como ese ser primitivo que busca mantenernos con los mismos patrones que ha aprendido.
Desde que empecé me di cuenta de que necesitaba fortalecer el músculo de observación, y por eso hay que entender que nuestro cerebro siempre lleva a cabo el mismo proceso, pasa una situación, la interpretas y le das significado, la etiquetamos y por ende la juzgamos, pasando por la emoción hasta llegar a la reacción.
Un ejemplo, (me ha pasado mil veces) estás hablando con una persona que quieres, le estás escribiendo, y de repente para de escribir, la situación es que no te responde más, la interpretación hacia la que te vas es “ay, está molesto conmigo” y la emoción es “me siento ansiosa“. Y luego la reacción es sigo revisando mi teléfono cada 5 minutos hasta que me escriba otra vez, algo súper súper estresante.
Pero, en realidad, ¿qué pudo haber pasado? nada, porque lo único que podemos controlar es cómo reaccionamos a nuestros pensamientos, que esto va de la mano de crear un entorno sano, pero ya es otro tema.
La meditación pausa el sistema de amenaza
La meditación pausa ese sistema de amenaza en el que solemos reaccionar, y le permite a tu corteza prefrontal agregar un poco más de lógica, tipo “tal vez la historia que estoy imaginando, no es el caso”, es lo que hace la meditación.
Pero cuando llega la emoción, en vez de convertirte en ella, es decir, “estoy preocupada“, notas que te estás sintiendo así y sientes que tu cuerpo se tensa. Y cuando lo detienes, puedes decir “vale, no hagamos que la emoción nos consuma, si mi cuerpo está tenso algo está pasando, pero no me define y puedo cambiarlo“, y seguir adelante.
Eso detiene ese sistema de rumiación continua, porque ya sabes, esa historia que te has montado en tu cabeza, esa misma historia va a impulsar la siguiente, incluso cuando mi mente no para, me vuelvo loca pensando en algo que ni siquiera está pasando y nunca ha pasado.
Antes yo era alguien que reaccionaba mucho y muy rápido, modo defensa en cualquier tipo de discusiones con mi familia, con mi pareja, con mis amigas, en el pasado, saltaba como si alguien me estuviera atacando siempre y me ponía a la defensiva.
Pero gracias a la meditación y la respiración, bajar el ritmo, para recordarle a mi cerebro una vez más “oye, no estamos sobreviviendo, estamos bien“, sin dejar que las palabras de otras personas se apoderen de mí, y tomarme un momento para decir “solo necesito calmarme y seguir esta conversación en otro momento”.
Personalmente, me ha ayudado más que la terapia, porque con la terapia pienso después de que ya haya pasado alguna situación, me daban herramientas, pero ya las utilizaba, aprendí a detectar la situación al momento, y responder, a veces con silencio, en vez de reaccionar.
Para mí, siento que lo que hace esta practica es conectarme con mi yo superior, mi esencia, siempre visualizo y recuerdo lo que quiero priorizar en mi vida, y claro que va a haber pensamientos cuando medites, van a ser cosas tontas como “tengo que lavar la ropa hoy“, “¿qué voy a hacer de cenar?”, “ay, tengo que mandar este correo“.
Cada vez que practicas observar una idea y dejarla ir, eso está modificando tu mente para seguir hacer eso y ayudándote más adelante a mantener la calma.
Cómo separarte de tus pensamientos
Entender de verdad quién era yo, significaba ser yo como un ser, mi esencia, lejos del etiquetado de lo que hacemos, lo bueno, lo malo, lo seguro, lo inseguro, de los roles que en teoría tengo establecidos.
Si eres capaz de entender que no eres aquellas etiquetas que te has puesto durante años, eres capaz de reconocer cuando un pensamiento no eres tú, que ellos en sí mismos no son tu, pero nos solemos aferrar a ellos para sobrevivir y seguir adelante, y la meditación, en este caso, nos ayuda a dejar de aferrarnos a ellos y tener la experiencia liberadora de estar presentes en mente y cuerpo, sin tener que identificarnos con lo que trata de predecir nuestro cerebro en base a experiencias pasadas.
Visualización antes de dormir (subconsciente y estados alfa/theta)
El mejor momento para meditar y enfocarte en tu conciencia. Primero, porque si haces gratitud diaria, ya está comprobado que disminuye la depresión, mejora tu ánimo y tu sueño.
Y antes de dormir, la actividad de tu cerebro cambia hacia los estados alfa y theta, estados asociados con la relajación, calmarse, bajar revoluciones y un pensamiento crítico reducido. Neville Goddard creía que es un estado similar al sueño, antes de quedarte dormida es el momento increíble para incluir una nueva idea en tu subconsciente, y tu subconsciente regirá tu experiencia, ya que es el 80% de las experiencias que tienes durante tu día.
Esto mismo, lo hago cada vez que duermo en casa (si no me quedo dormida meditando) lo mejor que podemos hacer es enfocarnos en nuestro estado emocional, el punto es que visualices a tu futuro yo, la meta futura que quieres tener, no solo las acciones, mejor dicho, los sentimientos y emociones que te generarían ese resultado o objetivo que quieres cumplir. Pregúntate, ¿cómo se sentiría llegar a ellos? ¿qué significaría? ¿qué emociones surgen en tu cuerpo?, porque tu cuerpo y tu subconsciente va a memorizar ese estado. Y luego, durante el día siguiente, va a trabajar para crear ese estado y esa experiencia en tu vida. El objetivo no es verte a ti misma triunfando, es experimentar y sentir, antes de dormirte, tu propio triunfo, que emociones sientes en el cuerpo mientras lo visualizas.
Por ejemplo, si piensas en la conversación que tuviste durante el día, conviértete en la persona observadora que ve pasar ese pensamiento, después de eso, puedes visualizar intencionalmente el futuro que quieres tener, dar un paso más allá de la simple observación. Necesitas convertirte en esa persona, sentir lo que ella siente, pensar los pensamientos que ella tiene, en las acciones que ella hace, estar dentro de ella, es como mirar y observar a través de sus ojos.
Para crear mi alterego, algunas de las preguntas que utilicé fueron “¿cómo me sentiría? ¿qué cosas haría? ¿qué hábitos tendría?” y intentar tener una experiencia desde esa perspectiva, es una de las cosas que más me ayudaron y me di cuenta del poder de mi imaginación, y como todo lo que surgía allí era producto de mis deseos, las acciones que tomaba y tomo, me llevan a mis objetivos, visualizar por la noche, sentirme como una persona sana, con una salud hormonal regulada, moverme desde un estado lo más regulado posible, incluso crear una comunidad en Substack, poder ser capaz de grabar para YouTube o otras redes, hacerlo de manera transparente y confiada. Todo eso lo tengo ahora y siento que meditar ha sido la herramienta que más me ha ayudado, a pesar de que al principio lo veía como una tontería y ni sabía cómo hacerlo. Pero no tienes que saberlo todo, solo observar tus pensamientos y poco a poco desarrollar esa habilidad de redirigir tu atención.
Meditación 101, la técnica básica paso a paso
Recapitulemos, lo que más me ha funcionado a mí y hago siempre que puedo, el mejor momento para meditar es antes de irme a dormir y al despertar, para marcar la intención del día y mi ánimo. Lo primero que puedes hacer es empezar a observar tus pensamientos, y luego tomar la decisión consciente de soltarlos. Después haces tu gratitud diaria, las cosas por las que estás agradecida, y luego pasas a la visualización de las cosas que quieres en tu vida.
La conexión detrás de todas las prácticas que he visto, por ejemplo, Neville Goddard enseña a imaginar las cosas, sentir que están pasando, y dormirte con ese sentimiento. Joe Dispenza enseña a convertirte en la persona que ya tiene lo que quiere tener, sentir las emociones, y luego actuar y hacer cosas desde esa identidad. Y la gratitud funciona igual, agradeces por lo que ya es tuyo, y atraes más aquellas cosas.
Y en vez de pensar que la meditación te ayuda a atraer más cosas del universo, lo que hace es cambiar tus reacciones y desplazar tu atención. Como resultado, cambian tus expectativas, tu confianza, tu estado mental, y así cambian también tus decisiones y comportamientos, y lo que pasará es que las cosas que tienes en tu vida se alinearán naturalmente con las cosas que haces.
La meditación, en su esencia, es volverte más consciente de tus pensamientos en vez de perderte en ellos y puedes hacerlo sentándote o acostándote, enfocándote en tu respiración, que es lo más vital e importante de tu cuerpo, traer conciencia a tu respiración de manera repetida, acaba siendo algo que harás en automático todos los días, cosa que te lleva a ese estado consciente de manera más habitual.
Cuando aparecen en tu cabeza pensamientos random, preocupaciones, conversaciones, que inevitablemente van a aparecer, los observas, sin enredarte en ellos ni correr detrás de ellos, no intentes detenerlos, juzgarlos o seguirlos, déjalos pasar. Y una vez que estás con los pies en la tierra, sueltas todas las emociones negativas que tuviste durante el día. Puedes hacerlo siendo agradecida por las cosas buenas que ya te pasaron durante el día. A partir de ahí, si tu intención meditando es atraer o manifestar cosas, puedes visualizar tu yo superior, aquello que quieres ser, las cosas que quieres tener y las metas que quieres lograr, enfócate en el estado en el que estás, en las emociones que sientes, en los pensamientos que tienes y que moldean tu perspectiva, que por ende, moldea tu experiencia.
Atención! Puede ser que tu objetivo sea distinto, cómo procesar una emoción del pasado, entender tus patrones de comportamiento o soltar emociones negativas. Eso es lo bonito de meditar, todo lo que quieras sanar en tu vida, todo lo que quieras hacer, lo puedes hacer tú misma, porque ya está dentro de ti. Confía en que ya tienes el poder y la energía para cambiar lo que sea que quieras dentro de ti, para cambiar cualquier cosa que quieras en tu vida, es una herramienta que puedes utilizar y que te va guiando hacia eso, te lo hace más fácil.
Hay muchas meditaciones guiadas, y están bien, yo las sigo haciendo y para empezar es clave, mientras más las haces, más te enseñas a ti misma y entiendes qué tipo de estado quieres alcanzar. En el caso de meditar por tu cuenta, cuando tienes suficiente experiencia, empiezas a guiarte a ti misma y entender cómo procesas la emociones, cuál es la mejor visualización para ti, qué funciona y qué no.
Yo no llevo tanto meditando, casi un año, pero si estuviera empezando a meditar, empezaría con meditaciones guiadas, visualizaciones guiadas, procesar pensamientos, trabajar a través de tu cuerpo, a través de tu respiración, e intentaría entender qué funciona para ti. Y después, puedes intentar meditar por ti misma, no tiene que ser algo complicado, puedes sentarte al despertarte o antes de dormir, cerrar los ojos, percibir tus pensamientos, dirigirlos, visualizar, recordar tus gratitudes, tus objetivos, tu salud mental, física, emocional, guiarte…
Yo incluso pido señales, intento hacerlo con meditaciones guiadas en las cuales puedo visualizar una persona o un animal dándome un mensaje, etc. Tengo una carpeta en mi canal de YouTube con algunas meditaciones que uso y algún vídeo de yoga, os dejo el link por aquí si os sirve <3 https://youtube.com/playlist?list=PLoXAPj72fBT-6EDEEL6duGfX-X90pTrxG&si=dWoiAI1cz1yBEoyu
Y quiero terminar con algunas de mis últimas reflexiones que he tenido ultimamente, siento que al escribir, podría hacer posts más cortos y publicar más, pero siento que no son para todo el mundo posts así de largos, pero quiero deciros que es algo que me sale solo y natural, siento que es parte de mi esencia escribir y enrollarme como una persiana. Busco información, la combino con mi experiencia, hablo sobre lo que conozco y aprendo, publico un post, vienen ideas inspiradas, a veces quiero hablar de mil cosas a la vez, pero estoy aprendiendo a ir por partes, escribir con lo que me siento cómoda y pensando en lo que también os puede ayudar, puede que no suba posts son un horario establecido, pero ser natural me sabe mejor, lo disfruto más, y aprovecho los momentos de inspiración para exprimirme al máximo.
Espero que os haya gustado, servido, inspirado, guiado, de todo, me encanta hablar de estos temas, ya sabéis que podéis dejar cualquier duda, inquietud, pregunta, en comentarios, que para eso están, tenéis mis redes, mi chat de suscriptores, el privado… sin miedo, todos empezamos por algo y no desperdiciéis el poder de la pregunta, algo que me hubiese gustado implementar más cuando empecé.
Os mando un beso y un abrazo muy fuerte,
Anyka
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