La suerte vive dentro de mí, estoy agradecida por toda la suerte que entra en mi camino, soy merecedora de todas las puertas que se abren antes de que yo las toque.
Ahora sí, empezamos.
La versión de nosotros mismos que tiene todo lo que desea se da cuando preparas a tu cerebro para que la oportunidad se presente delante de ti, porque si no lo está, tus miedos te bloquearán de forma subconsciente para que no consigas lo que quieres.
Todas conocemos estas fotos tan chic perfectas para nuestro vision board, pero lo que llamamos lucky girl syndrome no es nada random, de hecho es un estilo de vida que consiste en entrenar a nuestro cerebro a percibir lo que ya es para nosotros.
La suerte es algo que diseñas
Pensar que las cosas buenas te van a encontrar es una manera fácil de mantenerlas alejadas, es importante saber que sí, te van a llegar cosas buenas, pero hay una diferencia entre solo pensar eso y esperar eso, y por lo tanto no hacer necesariamente las cosas que necesitas hacer al respecto. Si quieres que te pasen cosas buenas, tienes que diseñar tu suerte, porque no puedes controlar todo lo que te sucede, pero sí puedes controlar dónde te colocas y cómo respondes a las oportunidades.
Muchos de nosotros estamos atrapados en un modo de espera pasiva sin siquiera darnos cuenta, esperando el momento adecuado, o nos decimos a nosotros mismos que estamos manifestando algo cuando en realidad solo estamos esperando que venga algo que nunca vendrá hasta que realmente tomemos los pasos para llegar allí. Y, por supuesto, hay un término medio, en algunas circunstancias estamos esperando y esperando que las cosas vengan hacia nuestras manos, cuando en realidad hay muchos pasos que puedes tomar para ponerte en la posición en la que la suerte específica que quieres te va a encontrar.
Antes de seguir, comentaros que no todo el mundo comienza desde el mismo lugar, el acceso, el privilegio y las circunstancias moldean la oportunidad de una manera que un cambio de mentalidad por sí solo no puede arreglar, y no se trata de fingir lo contrario. Pero más allá de ese punto de partida, una vez que lo tienes en cuenta, es posible diseñar tu suerte desde el punto en el que estás.
A menudo nos dicen que se supone que las mejores cosas de la vida nos encuentran en el trabajo adecuado, la oportunidad adecuada o la relación adecuada, con la típica frase de “si está destinado para ti, será para ti”, y, en general, esa afirmación es cierta, pero hemos entendido mal lo que requiere de nosotros, ya que algo no puede encontrarte si no estás en el lugar correcto para que te encuentre.
Dos cosas pueden existir al mismo tiempo, confiar en el tiempo universal y diseñar activamente cómo aparece la suerte en tu vida, y qué tipo de suerte quieres cultivar, solo tienes que estar en la posición correcta y ponerte en el lugar correcto para recibirla.
La diferencia entre suerte y fortuna
La definición de suerte es el éxito o el fracaso aparentemente causado por el azar, aparentemente, se ve, y te podría parecer a ti, o podría parecerle a otra persona, como si fuera causado por casualidad. Pero cuando le das la vuelta, y miras hacia atrás, ves todas las cosas que sucedieron y que prepararon el escenario para que ocurriera algo que llamaríamos afortunado.
Además, considero importante diferenciar la fortuna y la suerte, la fortuna son las cosas que te suceden y la suerte es algo sobre lo que tienes mucho más control. Así que no eres afortunada o desafortunada por dónde naciste, quiénes son tus padres, o si era invierno o verano el día de tu cumpleaños, todas esas cosas están fuera de tu control, eso es la fortuna. La suerte, en cambio, es el espacio en el que sí puedes intervenir.
Lo que dice la ciencia sobre la suerte
El psicólogo Richard Wiseman, autor de The Luck Factor, estudió a personas afortunadas y desafortunadas, y descubrió que el 80% de quienes se describían a sí mismos como afortunados cambiaron sus vidas para mejor en un mes solo cambiando su comportamiento de unas formas muy singulares y encontró cuatro rasgos que separan a las personas afortunadas de las desafortunadas, que son,
-las personas afortunadas maximizan sus oportunidades, están fuera en el mundo, abiertas a nuevas experiencias, y por eso están constantemente en el camino de posibilidades interesantes, aumentan el área de superficie para que la suerte pueda llegar,
-escuchan más su instinto (casi el 90% de las personas que se describían a sí mismas como afortunadas confiaban en su intuición en sus relaciones personales, y casi el 80% dijo que también jugaba un papel vital en sus decisiones profesionales),
-las personas afortunadas realmente esperan que sucedan cosas buenas (optimismo), lo que significa que intentan más cosas, siguen consistentes través de los contratiempos y persisten, mientras que las personas desafortunadas son más propensas a rendirse,
-cuando las cosas van mal, las personas afortunadas no se paran en la mala suerte, buscan la lección, se mantienen constructivas y avanzan más rápido.
Lo interesante de todo esto es que nada de eso es innato y en realidad, personas que se autodescribían como desafortunadas lograron tener más suerte al practicar estas cuatro cosas, lo cual lo hace práctico y es algo que realmente puedes aprender, incluso si tal vez eres una persona que ha crecido en lo que llamamos clase media, como yo, habrá elementos de suerte y privilegio que nos han llevado a creer que nuestras vidas son de cierta manera y no se puede cambiar, pero repito, puedes cambiar ciertos aspectos para aumentar tu superficie donde la suerte se presenta.
Otro estudio, del psicólogo Richard Wiseman también, pidió a un grupo de personas contar el número de fotografías en un periódico, había un mensaje escondido en el periódico que decía “deja de contar y reclama la recompensa”, los participantes que se consideraban desafortunados estaban tan concentrados en terminar la tarea que lo pasaron por alto, pero la oportunidad estaba disponible para todos, la diferencia es que no todos la notaron.
Esto significa que la suerte no se trata de lo que está justo delante de ti, se trata de si tienes la mentalidad correcta y eres capaz de reconocer la oportunidad, porque cuando empiezas a decirte a ti misma “nada me sale bien nunca”, buscas inconscientemente la prueba de eso, ya que notas cada error, cada rechazo y cada inconveniente, mientras ignoras las oportunidades que están justo delante de ti.
Y sí, tus pensamientos sí controlan tu realidad, porque influyen en lo que notas, en cómo interpretas las situaciones y en lo que haces después.
Entrena a tu cerebro para esperar cosas buenas
Nuestro cerebro está programado para prestar más atención a lo negativo, es un instinto de supervivencia, este sesgo de negatividad ayudó a los humanos a sobrevivir, porque pasar por alto una amenaza podía ser peligroso, mientras que pasar por alto algo positivo no lo era. En el mundo que vivimos hoy en día, ese mismo sesgo puede hacer que sintamos que todo va mal, aunque también nos estén pasando cosas buenas.
La gratitud y la suerte están en la misma frecuencia, porque primero, la gratitud entrena a tu cerebro para buscar la evidencia de que la vida está de tu lado, ya que empiezas a notar a las personas que te ayudan, que están ahí para ti, los recursos disponibles para ti, e incluso el progreso que pasarías por alto (no significa ignorar los problemas que sí existen).
Pero antes de pedirle más al universo, reconoce lo que ya está delante tuyo para ti en este momento, las personas, experiencias, momentos, rutinas que te hacen sentir bien… es la manera más fácil de llamar a la suerte a tu vida, qué es lo que tienes hoy que antes deseabas, que situaciones y momentos más oscuros te han convertido en la persona que eres hoy, nota la suerte que ya tienes en tu vida, porque si no eres capaz de reconocer la suerte y la abundancia que ya tienes, puede que no seas capaz de reconocer la suerte o la abundancia que tendrías en el futuro,
y el universo no nos da algo que damos por sentado.
El cerebro filtra lo que crees que eres
La neurociencia siempre nos confirmó que prestar atención a lo que ocurre en tu entorno es fundamental, porque el sistema de activación reticular filtra toda la información que te rodea y pone el foco en lo que considera importante para ti. Y al final, eso es lo que experimentas en tu vida, lo que filtras en tu mente.
Por eso cómo sabe tu cerebro a qué prestarle atención depende de tus expectativas, y las expectativas dependen de quién crees que eres, si, por ejemplo, tienes una expectativa de rechazo, tienes que preguntarte por qué existe esa expectativa.
Aquí entra el procesamiento predictivo, tu cerebro crea tus propias experiencias según lo que él mismo predice que va a pasar. Y en esto es igual de importante el comportamiento como la identidad, según quién eres, según la identidad desde la que te mueves, vas creando el entorno para recibir la suerte. Porque el mundo es un espejo, todo lo que ponemos en el mundo, creencias o pensamientos, es lo que se nos devuelve de vuelta, según la energía y las creencias que cultivemos. Por lo tanto, la suerte acaba siendo un bucle de retroalimentación, lo que esperas y crees, determina lo que tu cerebro filtra, y lo que tu cerebro filtra determina lo que notas, lo que notas determina cómo actúas, y cómo actúas determina lo que el mundo te devuelve.
Algunos de los pasos a tomar para activar ese bucle son,
Tomar riesgos, podemos llamar riesgos a aquellas acciones que ni generen miedo o incomodidad pero que sabemos que nos llevarán donde queremos, realmente no son riesgos, son la realidad de la versión de ti que vive como su alma le pide.
Reducir el tiempo entre las idea y la acción, vídeo.
Decir que sí a las invitaciones u otras oportunidades que se presenten, según si están alineadas o no contigo.
La suerte también depende de la visibilidad, por lo tanto, darte visibilidad en nuevos lugares, en propuestas, ideas que tengas (llévalas a cabo), o ante nuevas personas.
La suerte también es igual a ser consistente con tu cuerpo, tu salud, tu nutrición, y con los valores que contribuyen a tu éxito, todo empieza desde nuestro estado interior, como nos cultivamos por dentro es lo que aceptaremos o no del mundo exterior.
Construir confianza a través de la acción, ya que la ambición sin acción se convierte en ansiedad, cuando sobrepasas ese riesgo que conlleva actuar con miedo, generamos confianza y normalizamos esa acción, somos capaces de volverla a tomar y pasar al siguiente obstáculo. Yo lo aprendí sobre todo escribiendo y grabándome, me generaba miedo y alteraba mi sistema nervioso como nunca, pero de haberlo repetido tantas veces ya puedo sentir la confianza y soy capaz de hacerlo desde un estado regulado y realmente transmitir todo lo que pasa por mi cabeza y considero beneficioso para todas las personas que me leen y me escuchan.
Preguntar por lo que quieres, a personas, entrevistas, información, recursos, date el valor de reconocer tus necesidades y permítete ser una persona curiosa, aprovecha el poder de la pregunta porque nos puede abrir miles de puertas.
Tener una expectativa positiva ante la vida. Parece fácil, pero mantener ese tono durante el día gracias a meditaciones y silenciar el ruido externo ayuda mucho.
Deja de hacer pequeñas tus metas
Escribe todo lo que quieres, las metas que más te emocionen y impresionen, y no las metas para las que crees que estás lo suficientemente calificada o preparada. Sin peros, sin condicionales, sin “tal vez”, siempre nos dicen que hagamos nuestros sueños más realistas, pero a veces “realista” es simplemente el miedo disfrazado de ser racional con lo que queremos, pregúntate ¿cómo puedo hacerlo posible? o ¿qué necesito aprender?, ¿qué pasos tengo que dar para acercarme a ese objetivo? permítete soñar sin restricciones, y planifica según lo que tienes disponible ahora mismo.
Tu meta final no tiene que sentirse alcanzable desde donde estás hoy, pero tus próximos pasos sí deben ser específicos para poder llevarlos a cabo,
esa es la diferencia entre manifestación y fantasía, ya que una fantasía te da una recompensa emocional sin necesidad de que cambies, pero la manifestación te dice que eres capaz, pero que tienes que actuar.
El área de superficie de la suerte
El término “área de superficie de la suerte” fue creado por Jason Roberts en 2010, su idea era que la cantidad de suerte que tienes es igual a lo que haces multiplicado por lo que le dices a la gente que haces.
Por ejemplo, si pones currículum a un solo puesto de trabajo, todo tu futuro depende de una sola respuesta, pero si aplicas a veinte puestos distintos, compartes tu trabajo, sales y haces networking, conoces gente, te acercas a diferentes marcas, creas contenido en redes sociales, estás creando múltiples posibilidades diferentes. Eso quiere decir que publicar el video, enviar la solicitud, proponer la idea a esa marca, pedir una reunión, unirte a las conversaciones, cada intento debería enseñarte algo, para que el siguiente intento sea más fuerte.
Las personas con suerte parecen tener suerte porque solo vemos el momento en que un intento tiene éxito y no vemos los millones de rechazos ni los intentos que fallaron que vinieron antes. Así que hay que empezar a practicar la incomodidad, salir de tu zona de confort, hablar con alguien que te intimida, publicar antes de que lo tengas todo perfecto e impecable, y pedir aunque la respuesta pueda ser un no.
Tener suerte no te protege del rechazo, pero sí te da la fuerza interior para saber que incluso un no es una oportunidad, es negarte a dejar que el rechazo te saque del juego.
Ahora, quiero que cojas una libreta o tu app de notas y dibujes cuatro casillas, con las palabras exposición, proximidad, apertura e iniciativa. Luego te puntúas del cero al cinco en cada una, cero significa que no haces absolutamente nada en esa área, cinco significa que crees que vas al máximo, puede que lo ideal sea sacar cinco en todas las categorías, pero el punto de hacer esto es ver las áreas en las que podrías estar perdiéndote la oportunidad de generar suerte para ti misma si actuarás un poco diferente, o si cambiaras algunas de tus predisposiciones innatas hacia cierta forma de actuar.
Exposición es lo visible que eres ahora mismo, no se limita del todo a redes sociales, pero si, sí ¿estás publicando?, ¿interactúas con gente nueva?, ¿estás escribiendo o yendo a eventos, escribiendo tus dudas a personas que tengas como referentes?, fuera de redes sociales, ¿te estás poniendo en contacto con las personas de tu entorno que han conseguido sus objetivos?, ¿estás informándote más sobre ellas?, ¿les estás dejando claro a donde quieres llegar?
Esta es la parte de “decirle a la gente”, hacerte visible tiende a asociarse directamente con las redes sociales cuando hay muchísimas formas de hacer todo esto que no tienen que ver con exponerse en internet, hacerte visible preguntando en tu industria o en los círculos en los que quieres estar también son pasos que te pueden ayudar a llamar a lo que llamamos suerte.
Proximidad tiene que ver con a quién y a qué estás cerca, con quién pasas el tiempo, en qué espacios estás, con qué o quiénes estás rodeada.
Una investigación de un sociólogo de Stanford llamado Mark Granovetter, encontró que la gran mayoría de las oportunidades que cambian la vida no vienen de tus mejores amigos, sino de conocidos, como una persona que a lo mejor conociste trabajando hace dos años. Nunca sabes quién va a poder volver y ayudarte, no significa que tengas que ser el mejor haciendo networking del mundo, no tiene que ser ir a un evento incómodo en el que no conoces a nadie y en realidad no vas a terminar hablando con nadie. Pero si puede ser enviar un mensaje, felicitar a alguien en el cumpleaños de una amiga en común, o felicitar cuando alguien consigue una meta, abrir una conversación.
Apertura se relaciona con lo rápido que te mueves cuando algo aparece, cuando alguien te escribe con una idea, ¿eres tú la persona que actúa sobre ella, o estás esperando a ver si otras personas lo hacen primero?
La velocidad importa mucho más de lo que se le da importancia, y a veces perdemos una oportunidad porque ni siquiera respondimos al primer mensaje sobre algo que se nos ha propuesto, sabéis que de las mejores oportunidades vienen solo de tener esa primera conversación, explorarla más y luego tomar una decisión, como responder ese primer mensaje, también es averiguar más información.
Iniciativa es sobre si esperas permiso, te asustas, te dices que no puedes, o vas y lo haces. Es esencial dejar de esperar la aprobación externa para empezar algo, sobre todo hoy en día, cuando vemos tanto sobre los proyectos de otras personas y cómo hacen las cosas, lo cual hace muy fácil ponernos en cajas ajenas, como “esta persona hace lo que yo quiero hacer, entonces yo puedo hacer esto y no puedo hacer otra cosa diferente”.
Date cuenta de que estás diseñando tu propia carrera, tu propio proyecto, no el de otra persona, es construir tu intuición hasta un punto en el que puedas tomar tus propias decisiones y actuar aprovechando las oportunidades para luego, descubrir qué es lo que pasa. Incluso puede ser que las mejores oportunidades que tengas, vengan solo de decir que sí a algo y luego ver cómo funciona, ya que siempre puedes desistir después si no es lo correcto para ti.
Una vez que te hayas puntuado, elige tu casilla con la puntuación más baja, y si quieres trabajar tu suerte, piensa un poco más en qué estás haciendo en esa casilla exactamente, eso también puede ser decir que sí a algo que normalmente rechazarías, o dar seguimiento a una propuesta o idea de hace tres meses, o hacer una publicación mensual, o contactar a alguien nuevo. Y apunta esas posibles acciones, porque hacer algo pequeño es mucho mejor que no hacer nada, así acabas de descubrir es en qué área estás por debajo de lo que podrías dar, porque habrá otras áreas en las que estés por encima, lo cual está genial, pero quizás tu área de superficie para tu suerte está disminuyendo por una cosa específica, así que te recomiendo que hagas el cuadro y te puntúa según como de verdad estás actuando, no te escondas que te veo.👀
Usa la manifestación correctamente
Escribir un guión, llevar un diario, visualizar y hacer vision boards puede funcionar, pero no por la razón que la gente piensa, lo que hace todo esto es que te recuerdas repetidamente la meta, se mantiene activa en tu mente, y te vuelves más propensa a notar información, personas y oportunidades conectadas a ella.
Pero la visualización también puede convertirse en una trampa, si solo imaginas el resultado perfecto, el dinero, el cuerpo, la relación, la carrera, puedes recibir una parte de la recompensa emocional antes de lograrlo.
Así que, aunque debes visualizar la meta, no olvides visualizar el proceso, siendo constante, recibiendo un rechazo y aun así no rindiéndote, la conversación que tanto te cuesta, la rutina y las decisiones que tu yo futuro tiene que tomar.
Luego identifica el mayor obstáculo interno entre tú y tu meta, ya sea la procrastinación, el miedo al juicio, la inconsistencia…y crea un plan, por ejemplo, si empiezo a dudar de mí misma antes de publicar algo, entonces reviso el vídeo solo una vez y lo publico igual, no voy a entrar diez veces a ver lo que he publicado para tener un diálogo interno que me limite al, seguramente, querer borrarlo por inseguridad.
Ahí es donde la manifestación se convierte en acción, porque puedes tener suerte y
aún así lidiar con dificultades y es normal. Fallar puede darte muchísima perspectiva, muchísimo conocimiento, y muchísima confianza, porque después de un tiempo piensas que ya pudiste superar eso, así que sé que puedes superar cualquier otra cosa.
La cuestión aquí es que deberías estar entrenando y preparando a tu cerebro para poder actuar y reconocer diferentes oportunidades.
Sé más audaz
¿Sabes por qué mucha gente consigue más? Porque piden las oportunidades y preguntan sus dudas, y muchas de nosotras pedimos menos porque sabemos que es la opción más segura, que no arriesgarnos al rechazo. Pero no podemos recibir una respuesta a una pregunta que tenemos mucho miedo de hacer, por eso tu autoconcepto es importante, ya que, cuando sabes que esto es lo que quieres, esto es lo que mereces, esto es lo que te pertenece, no lo vas a cuestionar.
Decir simplemente “voy a ser rica” no le da ninguna dirección a tu cerebro, ¿qué significa “rica” para ti?, ¿cuánto quieres ganar?, ¿qué valor quieres aportar al mundo?, ¿cómo te haría sentir esa situación financiera?, y tienes que ser específica sobre lo que quieres, pero un poco flexible sobre cómo puede llegar.
Y aquí es donde también entra la ley del desapego, porque si te centras tanto en una única oportunidad podrías perderte algo incluso mejor porque no se parece a la imagen que tenías en tu cabeza, la diferencia entre perseguir y atraer, es tener una mentalidad de ir a por ello, que no significa perseguir.
Perseguir significa que ese único resultado específico controla todo tu futuro, y te desesperas porque todo tu valor propio depende de recibir esa respuesta en particular. Atraer tampoco significa quedarte quieta sin hacer nada, significa tomar acciones audaces, creer en ti misma, y cuando las puertas no se abren, creer que mereces pedirlo, que estás dispuesta a tomar las acciones necesarias, delira un poquito más con tus objetivos y mantente con fe.
Deja que la suerte se encuentre con la preparación
La suerte es lo que pasa cuando la preparación crea espacio para que llegue la oportunidad, momento en el que la oportunidad se encuentra con la preparación. Cuando estás preparada, la ilusión de la oportunidad llega, porque si no lo estás, la oportunidad puede estar justo delante de ti y tu cerebro te va a impedir verla, porque no ha sido definida ni asociada como un objetivo o situación orientada a una meta.
Si no estás preparada, tus miedos te bloquearán de forma subconsciente para no conseguir lo que quieres.
Tu cerebro ni siquiera sabrá que necesita filtrar esa oportunidad ni sabrá que necesita filtrar esa suerte, la preparación es el acto de definir lo que quieres, para que tu cerebro sepa qué es lo que debe filtrar. La preparación es escribir ¿qué pasa si todo sale como quiero?, porque muchas de nosotras en realidad tememos subconscientemente conseguir lo que queremos.
Al cerebro le encanta cuando las cosas se sienten predecibles porque es seguro, y claro, la vida es impredecible por naturaleza, pero puedes, y deberías tomar control sobre las cosas que sí puedes hacer más predecibles.
También se trata de convertir lo desconocido en conocido, en el momento que identificas tus miedos, dejan de tener poder sobre ti, porque el miedo dirige nuestro comportamiento de forma subconsciente, igual que tu estado emocional y determina de forma subconsciente lo que notas en tu realidad.
Además, hará que tu cerebro filtre en busca de amenazas que ni siquiera estén ahí, hará que rechaces oportunidades, que procrastines las cosas que necesitas hacer para lograr tus objetivos, pero solo hasta que las identifiques y decidas abrir los ojos, trabajar con ello como una parte de ti, pero la aceptas y ese miedo ya no tiene que dirigir más tu vida.
Cuando se trata de preparación necesitas imaginar qué miedo podría tener yo en torno a conseguir realmente lo que quiero?, la gente no se da cuenta de que en tenemos miedos subconscientes en torno al éxito y el sistema nervioso puede expandirse cuando se siente seguro. Cuando tenemos una base sólida, nos sentimos más seguras para salir y tomar riesgos, hacer cosas que solo tengan sentido para nosotras sin complacer a nadie, y todo eso es necesario para el éxito y el crecimiento.
La preparación también proporciona claridad, porque si no has identificado cómo vas a lograr cualquier meta o manifestar lo que sea que quieres, ¿cómo esperas que tu cerebro te ayude a hacerlo? El cerebro usa procesamiento predictivo, comentado antes, filtra tu realidad según en qué te estás enfocando, es lo que tu cerebro considera importante para ti es lo que va a filtrar en tu realidad.
Entonces, sentarte y identificar claramente cuáles son todas las diferentes formas en que podrías lograr tu meta o, cualquiera que sea tu hobby, puedes empezar a hacerlo sola más seguido. Y por eso es importante escribir claramente todas esas cosas, lo que pasa cuando escribes todas las diferentes formas posibles en que tu meta podría hacerse realidad, es enfocar a tu cerebro para filtrar tu realidad en busca de esas cosas.
paso a paso
El primer paso consiste en planear el cómo, ¿cuáles son todas las diferentes formas en que podrías lograrlo?, haz la lista larga y date opciones, porque estás preparando a tu cerebro para que luego busque esas oportunidades. Si es una relación, podrías escribir todas las diferentes formas en que podrías salir y conocer a la persona correcta, o convertirte en un match para quien sea que quieras atraer, y muéstrale a tu cerebro que hay diferentes formas en que podría pasar.
Reconoce que hay tantas formas diferentes en que las cosas podrían salir a tu favor, tantos caminos, tantas rutas diferentes para que las cosas funcionen que probablemente ni siquiera has tenido en cuenta antes. Esto se trata de hacer un brain dump y hacer la lista lo más larga posible de todas las diferentes formas en que podrías toparte con la suerte.
El segundo paso se trata de planear el después, rara vez se habla de ello en el espacio de la manifestación, ¿qué vas a hacer después de que suceda?, es tan importante porque muchas veces nos bloqueamos subconscientemente a nosotras mismas de conseguir lo que queremos por miedo a no saber qué vendrá con ello. ¿perderé relaciones?, ¿la gente a mi alrededor seguirá respetándome?, ¿o seré lo suficientemente responsable para sostenerlo?, ¿sé cómo sostener la abundancia que estoy pidiendo?, o incluso, ¿de verdad me siento segura siendo vista (siendo percibida)?
¿Qué querrías hacer con lo que logres?
¿Cuál es el punto?
¿Por qué lo quieres?
¿Cómo te vas a sentir cuando pase?
¿Cuáles son algunas posibles desventajas, si se te ocurre alguna, de lograr o recibir lo que quieres?
Tal vez no haya ninguna, pero tal vez sí las haya, y si se te ocurren posibles desventajas, tómalas en cuenta, porque son miedos subconscientes que te han estado frenando sin que te dieras cuenta hasta ahora.
La gente le teme a la vulnerabilidad, a estar conectada de esa manera a sí misma, perder su tiempo a solas, y si es tu caso, prepararte para el después de cuando llegue, es recordar que si estás preparada para que llegue la oportunidad, puede llegar. Todo esto también es entrenar a tu cerebro para sostener lo que sea que estás pidiendo cuando empiezas a pensar en lo que va a pasar y en lo que vas a hacer cuando todo salga bien (también es una forma de vivir en el estado de sentir tus deseos ya cumplidos).
Sabemos que tenemos que actuar como si ya tuviéramos la cosa antes de poder tenerla, y tenemos que ser un match para lo que queremos. Y prepararse para el después es una forma de actuar como si ya lo tuvieras, te estás poniendo en la piel de la versión de ti que logra o recibe lo que quiere, y entrenando a tu sistema nervioso para sostener eso, lo más poderoso,
ahora sí,
El ritual de la carta al futuro
Hay un ejercicio que conecta todo esto y que se puede hacer alrededor del 8 de agosto, fecha del Portal de León en astrología, cuando la estrella Sirio se alinea con la Tierra y el cinturón de Orión, y que para quienes practican la manifestación se considera uno de los días más poderosos del año para enfocar las intenciones.
Escribe tu propia biografía, o una entrada de diario, un año en el futuro, pero en tiempo presente, abre una libreta o notas y se escribe una entrada de diario para el 8 de agosto del año que viene, en tiempo presente, como si esas cosas ya estuvieran pasando o ya hubieran pasado.
¿dónde te despiertas?
¿con quién estás?
¿cómo es tu mañana?
¿a dónde vas a trabajar?
¿cómo se siente el día?
¿a quién ves a tu alrededor?
Hay que entrar en los detalles, esto ayuda a apartar primero varias áreas que se quieren tocar para asegurarse de no dejarse nada, las relaciones, amistades, finanzas, carrera, hogar, familia, para no terminar escribiendo solo “hoy fue un día largo, me despido, adiós”.
Tiene que ser mucho más completo, un día normal de la vida que esperas estar viviendo en esa fecha, que conecta con todo lo anterior porque las personas afortunadas esperan que sucedan cosas buenas, ese optimismo es uno de los cuatro rasgos centrales que las separa de las personas sin suerte.
Escribir una entrada de diario futura entrena a tu cerebro para esperar una versión específica de tu futuro, en vez de desearla de forma simple. Y, hacerlo en tiempo presente te obliga a cerrar el espacio entre dónde estás ahora y dónde realmente quieres estar.
Te hace preguntarte, ¿qué necesitaría hacer en los próximos doce meses para que este día sea real?, ¿qué necesitaría haber empezado? ¿qué necesitaría haber intentado, por ejemplo, para haberme mostrado lo suficientemente visible?
Cuando escribes algo con detalle vívido y específico, tu cerebro empieza a tratarlo como parte de tu realidad existente en lugar de como una fantasía, una vez que está en tu realidad, empiezas a moverte hacia ello de manera diferente, alineando tus pensamientos con tus actos.
La suerte no es algo que esperas, es algo para lo que puedes prepararte. Las oportunidades están todo el tiempo contigo, por todas partes, a tu alrededor.
La pregunta es si tu cerebro está entrenado para notarlas, cuando estás lista, lo que sea que estás pidiendo va a llegar.
Os deseo mucha mucha suerte, implementar lo comentado, sin acción no hay suerte, fortuna sí pero no la puedes controlar, enfócate en lo que sí puedes controlar y tu estado interno siempre, siéntete bien con lo que haces, decidas lo que decidas siempre vas a estar bien, te lo prometo, mucho amor de,
Anyka💞
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