Es normal sentirnos, a veces, abrumados por las situaciones, por los problemas, por la vida. Pero aun siendo lógico, no es agradable, y, cuanto menos duren esos momentos, mejor.
Te invito a ascender una montaña imaginaria, a buscar ese espacio interior donde todo adquiere una nueva perspectiva.
Durante los próximos minutos, permítete caminar sin prisa. Sin pretender alcanzar ninguna meta ni resolver nada. Solo déjate guiar, paso a paso, para descubrir que la serenidad no llega cuando desaparecen las dificultades, sino cuando encuentras ese lugar en tu interior desde el que puedes contemplarlo todo con calma.
Si te gusta el ejercicio, dímelo, y, si además, quieres agradecer mi trabajo, será estupendo.
Y, si no lo has hecho todavía, suscríbete para recibir más prácticas como esta.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.