RSS Amplifier

Diario adolescente · May 1, 2026

El fin de amar es sentirse más vivo, dijo Cerati una vez.

0
Sign in to vote or save

Diario adolescente · Diario adolescente

Argentina nos deja entre los 90 y los 2000 un ícono del rock nacional argentino. Crea música. Crea sentimiento. Y crea lo que sea que experimenta un niño cuando le pide a su padre que suba el volumen un domingo por la tarde en el coche de camino a casa. Cerati crea. 

Por eso el día de hoy vengo a hablar de él. Perdón, no de él sino del amor. De lo que creo que Cerati pensaba sobre el amor. De lo que creo que adaptamos ahora como amor a través de él. De lo que creo yo un poco de más. 

Hoy voy a despejarme de su vida personal, no voy a hablar de Cecilia, ni de amantes. Vengo a hablar de amor, ¿escuchas? Amor nada más. 

Para mí una de las frases que me hizo guiar la idea principal del ensayo fue la siguiente: 

Te amo para siempre pero para siempre es hoy. 

Dice Cerati en una entrevista. Y a pesar de que la entrevistadora dudara de las palabras duraderas del músico él las sostiene. Lo explica bien. 

No es que yo rehuya el compromiso (quizás también), es que no quiero prometer lo eterno si lo eterno no lo alcanza nadie, no lo vamos a alcanzar nosotros. Entre las palabras que arrojamos amando, volvamos a éstas verdad. Yo no te miento cuando te digo que te amo entonces tampoco te miento en cuanto el tiempo de mi amor supone. Te quiero. Te quiero hoy. Y hoy no es para siempre, hoy es hoy, ¿qué es para siempre? 

Cerati realza esta idea presente en la filosofía, sobre que el futuro no es certero, casi todavía no existe. Puede ser, puede que no, puede que pueda o puede que nada. El futuro es una oportunidad pero no es una afirmación. 

¿Y para que se va a afirmar en el amor? Si para Cerati, este sentimiento parece basarse en la sinceridad absoluta sin condicionantes. Exenta de ingenuidad. Exenta de ilusiones ficticias. 

Actualmente somos todo lo contrario a esta idea creo yo. Hablamos de eternidad en nuestras confesiones de amor, juramos amores de vida a sabiendas de lo larga que es esta. Prometemos momentos y mucho tiempo, dime que idiotas somos si de lo que más carecemos es, efectivamente, de ese mismo tiempo.

Dejemos de mentir, el amor no puede durar para siempre y si dura que así sea. Pero la certeza no la portamos en los bolsillos. Y prometer a consciencia de los sentimientos enfermantes del otro, es ser más que nada egoísta.

Los ojos besan mucho antes que la boca 

A mí esto me resulta esencial, ¿no? El arte de la convicción en el amor. Estamos tensos en un vaivén de palabras desafeccionadas y vocabulario malo, y a veces canciones malas, rap malo, o grafitis malos. 

El amor no debe ser solo palabras porque cuando este termina, determinamos que las anteriores fueron mentira. Es complejo creer como un niño en Navidad en las palabras, porque son desaprovantes. 

Son todo lo contrario a las miradas. Las miradas cuentan historias de patios de colegio y ficciones que solo niños de primaria podrían inventar. Las miradas narran. Demuestran. Quien mira sabe. Y quien no mira te deja todo claro para así saber. Las miradas son el reflejo del sentido y el paso dado a la convicción. Te miro y no solo lo hago sino que te observo. A raíz de aprenderte te conozco, no digo conocerte, solo el verbo. Tengo la certeza de tus defectos y cualidades, tengo la certeza de tu helado favorito, tengo la certeza de tu trauma en la adolescencia. Y no lo digo porque solo te miro. 

Antes de decirte te quiero ya te miré y te lo dije con la mirada, y tú me entendiste, somos necesarios de estar juntos pues quien se mira y se comprende, se ama por inercia. 

Cerati habla de que Comprender que sólo estar es más puro. Te entiendo y te acompaño pero no te hago saber que lo hago. El conocimiento mutuo no trata de ser performativo, trata de estar presente y acompañar. De no guiar, cuidado, estar. Como cuando tu padre te enseñaba a montar en bici y juraba que estaba sosteniendo el sillín mientras pedaleabas, era mentira, no te estaba agarrando, solo estaba ahí. 

El estar es mucho más importante que cualquier piropo mediocre.

El fin de amar es sentirse vivo es el motivo por el que escribí todo esto. Me pregunté si es que para algunos el amor era tan esencial que lo veían requerido para simplemente sobrevivir. Me lo pregunté porque soy hija única y a veces no comprendo la necesidad de la compañía. Me equivoqué. 

Si no son todos, es que casi todos necesitamos del calor del otro para poder rehacernos. Estamos narrados por vocecitas de amantes extranjeros y mensajes en línea que nos hacen mucha ilusión. Somos amor en estado puro. 

Yo entiendo la frase de Cerati como: si amas tírate con todo, tírate con ropa, con vicios, con traumas, con pastillas. Tírate. 

Si amas hazlo bien porque el motivo de la acción es la virtud del individuo. Querer es vivir. No solo sentir. Sentir a veces es querer o intentar dejar de hacerlo. Y querer es sentir pero sentir bien y sentir tanto que te den ganas de vivir. 

Para no hacernos más largo el cuento, en general y sobre clichés, yo definiría el amor de Cerati como un caos espiritual. Cerati narra el amor como narraban los acéticos el éxtasis místico, como una explosión entre dos almas que se atraen. El amor es caos y es convicción. Son ganas de querer. Y a veces no tener ganas pero querer igual. 

Yo lo veo como aprovechar el sentimiento para mirar y conocer, y sentirse comprendido mientras miráis sexo o practicáis. Tocarse y saber caminos. Y no utilizar GPS. Y no utilizar gafas ni luz apaga. No utilizaros entre sí. 

Para Cerati el amor no sé lo que era porque no le pregunté. Para mí visión sobre el autor el amor es todo sin presión, sin que el tiempo nos detenga ni nos avance, el amor es lo que vivimos y lo que nos mueve a dar un primer beso cuando no tenemos ni puta idea de si el otro es homosexual.  Para mí el amor es muchas cosas pero definirlas todas las limitaría. 

Pd: si te ha gustado lo que he escrito, o quieres decir algo, aunque sea algo. Comenta, me haría mucha ilusión ;)

No posts

Read the original on aarcaym.substack.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.