Lee el podcast de Mi cuerpo tenía límites, mis sueños no | Beto sobre ruedas - Charlando con Adriana Ep 64
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Para poder comprender a los demás, es necesario conocer su historia y qué experiencias construyeron su carácter. Quédate en esto que es Charlando con Adriana y descubre la vida y experiencias de nuestro invitado. Hola, queridos amigos, una vez más aquí en un espacio más de charlando con Adriana. Hoy tengo a Alberto Torres, mejor conocido como Beto Sobre Ruedas. Y más que hablarles de él, su historia creo que nos va a dejar muchas lecciones de vida, de resiliencia, de aprendizajes de la vida. Y ustedes saben que en estos espacios... Cada persona es un libro. Y creo que el libro que vamos a escuchar ahora en la vida de Beto sobre ruedas es un libro de aventuras. Es un libro de descubrimiento. Así que pongamos mucha atención porque cada ser humano tiene lecciones únicas e irrepetibles que enseñarnos. Mi querido Beto, qué gozo tenerte. Es toda una aventura. Así que me honro que estés aquí. Gracias, Adriana, por la invitación. Bueno, pues voy a empezar. Tengo muchas preguntas que hacerte.
Y la primera pregunta que me gustaría hacerte, Beto, es ¿cómo era Beto cuando era joven? ¿Dónde empieza este sueño de recurrir el mundo en bicicleta? ¿Dónde se te ocurrió esa locura? Pues... En principio era un joven, un niño, bastante normal, eso sí, de niño yo no sabía andar en bicicleta. ¿Serio? No, no sabía ni con roditas a los lados, éramos como agua y aceite, entonces yo creo que se fueron acumulando ahí las ganas porque yo veía a mis amigos andar en bicicleta y yo decía, wow, se están divirtiendo muchísimo, pero yo no lograbo mantener el equilibrio en la bicicleta. Entonces, pues era bastante calmado. Muy, muy, muy calmado. Eso sí, con una mente muy, muy peliculera. Yo cuando veía películas estilo El Gran Pez, por decir una, yo me emocionaba de decir, guau, qué padre estaría tener todas esas experiencias, todas esas aventuras. Pero no hacía nada extraordinario más que ir a la escuela. Y el día que empiezo... O que aprendo a andar en bicicleta, descubro en la bicicleta una llave, una puerta, una ventana, como se le quiera llamar, a un mundo maravilloso.
Y todas esas aventuras que yo soñaba viendo las películas y que me imaginaba siendo uno de los personajes, pues bueno, a su manera y con otros personajes y con otras historias, las vi detrás de la bicicleta. Y siempre buscando la libertad. Aparte, la bicicleta llegó en ese momento... muy idóneo de la vida, y es cuando uno es adolescente que está buscando su propio camino, que está buscando ser libre e independiente, lo que sea que eso signifique, en esa edad, y la bicicleta me lo dio, y dije, de aquí soy, y de aquí sigo para adelante, ya no tenía que esperar a que nadie me trajera, ni me llevara, ni camiones, ni nada de eso, entonces la bicicleta representó eso, y así... Como libertad, ¿no? Sí, la libertad y la independencia. Sí, represento eso. ¿Qué has pasado en tu vida, Beto, que consideras que fue un antes y un después? ¿Qué momentos pueden ser incluso momentos difíciles o momentos retadores antes de empezar este sueño, este ser conocido como Beto sobre ruedas? ¿Qué pasa antes de eso? El evento número uno fue...
Bueno, la bicicleta, pero un poco antes que hizo un accidente que yo tuve de niño que me trozó el... se llama el plexo brachial del brazo izquierdo. y eso yo creo que es un evento que también me definió muchísimo a pesar de que yo muchos años no le di importancia porque fue de muy niño fue cuando yo tenía 5 años entonces la poca conciencia que uno pueda tener de la situación a esa edad juega a tu favor y más porque tuve una familia increíble que nunca me miraron con lástima ni me dijeron no, no puedes hacer ese tipo de cosas entonces yo nunca crecí creyéndome una persona discapacitada Sí, me preguntaban mucho mis compañitos, ¿qué onda? ¿Qué te pasó? ¿Por qué no mueves el brazo? Pero fuera de eso yo me sentía muy normal. Y platico que normalmente cuando hablaban o estos programas de gente discapacitada, cuando les daban promoción, yo nunca me sentía aludido. Adriana decía como, ah, callo. No, hablan de otras personas. Oye, qué interesante. Sí, sí. O sea, no puedes mover tu brazo. No, no, no, no lo puedo mover. Pues sí puedo hacer algunas cosas como sostener con el...

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