Lee el podcast de Dejé de ser víctima y mi vida empezó a cambiar | Ruth Castro - Charlando con Adriana Ep 63
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Para poder comprender a los demás, es necesario conocer su historia y qué experiencias construyeron su carácter. Quédate en esto que es Charlando con Adriana y descubre la vida y experiencias de nuestro invitado. Hola mis amores, ¿cómo estás? Bienvenido a un espacio más de Charlando con Adriana. Y el día de hoy, para mí es un honor. Cuando tengo la oportunidad de traer a estos espacios... A estos hijos espirituales míos que amo con locura, que los veo crecer, que veo cómo se esfuerzan. Bueno, Ruth Viviana Castro Román es una de ellas. Es una mujer excepcional. Ella les contará su historia. Ella es psicóloga industrial. Eres líder, conferencista. Pero es una mujer entregada a una pasión. Y les va a hablar, yo lo que quiero, por lo que la invité, quiero que les hable de su vida. Quiero que la historia de Ruth toque a muchas mujeres que dicen no puedo, es que no la voy a hacer, es que los sueños no son para mí.
Pues la historia de Ruth te va a enseñar que sí se puede, que los sueños están a tu alcance si pagas el precio, pero que además no solo eso. no solo ha logrado un crecimiento profesional, económico y empresarial. Ruth ahora tiene una misión que contribuye con este país. Pero no te voy a platicar más porque para eso le invité, porque a mí me encanta que ellos sean los que cuentan su historia. Mi querida Ruth, es un deleite, de verdad, tenerte esta mañana. ¿Cómo estás? Yo estoy muy feliz y muy emocionada. Porque como hablábamos ahorita, esta misión ni siquiera es mía, tal vez ni tuya, ¿no? O sea, no es nuestra, es una misión que viene mucho más allá. Es una misión que viene de Cristo, es una misión que edifica. Entonces yo estoy emocionada y contenta de iniciar con este proyecto. Bueno, pues platícales, me gustaría que les platicaras un poco cómo fue la juventud, la adolescencia de Ruth y dónde Ruth empieza a soñar y dónde da un brinco y se compromete con un brinco espectacular. Fíjate que a mí me emociona muchísimo este proyecto porque yo nací...
Casi, casi en una caja de papayas, así. Entonces, mis papás vendían frutas, íbamos a las huertas a cortar sandías, mi papá traía sandías de la huerta, entonces veníamos y vendíamos por todos lados, ¿no? Entonces... Para podernos ir de vacaciones teníamos una misión y nos decía, tienen que vender dos trailers de sandía en una semana para que puedan irse de vacaciones. Y bueno, nos enseñó ahí pues algo muy importante que es el trabajo, ¿no? Pero hay algo muy fuerte, muy fuerte que a mí me emociona del trabajar con mujeres. Este, a mis cinco años, Adriana, yo fui abusada. y descubro que una persona rota, o sea, una persona rota por dentro, es una persona que tiene dos opciones, que puede construir una vida, o que puede quedarse con su victimismo, con esto me pasó, con nadie me quiere, con mis papás, puede ser y no me cuidaron, pero pues no se trata de culpar a nadie, al contrario, yo tengo mucho que agradecer, pero...
A lo que yo quiero llegar es que me parece impresionante, me parece de verdad impresionante cómo las mujeres a lo largo del camino vamos marcando hacia dónde queremos dirigirnos. O sea, ni un abuso, ni unos golpes, ni la sobrevivencia del alcoholismo, ni de infidelidades, ni de nada. Tú decides y te quedas ahí. Nosotros en Cosméticos Vegetales decidimos transformar mujeres. Tenemos una misión y esa misión es muy grande porque nuestra misión es construir mujeres fuertes que generen ingresos cuidando lo que más aman. Porque las mujeres en México tenemos que cuidar lo que amamos. O sea, nuestros hijos, nuestra familia, construir familia. porque construir una familia es la cosa más difícil del mundo. Conlleva toda tu persona, toda tu esencia, o sea, lleva todo tu trabajo. Pero nosotros lo que queremos es poder fusionar eso de llevar familia y de llevar un negocio a la par, pues. Entonces, yo estoy emocionada con ese proyecto, Adriana, ¿por qué? Porque no para, o sea, nosotros no nos dedicamos.

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