De mi rincón al mundo → Después de meses sin escribir por aquí, vuelvo. Mis dedos, el teclado y esto es lo que ha nacido para ti. ¡Te espero al final! 😘
Tengo ganas de volver aquí. Ganas de escribir sin parar como lo hacía hace meses; porque sí, han pasado meses desde que no he vuelto a este espacio que tanto me encanta…
Pero en mi mente, cada vez que lo intentaba, escuchaba “espera, prepara mejor una estrategia antes, así al volver lo haces con un sentido”… y es aquí cuando me doy cuenta de la fuerza que tiene esa voz condicionada que no me permite solo ser.
Cómo si simplemente querer escribir no fuese suficiente. Tuviese que haber una razón más. Un algo que alcanzar o monetizar.
Pero me niego.
Cuando abrí FEMCLUB en substack lo hice con el sentido de simplemente compartir las reflexiones y el deseo genuino de escribir sin filtro y explayadamente, ya que otros espacios se me quedaban cortos. Y eso es lo que quiero seguir haciendo. Escribir porque sí, porque me apetece, porque siento que tengo algo que decir, porque respondo a mi instinto y el me lleva a este deseo, una y otra vez; independientemente de todo lo demás.
En Octubre decidí darme un tiempo de la escritura porque lo necesité, también fue una decisión intuitiva; simplemente necesité poner foco y energía en otras cosas que en ese momento se sentían prioridad. Y amo darme estos breaks; para algo elegí esté estilo de vida.
Pero por otro lado, quise volver a escribir hace tiempo, en Enero ya sentí las ganas y desde entonces recién hoy solo dejo que mis dedos fluyan en el teclado; no sé como se desarrollará este escrito, qué terminaré concluyendo, hacia qué ramas me va a llevar; tan solo quiero romper con el bloqueo o la idea tonta de que tengo que tener una razón más “estratégica” para escribir con libertad.
Me niego.
Desde hace años mi prioridad elegida es permitirme SER cada vez más natural, más genuina, menos mental y más instintiva; que mi intuición preceda mi acción y mi mente solo la acompañe.
No sé si te pasa, pero en mi caso mi mente - la cabeza pensante- no para de boicotearme, me lleva a estados de insuficiencia que NO son reales, me hace compararme constantemente con otros aún sabiendo que lo que muestran solo es una parte de sus vidas creando lo que llamo el “efecto Disney” porque ninguna vida es perfecta, intenta que me desconecte de lo que ya conseguí para llevarme a casi obsesionarme con lo que supuestamente tengo que alcanzar; pero ¿Quién lo dice? ¿Quien determina que es lo que tengo que alcanzar? ¿Voy a ser “infeliz” y a sentirme siempre “insuficiente” mientras no alcance eso? ¿voy a ser como el pianista de Soul que no se permitió ser feliz, apreciar la vida, porque se obsesionó con su debut como pianista; para al final darse cuenta que eso solo es un hito más y no el santo grial? ¡NO, definitivamente!
Si algo me obsesiona de verdad es que LA VIDA ES AHORA, en este momento mientras te escribo, tomo café, se escucha una linda melodía de fondo y huelo a la canela que he puesto en mi difusor. ESTO QUE PASA ES LA VIDA. Y me dedico a disfrutarla.
Sé que mientras yo viva en presencia, disfrutándome la vida -cada momento- en todo su esplendor, con lo bueno de ella y lo “no tan bueno” (aunque esto también habría que cuestionárselo, porque mi vida sería un regalo para muchos ahora mismo, no porque sea perfecta, sino porque soy afortunada y privilegiada; no quiero perder esto de vista porque me trae a tierra)… Todo lo demás se abre ante mi, dándome más de esto y de lo que ES para mi mayor bienestar. Trayéndome incluso situaciones, cosas, personas que a veces no entiendo, me incomodan, pero son necesarias para lo mejor que viene.
En mi cabeza hay una idea muy clara de hacia dónde me dirijo, o al menos cómo me gustaría vivir en un futuro, lo que deseo alcanzar y sobre todo como me encantaría verme y sentirme… Fantaseo con esa visión. Intento vivir hoy en alineación a esa visión, para irla dibujando y manifestando en la realidad desde YA.
No voy a sacrificar mi hoy, para vivir un mejor mañana ¡NO!. Pero sí voy a traer HOY a mi, cosas que sé que van formando esa visión que en algún momento llegará a ser mi realidad.
Soy de las que cree que no hace falta que pesques más de la cuenta, si como en la fábula del pescador, tu misión y deseo es vivir como ya vives al pescar lo que necesitas. Muchos ven esto como conformismo y está bien. Yo lo veo como Ambición consciente, una que no tiene que ver solo con ambicionar cosas materiales y dinero; sino que ambiciona calidad de una vida vivida en el presente y en un futuro que se va creando en el camino.
Por todo esto, ahora me veo sumergida (todavía) en un proceso profundo de realineación; donde esa “cabeza pensante” de la que te hablaba al principio no para de intentar que recule, que vuelva a lo conocido, a lo que se supone “tengo que hacer”, a lo que antes como mentora de negocio me hacía generar dinero, a esa mentalidad de “empresaria” que solo piensa en resultados, en rentabilidad, ROI y todo lo demás…
Por un momento, en el que me perdí y desconecté mucho de mi, yo era ese empresario de la fabula del pescador que solo buscaba la forma de hacer más, tener más, llegar a mejores resultados en la facturación y solo eso me daba “alegría” o paz… Me duele escribir esto, pero por un momento (no muy amplio, gracias a DIOS) fue así y nada me complacía, nada era suficiente, hasta que yo tampoco lo era, mi vida se me hacia insignificante, mi familia parecía no llenarme y me pregunté:
¿Cómo no me va a llenar algo que genuinamente he deseado siempre?
¿Dónde me estoy perdiendo que el sueño que tuve desde niña y ahora es una realidad para mi, no lo estoy disfrutando, viviendo, honrando e incluso se está volviendo algo que rechazo?
¿Quién soy ahora, porque desde luego no me identifico con quien he sido siempre?
¿Porqué a pesar de los resultados esta amargura y sensación de no ser suficiente? ¿Esta es la ambición que elijo?…
Todas esas preguntas - y muchos cuestionamientos más- me llevaron al hoy, a reafirmarme en mi y en el estilo de vida que elijo vivir, aunque no sea el más “ambicioso” para la sociedad capitalista en la que vivimos y diste mucho de lo que se supone una “mujer de negocios” debe aspirar.
Lo amo.
Amo haber echo esta elección. Amo darme estos espacios porque sí. Porque simplemente me llenan por dentro. Amo haber soltado el “control” falso que creía tener de mi vida y rendirme a la vida en sí misma, a Dios y a abrirme a recibir lo que es mejor para mi (aún sin saber qué es y quizás sea diferente a lo que creo que deseo).
Y no, no lo veas como algo romántico, porque aún cuando a mi me gusta romantizarlo todo; la realidad es que este camino, esta elección, el sostenerte aquí en la incertidumbre, el cultivar una fe y certeza interna a pesar de que la mente, el entorno, la sociedad intenta “demostrarte” o arrastrarte al hacer para tener; elegir solo SER y ver que se despliega de ahí ¡Es un camino de coraje, de paciencia, de mucha autoregulación, presencia, amor incondicional, de momentos heavies de ansiedad porque estás llevando a tu SER a algo desconocido, nadando a contra corriente de un sistema enfermo y tu sistema nervioso se altera, tu mente te invade con escenarios catastróficos porque no quiere salir de lo que ya conoce (aún cuando no es lo mejor para ti)!
Nadie dijo que sería fácil.
Pero después de más de 3 años en esta ida y venida. En la que mis mecanismos de supervivencia y las resistencias que se activan me han hecho volver a lo anterior muchas veces, incluso disfrazarlo de algo “nuevo” que a la hora de la verdad es lo mismo con diferente envoltura… Puedo decir que es liberador y profundamente rico cuando sí, de verdad, te das el permiso a SER, a jugar, a vivir…
Porque aunque en un inicio y a simple vista parezca y se sienta como que nadas a contracorriente; en el fondo nadas a favor de TU corriente.
Y si algo puedo recomendar, es ¡Déjate llevar y no te resistas!, apaga la mente y baja al cuerpo, al instinto a la intuición.
Si algo te ha resonado al leer este escrito ¡NO es casualidad!. Incluso puede que hayas sentido ciertas resistencias mientras leías; o que hayas abandonado la lectura en un punto que te tocaba mucho para volver más tarde y con mucha intención elegir terminarla…
Sea como sea, que leas esto no es casualidad.
Y te invito a dar un paso más… y reflexionar:
¿Qué de este escrito siento que me habla directamente a mi?
¿Qué me hace sentir, en el cuerpo?
¿Qué pensamientos activa en mi mente?
¿Qué me llevo para mi camino?
Otros escritos que puedes resonarte…
Y si quieres conectar con la ABUNDANCIA QUE YA ERES… “Expande tu capacidad de recibir”; eres merecedora de todo lo que es mejor y de mayor bienestar para ti; solo que no has conectado con la abundancia que eres y eso te bloquea… Si te resuena, te invito a que lo adquieras con el KIT
Que lo disfrutes.
Con amor y presencia.
Roi 🌷

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