«No me gusta vender».
«No me gusta sonar agresiva».
«No quiero molestar a nadie».
«No quiero que se me perciba como demasiado marketiniana».
«No quiero perder mi esencia».
«No me gusta el dinero».
Ah, no, eso no lo dice nadie…
Se te quitan todas las tonterías el día que entiendes esto:
Todo lo que tienes te lo ha vendido alguien.
¿Tu sofá?
¿Tu televisor?
¿El teléfono que usas?
¿Los pantalones que llevas puestos?
¿La máscara de pestañas?
Todo tuvo un plan de marketing detrás más o menos elaborado.
Dos ideas importantes aquí:
Si lo que vendes es una mierda, tenemos poco que hacer.
Pero si lo que haces ayuda realmente a otras personas, ofrece un valor real, cambia la vida de tus potenciales clientes, ¿vas de verdad a dejar que un tipo con 25 años y un ego como un castillo se lleve lo que podría ser tuyo?
Porque él sabe vender mejor que tú y eso es un hecho.
Lo dicen los números.
Bien.
Cuando entiendes esto —todo lo que posees te ha sido vendido alguna vez por alguien—, todo cambia.
El 25 de agosto —este martes que entra— a las 9 de la mañana te voy a contar todo lo que sé sobre cómo comprarte la vida que deseas a base de multiplicar por mucho tus ventas.
Psicología pura y dura aplicada a negocio.
Aquí:
Enviaré la grabación después, así que si no puedes acudir, vente igualmente.
Con amor,
MF

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.