Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.
Caben otras formas de acoger a las personas migrantes y habitantes de asilo.
Una forma más flexible, más humana, para aquellos que tocan a nuestras puertas para ponerse a salvo e impulsar sus vidas.
Caminaremos hoy por Martín Echea, el espacio de acogida donde conviven personas llegadas de diferentes partes del mundo, como Palestina, Sahara, el Rif, Guatemala, El Salvador.
Para eso, ponerse a salvo y continuar con sus luchas entre nosotros.
Descubriremos cómo en dos años abandonan el espacio con trabajo, papeles, ingresos y como parte más de esta sociedad.
Yo soy Iñaki Macazaga, esto es Piedra de Toque y hoy arrancamos nueva temporada, la número 13, desde Martín Echea.
Un lugar que nos recuerda que caben otras formas de acoger y acompañar, más flexibles, más humanas.
Y arrancamos este viaje sonoro, el primero de esta temporada y lo hacemos muy cerca de casa, aquí en Gallarta, Bizcaya, en una tierra minera, en un espacio de acogida para personas migrantes y personas de derechos humanos, Martín Echea, y nos acompaña hoy y nos va a guiar por aquí, Borja Yende, parte activa de Martín Echea, de sus orígenes.
¿Qué tal, Borja, dónde estamos? Muy bien, en Gallarta, en Meachaldea, la zona minera de Bizcaya y aquí estamos, en el barrio Santa Juliana, un barrio obrero de Gallarta.
Esto fue una referencia en la época del esplendor minero, era una de las minas más grandes de Europa y esta tierra sabe lo que es también integrar, población migrante que vino aquí a trabajar y muchos de los pozos de esa mano de obra, algunos también aprovecharon, aquí estaban los orígenes de esta casa, que era de una de las personas muy activas aquí también.
Sí, a Gallarta y a todo Meachaldea vino un montón de gente a trabajar, en la época que se industrializó el tema del mineral, vinieron muchas personas del Estado Español a ganarse la vida en condiciones muy precarias, porque en sus lugares de orígenes las condiciones de vida eran aún peores.
Entonces estamos en una zona donde el Meachaldea de hoy en día está hecho con esa gente y descendientes de esas personas.
Todos los que somos de aquí tenemos algún familiar, algún abuelo, algún padre que ha venido a trabajar a la mina de otra parte del Estado.
Y en estas tierras es bonito también que surge la oportunidad de un legado, de un espacio, de una casa enorme que se cede a una entidad con años de trayectoria como es la Fundación Mundo BAT, y ahí está el germen de lo que es hoy Martín Echea, un espacio de acogida para activistas con los que se trabajaba de manera habitual en el mundo de la cooperación.
Gaza, Palestina, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, y que es una realidad hoy, seis años después, con 45 personas acogidas.
Y tú llevas el día a día aquí en la casa, ¿cómo es, cómo llega la gente, qué perfil tienen en común muchos de ellos? Bueno, el perfil de la gente es diferente.
Hay algunas personas que vienen por el tema de que no hay condiciones económicas en su país para realizar una vida en condiciones y han tenido que abandonar su país por ello.
Y otras personas, en cambio, son las que vienen porque son defensores de derechos humanos y han tenido que dejar su país por las diferentes consecuencias que acarrea el ser defensor de derechos humanos en Palestina, en Sáhara, en Colombia, y en algunos de estos países, y bueno, han tenido que dejar su país y buscar refugio y asilo político aquí.
Y lo que tienen todas en común es que detrás les respalda una organización.
Eso es, porque esta casa también sale de una necesidad de Mundo BAT, que es una ONG de cooperación internacional, que trabaja en diversos países, donde veía que se llevaban a cabo proyectos de transformación social que Mundo BAT apoyaba, pero que muchas veces la gente necesitaba salir de su país por tema de la represión de grupos paramilitares, ejército, policía y demás, y se necesitaba una casa de acogida como esta.
Entonces, la gente que viene aquí a Martínez Chía es gente que participa en organizaciones que tienen relación directa con Mundo BAT.
Y si alguien nos escuchara, hay como un protocolo de acogida, ¿no? Tienes que tener la carta de una organización, el perfil de la propia persona, y también asumir ciertos compromisos, que esto es una acogida temporal ayudando a traccionar a la gente a luego no necesitar más recursos externos.
Eso es, es una acogida temporal para ayudarles en su proceso administrativo, y luego tiene que ser gente también que venga, como has comentado, referenciada por las organizaciones con las que ella trabaja a Mundo BAT.
Esa es nuestra forma de trabajar, hay otras, pero nosotros hemos priorizado que sea esa porque realmente Martínez Chía da respuesta a las necesidades que nos plantean las organizaciones en diversas partes del mundo.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.