RSS Amplifier

Maternidad Surviver. · Jul 24, 2026

El código de emergencia.

0
Sign in to vote or save

Mrs Layunta · Maternidad Surviver.

Llamada del colegio.

Café en la mano.

Pelos como escarpias.

Amago de infarto.

Al otro lado, la conserje.

- Hola, ¿la madre de Sujeto 2?

- Sí, soy yo. ¿Qué ha pasado?

- La niña dice que le duele la cabeza y que quiere ir a casa.

Las madres sabemos cuándo nuestros hijos han ido al colegio con el sistema inmunológico sostenido por drogas sabor a fresa… o cuando están montando una estafa piramidal porque prefieren reventarte la casa, a aprender a restar con tres cifras.

Y debo aclarar que no era la primera vez que Sujeto 2 cometía el timo de la estampita.

- ¿Tiene fiebre?

– No.

- ¿Y si le das Dalsy ?

– En la escuela no damos ibuprofeno.

YO (POR DENTRO) – Tus muertos.

YO (POR FUERA) – Pues vengo a darle Dalsy. Pero se queda.

Salí del trabajo cabreada.

Cogí el autobús.

Pasé por la farmacia.

Compré Dalsy.

Entré en conserjería con la jeringuilla con líquido rosa en la mano dispuesta a meterle la dosis reglamentaria en el boquino y devolverla al sistema educativo con las pupilas dilatadas, y entonces la vi.

Estaba seria.

Y triste.

La abracé y me la llevé a un rincón.

Reunión familiar.

Dime la verdad. No te duele la cabeza.

Negó despacio.

Hoy podíais subir a ver el mural que hemos hecho en clase.

Silencio.

Todos los padres estaban leyendo lo que habían escrito sus hijos.

Tragó saliva.

Y yo había escrito sobre ti… Pero no estabas.

N-O-E-S-T-A-B-A-S.

…y quería irme a casa para llorar sin que todos me vieran.

En esos tres segundos, la culpa me abofeteó con las dos manos recordando el mensaje del grupo de clase que recibí la noche anterior: “Mañana podéis subir a ver el mural…”

Ahora era yo quien necesitaba un chupito de Dalsy.

En vista del plot twist que había tomado el asunto, nos fuimos de nuevo hasta conserjería.

Para decirle a la señora a la que le había asegurado que, por encima de mi cadáver mi hija saldría del centro escolar…

… que efectivamente le dolía la cabeza y me la llevaba a casa, e hice lo que haría cualquier madre responsable en mi situación: invitarla a comer en su restaurante favorito.

Ya con el Smash Burger y las patatas aceitosas en la boca, elaboramos un plan: contárselo a su tutora, una mujer con criterio y estudios para gestionar traumas infantiles y padres con problemas de ansiedad.

Esta, ejerciendo su criterio y estudios para gestionar traumas infantiles y padres con problemas de ansiedad, nos sugirió que podíamos volver al colegio y subir juntas a clase para que me enseñara el mural.

A ella le pareció una buena idea, así que volvimos al lugar de los hechos.

Sujeto 2, recuperando la sonrisa, señaló su texto.

caption...

La mujer que admiro es mi madre Alicia.

Porque es muy fuerte y valiente y se preocupa por todos.

También porque es muy buena madre.

Yo la admiro y pienso: Qué guapa es mi madre.

Quiero ser como ella cuando sea mayor.

Justo al lado había un texto que un compañero le había escrito a Marie Curie. Mi hija me había puesto en el mismo mural que Marie Curie, ¿vale?

Lloré como una madalena ante la atónita mirada de la señora de conserjería que no sabía si darme un pañuelo, el teléfono de un camello o abrirme un expediente.

Al volver a casa con mis cachorras, con un bonus track para destrozarla tanto como quisieran, Sujeto 2 me preguntó algo que hacía rato que le rondaba por la cabeza: “¿me creeréis a partir de ahora cuando os diga que me duele la cabeza?”

Pero si algo he aprendido después de coronarme como la peor madre del mundo es que, aunque nunca seré una influencer de maternidad, gracias a eso he conseguido algo muy valioso: un código de emergencia que ríete tú de la batseñal en el cielo de Gotham.

Y más me vale, la próxima vez que me llamen del colegio porque le duele la cabeza, ir pitando con las bragas por encima de las mallas a buscar a mis sujetas.

Sin posts

Read the original on mrslayunta.substack.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.