El 16 de diciembre de 2021 creé mi membresía Creando Newsletters.
Han pasado más de 4 años en los que he aprendido que una membresía puede ser la pata más rentable de tu negocio... o un monstruo que te devore el tiempo y la energía si no la planteas bien desde el principio.
Si tienes la idea de que tener una membresía es la panacea, ya te digo yo que no lo es.
Sí, puede ser un modelo de negocio rentable (siempre puede serlo más). Pero también es un producto que te exige tener muy claros los límites, tu propuesta de valor y, sobre todo, la relación contigo mismo.
Hoy quiero contarte los 5 errores más gordos que he cometido al montar y gestionar Creando Newsletters. No para dármelas de experta (que no lo soy), sino para que, si te estás planteando crear una, te ahorres estas piedras en el camino.
Vamos con las 5 cagadas más épicas 👇
Al principio metí a todo el mundo en el mismo saco. Un clásico.
Pensé: “Bueno, es una membresía sobre newsletters, pues que entre quien quiera aprender de newsletters o tenga una”.
Y claro, me encontré con:
✦ Gente que ni siquiera había enviado un email en su vida
✦ Algunos que querían crearla desde cero
✦ Otros que la acababan de lanzar pero no tenían ninguna estrategia
✦ Otros que ya tenían recorrido con su newsletter y querían contenidos avanzados
Y así una diversidad de perfiles.
Ojo, siempre va a haber distintos perfiles y necesidades pero lo que he hecho es afinar el público al que va dirigido Creando Newsletters.
No es para toda aquella persona que quiera crear una newsletter, para eso ya existe Newsletter Fácil, es para gente que:
✔ Ya tiene una newsletter y quiere mejorarla con método
✔ Se atasca porque está solo y necesita rodearse de gente que está en el mismo punto
✔ Quiere que su newsletter sea un activo rentable
✔ Quiere aprender lo que está funcionando hoy, sin perderse en 100 fuentes
✔ Busca un entorno que le empuje a accionar
En definitiva, no es para todo el mundo que quiera tener una newsletter, es para gente que ya tenga una y realmente quiera comprometerse para mejorarla y convertirla en un activo digital rentable.
👉 Parece una tontería pero este giro de guión me ha ayudado a perfilar mucho más las comunicaciones y el propio contenido que ofrezco.
Este es de los que más rabia me da y he cometido durante años.
Nunca es tarde para corregirlo…
Los primeros años caí en la trampa de “tengo que subir contenido cada semana porque me he comprometido”, “por miedo a que se vayan a dar de baja”.
Y claro, me puse en modo biblioteca humana.
Subía y subía contenido sin parar. Y eso, satura. Empacha.
Ojo, nunca he pensado que fuera mal contenido solo para salir del paso. Ni mucho menos. Pero dejé de sentirme cómoda con la mentalidad de publicar por publicar.
El resultado: agotamiento, sensación de estar en una rueda de hámster y, lo peor, hacer un contenido que no transformaba, que se quedaba en el plano de escúchalo y ya si eso aplícalo por tu cuenta.
Mi objetivo de 2026: pasar de biblioteca a gimnasio.
Estoy en el proceso de dejar de obsesionarme con la cantidad y me estoy centrando en la aplicabilidad.
Ahora cada contenido que subo tiene un objetivo claro:
¿Cómo lo pueden llevar a la práctica para mejorar su newsletter un 1%?
¿Qué van a poder hacer después de escucharlo o verlo?
¿Qué plan de acción mínimo pueden ejecutar?
Y aquí es donde la IA me ha salvado la vida.
Antes me costaba horrores transformar una masterclass de 60 minutos en recursos útiles. Ahora uso ChatGPT y Gemini para:
✦ Extraer las ideas clave
✦ Crear resúmenes que vayan al grano
✦ Hacer guías paso a paso
Esto me permite convertir contenido denso en recursos accionables sin morir en el intento.
Por no hablar de que no todo el mundo tiene disponibilidad para escuchar un audio de 50 minutos o ver un vídeo extenso.
💊 Tip para ti: pregúntate antes de crear cada contenido:
✦ ¿Esto transforma o solo informa?
✦ ¿Pueden aplicarlo en las próximas 48 horas?
Si la respuesta es no, replantéatelo.Por cierto, estoy preparando una próxima movida donde te contaré cómo estoy usando la IA para mejorar estos procesos. Dale “Me gusta” o respóndeme si te parece interesante.
Este me dolió.
Siempre he creído (y lo creo) que la comunidad en Telegram es el verdadero valor añadido de Creando Newsletters.
Pero mi creencia errónea era que todo giraba en torno a la comunidad.
Que la gente iba a estar ahí todo el día, participando, preguntando, compartiendo…
Spoiler: no 🙇🏻♀️
La gente tiene vida (que no se nos olvide)
Hace poco me encontré con Regla del 90-9-1 de Jakob Nielsen:
Nielsen observó que en la mayoría de comunidades online, la participación no es democrática ni equitativa.
Más bien viene a decir que:
✦ 90% de la gente solo observa (lurkers)
Nunca contribuyen. Son la mayoría silenciosa que lee, mira o consume el contenido pero no interactúa ni publica nada.
✦ 9% participa de vez en cuando
Contribuyen esporádicamente (un comentario de vez en cuando, un “me gusta”, o una pequeña aportación), pero no es su prioridad.
✦ 1% son los activos
Son los “superusuarios”. Este pequeño grupo genera la inmensa mayoría del contenido nuevo y la actividad real de la comunidad.
Si lo piensas al revés, te frustras porque te preguntas todo el rato:
“¿Por qué no participa más gente?”
“¿Estoy haciendo algo mal?”
“¿No les interesa?”
Para mucha gente, un grupo de Telegram (Discord o similares) les agobia. No tienen tiempo. No quieren notificaciones. Prefieren consumir el contenido a su ritmo.
Y está bien.
Por eso creé ChusGPT (mi resumen semanal curado de lo que se habla en el grupo). Para que quien no pueda o no quiera estar en Telegram no se pierda lo importante.
Porque al final, una membresía tiene que adaptarse a distintos perfiles:
Los que solo quieren contenido
Los que quieren comunidad activa
Los que buscan recursos puntuales
Todos pagan lo mismo. Todos tienen derecho a sacarle partido a su manera.
Aquí te dejo una muestra de cómo es esta curación:
💊 Tip para ti: no fuerces la comunidad.
Si funciona, genial. Si no, busca otras formas de aportar valor. No todo el mundo quiere (ni puede) estar en un chat activo.A día de hoy solo tengo un bot (BotFather) para dar la bienvenida a los nuevos miembros pero poco más.
El caso es que estoy viendo que mi amigo y compañero Víctor Millán está haciendo cosas muy chulas con su bot Teclas usando Metricgram y tengo que probarlo.
Porque llega un punto en el que se necesita más orden, generar dinámicas y no estar de “portera”. Creo que Metricgram es ideal para conseguirlo con todo lo que ofrece:
Métricas e informes diarios + resúmenes automáticos de lo que se habla
Bienvenidas en público y privado
Mensajes programados y respuestas automáticas
Chatbots/Asistentes IA entrenados con tu contenido (OpenAI)
Y cosas que me quedan por explorar.
Esto no es un patrocinio, es una herramienta que me han recomendado y, que cuando la pruebe, ya te compartiré qué tal.
Si tienes un grupo o comunidad profesional en Telegram, igual te interesa echarle un ojo.
Este error es uno de los candidatos para llevarte al burnout.
No te negaré que al principio pensé: “Como pagan una suscripción, tengo que estar disponible para todo”.
Y me convertí en el SAS (Servicio de Atención al Suscriptor) 24/7.
👉 Respondía consultas en el grupo a cualquier hora.
👉 Revisaba newsletters de forma gratuita.
👉 Daba feedback (muy) personalizado “por amor al arte”.
El resultado: trabajaba más para la membresía que para mis clientes individuales.
¿La solución? Pensar en un ecosistema de continuidad.
Aprendí esto de Marta Montesinos y me está cambiando la forma de enfocar todo el ecosistema de servicios y productos que tengo.
Hay que definir muy bien:
✦ Qué está incluido en la membresía (masterclasses, recursos, comunidad, videoquedadas…)
✦ Qué NO está incluido y ofrezco de forma separada (consultorías 1:1, auditorías personalizadas, mentorías y seguimiento…)
Ahora, cuando alguien me pide algo que no entra en la membresía, le digo:
“Esto que me pides requiere un análisis más profundo. Podemos verlo en detalle en una sesión de consultoría 1:1“.
Y funciona.
↪ Porque la gente entiende que tu tiempo vale
↪ Porque yo me pongo límites y sé decir esto sí y esto no
Te voy a contar una anécdota que el otro día me dio qué pensar.
Escribí por Telegram a un nuevo suscriptor y me dijo esto:
Te lo pongo por si no se lee bien:
“Tengo que admitir, que me fascina y preocupa al mismo tiempo, que respondas personalmente en el grupo de Telegram tan rápido 😄”
Me dio qué pensar porque para mí, hablar con los suscriptores es un lujo. No es una obligación es estar “disponible” o al “alcance”. Me imagino que puede ser una creencia porque en muchas membresías tener acceso al fundador/a se paga aparte.
Pero en la mía, forma parte de su esencia.
💊 Tip para ti: define desde el día uno lo siguiente:
✦ ¿Qué incluye tu membresía?
✦ ¿Qué servicios adicionales ofreces fuera?
✦ ¿Se canibalizan?
✦ ¿Cuál es el límite de tu disponibilidad?
Y comunícalo claramente. Sin culpa.Este es el error más sutil pero también el más jodido.
Durante mucho tiempo me he enfocado en el qué ofrezco y no cómo impacta.
Es decir, qué transformación produce en la persona que está dentro de Creando Newsletters.
No sé si por síndrome de la impostora o por falta de feedback real pero no lo pongo en valor y tengo que hacerlo más a menudo.
Y mira, por un precio de 22 € / mes o 185 € / año, la transformación que consigues estando dentro vale mucho más de lo que cuesta.
Más de uno lo vendería por 50 - 80 € / mes y encima sin tener acceso a todos los recursos. Ya sabes, mes que no estás, contenido que te pierdes.
Yo no. Pero estoy trabajando en esa parte de venta y algunas creencias limitantes que tengo 😅
El caso…
Que justo esta semana estoy de campaña porque el próximo martes 10 de febrero el precio pasa a ser 27 € / mes y 229 € / año.
Sin culpa. Con total confianza en que lo vale por todo lo que aporta a alguien que se tome su newsletter como un activo digital imprescindible para vender más y fidelizar.
Al final, cada mes que pasa hay más dentro y yo también puedo aportar más.
Es el efecto compuesto en acción: cada nueva masterclass, cada miembro que entra, cada recurso que subo... todo se multiplica y hace que la membresía valga cada vez más.
✦ Más contenido dentro
✦ Más creadores en la comunidad (más colaboraciones, más oportunidades)
✦ Más recursos
✦ Más valor acumulado
✦ Más planes de acción
Esto genera dos cosas muy potentes:
FOMO para quien está fuera (si no entras ahora, pagarás más después)
Percepción de valor para quien está dentro (saben que están pagando menos que los nuevos)
En este punto, te invito a echarle un vistazo a todo lo que hay dentro de Creando Newsletters.
Pero solo si tienes una newsletter y has conectado con esos checks ✔ que te comenté en el error 2 😉
⌛️El martes sube de precio. Solo para que lo tengas en mente.
Voy terminando.
Montar una membresía no es crear un producto y ponerte a cobrar todos los meses en piloto automático.
Es un modelo de negocio que requiere constancia, claridad, límites y mucha honestidad contigo mismo.
Los errores que te he contado me costaron tiempo, energía y algún que otro cabreo conmigo misma. Pero también me enseñaron esto:
✅ Define muy bien a quién le hablas o te volverás loco intentando contentar a todos
✅ Transforma más, rellena menos. Calidad sobre cantidad, siempre.
✅ La comunidad es valiosa pero no obligatoria. No todo el mundo quiere (ni puede) estar activo en un grupo.
✅ Pon límites claros o te quemarás. Tu tiempo vale oro.
✅ Sube el precio cuando aportes más valor. Sin culpa. Es justo.
Espero que te haya aportado algo útil si tienes una membresía o estás en ese punto de crear una. Me encantará leerte en comentarios o si respondes a este email
Sección donde te comparto cosas que te recomiendo y han resonado conmigo de alguna manera
✉️ Newsletter: Weplash⚡️
No recuerdo cómo llegué a ella pero se ha convertido en una de mis favoritas. Me he suscrito a varias de IA pero siempre terminaba agobiándome con tanta información. En esta condensan lo más relevante para estar al día en menos de 5 minutos.
Además, algunas ediciones son muy prácticas para aplicar truquitos de IA como esta sobre 8 hacks para exprimir Gemini.
🎧 Podcast: MEJORA tu vida con los 10 poderes que NO usas y TIENES
Me ha gustado esta charla entre Pepe Martín García y Sergio Fernández donde hablan de cositas que podemos hacer para diseñar la vida que merecemos.
🎬 Serie: The Pitt
Ha empezado la segunda temporada de The Pitt y, aunque me sigo quedando con la primera, es una de esas series que no te deja indiferente y refuerza la admiración por el personal médico de urgencias.
Hasta aquí la movida de hoy.
Si te ha gustado me ayudarías mucho si compartes esta edición o recomiendas la newsletter.
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¡Hasta la próxima! 👋
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