En Cartas Raras hablo de las historias que escribo, pero también de las que me acompañan y entusiasman. Una newsletter improvisada de periodicidad imprevisible.
No sé si Pepe Colubi es el mayor fan de Los Soprano que conozco, pero desde luego sí es el más paciente. Me acordé de él hace unas semanas, cuando algunos amigos se sorprendieron de que no hubiera leído todavía uno de los clásicos indiscutibles de Alan Moore.
Las posibilidades de la ficción sonora son infinitas. Es un pensamiento que comparto con Ignacio Cantisano, a quien he entrevistado tras su premio por Místicas.
No me gusta comparar situaciones con montañas rusas, porque nunca sabes qué puede pasar. La última vez que lo hice fue durante una cena con amigos para hablar de la montaña rusa emocional en la que me encontraba en aquel momento, y sin saber muy bien cómo, acabé a 1.300 kilómetros de allí montado en una montaña rusa muy poco metafórica y muy real.
La historieta que acabas de leer es la que aparece publicada en la contraportada de El ataque del Doctor Rufián, la segunda entrega de las aventuras en cómic de Erwin, el gato cuántico más famoso de Biotopía.
Voy a comenzar la última carta de este año recomendándote algo que también podría estar recomendándote mi hijo. Es una serie que descubrió él y que, según me dijo anoche, se encuentra en su top 3 de cosas que más le han gustado de todas las que ha visto en una pantalla en toda su vida. Ojo con eso.
Creo que fue a Manel Fontdevila a quien le escuché decir una vez que el problema de los dibujantes es que decidimos nuestra profesión en un momento en el que no tenemos la cabeza lo suficientemente formada como para ponernos a tomar este tipo de decisiones.
A finales del siglo pasado, antes de comenzar a escribir y dirigir sus propias películas, el cineasta Laurent Tirard trabajaba como periodista entrevistando a los directores que visitaban París para promocionar sus últimos estrenos.
Uno de mis subgéneros cinematográficos favoritos es aquel en el que un mismo actor o actriz interpreta a dos personajes en la misma escena. A veces es algo secundario, pero generalmente suele ser un recurso en torno al que gira toda la trama.
Hace unos días, mientras preparaba mi lista con mis películas favoritas de 2022, me di cuenta de que llevo diez años usando Letterboxd. Si no sabes qué es Letterboxd creo que la mejor forma de explicártelo es con la definición que sus creadores utilizan: una comunidad global de amantes del cine.