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Un martes cualquiera · Dec 28, 2025

Un martes cualquiera (137): Innovación, incertidumbre y un trastorno

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Lara · Un martes cualquiera

2018 fue el año de la filosofía. También fue el año posterior al peor año de los que se recuerdan por aquí, así que, fiel a la naturaleza humana, recuerdo 2018 mucho menos de lo que debería, pero sin duda fue el año del autoconocimiento y la filosofía. Que esta puede y debe ser práctica lo sé desde las clases de ética en secundaria donde tuvimos la suerte de tener un profesor poco adaptado al sistema y poco dado a juzgar cualquier cosa que se dijera en esa clase. Como alguien que lee libros de sociología para desayunar, y se planteó su estudio en la adolescencia hasta que la parte racional ganó, la filosofía era algo muy cercano, que casi se podía tocar con los dedos, pero un tanto monstruo de abarcar.

Di, en ese año, con el colectivo Mentes Inquietas que organizaba talleres presenciales semanales con la intención de acercar la filosofía a los novatos en el tema. Veo que Myriam y Javier continúan con el proyecto, aunque estos talleres en sí mismos tuvieron poco recorrido, lo cual, me temo, no os sorprenderá mucho. En esos meses hablamos y leímos sobre existencialismo (mi favorito, ya lo sabéis), lenguaje, Nietzsche, Sartre, Wittgenstein y su Tractatus, de Heidegger y de su Dasein. Esto es importante, quedaos con ello. Fue también el año que encontré a María Ángeles de Equanima y sus retiros filosóficos y me apunté al de la temporada, dedicado al estoicismo, algo antes de que se convirtiera en moda de criptobros. Como una de tantas obsesiones que habitan en esta newsletter, la filosofía práctica fue temporal, al menos con esa intensidad, y algunos libros comprados en aquella época esperan en la librería a que vuelva a tener uno de esos momentos de volver a la obsesión.

Y, sin embargo, me fascina cada vez que leo a alguien aplicar la filosofía en el día a día. Sin ninguna razón aparente para hoy, he leído esta mañana, con el primer café del día, este artículo sobre Innovación de Carlos Guardiola en Ethic. No sabía que me iba a topar con Heidegger y, en cuanto lo he leído, los engranajes del cerebro han empezado a traerlo a mi tema del momento. Todos queremos hablar sobre nuestro libro. Carlos habla sobre el perfil del innovador y sus características, sobre creatividad y resolución de problemas y sobre el Dasein de esta manera:

En Ser y tiempo, Heidegger expone diferentes formas de entender a los seres, primero como sustancias que se presentan a nuestro alrededor, y que al percibirlas definimos y clasificamos; y luego como herramientas y prácticas que usamos para transformar lo que nos rodea. Hay una tercera forma, llamada «estar-en-el-mundo», que es exclusiva de un ser en particular, el ser humano, o Dasein. De todos los seres conocidos, el Dasein es el único que tiene la posibilidad de «ocuparse del concepto del ser», puede conocerse a sí mismo y conocer a otros, definirles, y clasificarles. Se dice posibilidad porque el Dasein tiene la capacidad de «ocuparse» o «desocuparse», cada cual elige.

Pero lo que más me interesa es cómo llega Carlos a las características de un innovador en base a su Dasein particular. Ninguna de ellas me resulta ajena, al fin y al cabo, trabajo en un sector donde la innovación es importante y motor de cada uno de los productos que se generan, si bien no desde el mundo tecnológico. Pero he tenido cierta desconexión cognitiva y emocional al leer «el innovador se reconoce porque «tiene» mente abierta, tolerancia al riesgo o sensibilidad al cambio» y «apertura a la incertidumbre, tolerancia al error, empatía con la persona, deseo de impactar» (lo mejor es que lo leáis entero antes de seguir aquí, todo tendrá más sentido). Estando totalmente de acuerdo, me llama la atención como los grandes perfiles innovadores, los grandes genios excéntricos (de antes y de ahora), tienen patrones de conducta que, en principio, serían totalmente contrarios a estas características del innovador. Así que durante un buen rato me he preguntado cómo lo hacen, qué es lo que les hace desconectar de la parte rígida para no ser reacios a la incertidumbre y al riesgo.

Por lo que sé sobre la excentricidad, la relación con el cambio, la curiosidad, la creatividad y las ganas de darle una vuelta al mundo, tiendo a clasificar a este tipo de genios en la doble excepcionalidad Altas Capacidades y Trastorno del Espectro Autista1. Aunque tengo cada vez más dudas de que esta combinación sea excepcional, se llama así porque, la unión entre un trastorno neurológico y una anomalía cognitiva es minoritaria. Como sabe todo aquel que la posee, las AACC tienden a neutralizar parte del TEA, haciendo difícil el diagnóstico de lo segundo, pero permitiendo una mayor implicación en la vida social «normal» de quien lo tiene. Las grandes características del TEA: aversión al cambio y a la incertidumbre, necesidad de rutina y seguridad, incapacidad para la gestión de emociones ajenas y situaciones sociales en general, se ven minimizadas por la inteligencia.

Pensaba en todo esto al leer a Carlos y buscaba, eso sí, la razón por la que algunos con esta doble combinación no encajamos en ese perfil innovador, aunque nos gustara, y otros, tan claramente TEAs son grandes ejemplos de lo que es la Innovación. Pensaba, y sigo creyendo que algo hay, en dos razones relacionadas con el género como son la mayor predisposición al riesgo en los hombres y la demostración de los límites autistas a través de la fuerza o de la explosión frente al recogimiento prototípico del agotamiento autista en mujeres2 (meltdown vs shutdown). Esta diferencia entre géneros es la que ha llevado históricamente a un mayor diagnóstico en hombres, si acaso porque Hans Asperger en una marcada tendencia eugenésica solo trabajaba con lo mejorcito de lo mejorcito entre sus «pacientes»3. Existen y han existido mujeres innovadoras en la sociedad, pero la imagen del genio excéntrico es, siempre, masculina.

Seguía yo rumiando todo esto cuando, y tenemos que creer en las casualidades, Lindsey Mackereth ha lanzado su newsletter de hoy: Why AuDHD Adults Are the Unsung Innovators of the Modern World4. AuDHD, por las siglas en inglés, es un acrónimo informal que se utiliza para hablar de la concurrencia del TEA y del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) en una única persona. No se considera una doble excepcionalidad al tener ambas un origen neurológico y presentar coocurrencia en algunas de sus características. Y son algunas de estas coocurrencias las que, como Lindsey afirma, dan lugar a perfiles disruptivos: cierta sensibilidad al entorno, hiperfoco, pensamiento divergente y una reacción en contra de las reglas y jerarquías sin motivo de ser. Si sumas esto con curiosidad y persistencia, así como atención a los detalles, tienes la combinación perfecta para el perfil innovador. Lindsey desgrana las características de todos y, además, se centra en varias industrias en las que estos perfiles son más frecuentes (y estoy segura de que adivináis varios sin ni siquiera mirar).

¿Están todos los innovadores trastornados? No, obviamente, no, y esto no es más que un ejercicio de relación de temas y conceptos y de reconocimiento de patrones en mi cabeza5. Pero me gusta pensar, especialmente en momentos como el actual, en el que la doble excepcionalidad no se me está haciendo llevadera, que los trastornados con sus/nuestros «defectos» y dificultades, tienen la capacidad de generar cambios a través de la curiosidad, la inteligencia y las ganas de que el mundo sea un poquito mejor para todos. La curiosidad y el conocimiento real no son tan comunes, así que no me queda más que aplaudir a aquellos que los poseen y trabajan con ellos, si no, el mundo se pararía y ni siquiera esta señora con miedo a la incertidumbre quiere que eso ocurra.

Y si ya me lees y te gustaría que lo hiciera más gente puedes compartir el post con este botoncito tan majo.

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1

Tiendo a diagnosticar trastornos a mi alrededor, está feo, lo sé, lo volveré a hacer.

2

Tengo otra lectura que aquí no consigo encajar sobre cómo estas innovaciones tratan, en su mayoría, sobre cosas/productos y no sobre personas, una preferencia típicamente masculina incluso en perfiles autistas.

4

El contenido de esta newsletter es, en su mayoría, de pago.

5

La advertencia general es que estas entradas son ejercicios siempre y que no deberíais tomarme muy en serio.

Read the original on laramartell.substack.com

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