RSS Amplifier

Jugar simple, pensar profundo · Feb 17, 2026

¿Alguien puede pensar en los arqueros?

0
Sign in to vote or save

Javi Telechea · Jugar simple, pensar profundo

De por sí, los arqueros son los únicos jugadores del equipo realmente distintos. Pueden patear la bocha, se visten diferente, usan otro palo… tienen poco en común con el resto. Muchas veces hasta su personalidad es distinta. Y hay que admitirlo: no es para cualquiera pararse abajo del arco a que te llenen de bochazos.

Si desde el vamos hay tantos factores que los separan del resto, muchas veces nosotros, como entrenadores, tampoco ayudamos a integrarlos.

Una escena muy común en cualquier entrenamiento es ver al entrenador junto a los jugadores hablando, explicando el ejercicio y los objetivos, mientras el arquero está solo en el arco. Escucha desde lejos. Se entera a medias. Llega tarde a la idea principal. Durante el ejercicio, simplemente está ahí para que los jugadores sientan un desafío cuando tiran al arco. Pero a él no siempre le aporta demasiado. No diseñamos los entrenamientos pensando también en su desarrollo.

Ni hablar del hecho de que en los partidos esperamos que tenga un rol de líder, organizando la defensa, corrigiendo, ordenando. ¿Cómo podemos esperar que lidere alguien a quien durante la semana dejamos al margen?

Puede pasar porque tienen su propio entrenador de arqueros, en los clubes que tienen la suerte de contar con ese espacio. También porque, como entrenadores que nunca fuimos arqueros, sentimos que no tenemos las herramientas necesarias para ayudarlos.

El objetivo de este episodio es demostrar que esa idea está lejos de la realidad y que, con muy poco, podemos ayudarlos mucho. Pero para eso primero tenemos que asumir nuestra responsabilidad.

Lo primero que tenemos que entender es que el entrenamiento junto al equipo, para ellos, no pasa solo por lo técnico. También pasa por sentirse parte.

Necesitamos ayudarlos a integrarse, a que no estén a un costado sino adentro de la dinámica del grupo. Y eso muchas veces se construye con detalles: esperar a que estén en la ronda antes de empezar, sumarlos a las charlas donde explicamos los objetivos, pedirles su opinión.

Durante el entrenamiento tenemos que hablarles. Que sepan que les prestamos atención tanto como al resto. A veces alcanza con una corrección, una pregunta, incluso un simple aliento.

Si nos metemos un poco más en lo técnico, como decíamos antes, en la gran mayoría de los entrenamientos simplemente los paramos en el arco para que reciban bochazos. O peor aún: están ahí, parados, y tocan una bocha cada quince minutos.

Cuando nos sentamos a planificar tenemos que pensar en ellos.

- ¿Van a tener actividad en este ejercicio?

Si la respuesta es no, entonces tenemos que modificar algo. Hay muchísimas formas de hacerlo:

  • Agregar bochas extra con distintos tipos de tiro.

  • Tirarles una bocha incómoda para que haya rebote y el juego continúe desde allí.

  • Si es un juego de posesión sin tiro al arco, usar al arquero como defensor, que se mueva y participe con el equipo. De hecho, es muy útil para los atacantes, ya que, al poder patear la bocha, los obliga a jugar lejos de su radio de acción.

Estas son solo algunas ideas. El ajuste en sí es lo de menos; lo importante es que empecemos a pensarlos y a preguntarnos qué participación tienen.

- ¿La situación de juego que se va a encontrar es real?
¿Y el nivel de peligro?

Otra situación muy frecuente es generar ejercicios donde terminan jugando cuatro contra el arquero y pegando desde cinco metros. Si bien tienen protección, los bochazos duelen. Y si la situación no es real, no solo no los ayuda, sino que además los fastidia.

A veces alcanza con algo simple: limitar las zonas desde donde se puede pegar, ajustar las distancias o las reglas del ejercicio.

- ¿Van a tener suficiente pausa/descanso?

A veces son tantos los tiros o ataques sin interrupción que terminan cansándose. Y eso puede volverse peligroso si no tienen la reacción suficiente.

Si esto ocurre, y contamos con un solo arquero, tenemos que darles la libertad de manejar su propia pausa: salir del arco, recuperarse y volver cuando se sientan listos, aunque eso afecte el ejercicio para los jugadores.

También es una forma de reconocerlos y hacerles sentir que son igual de importantes.

Como decía antes, durante algunos entrenamientos no tienen demasiada actividad. Y eso no necesariamente es algo malo, siempre y cuando les demos objetivos claros para trabajar.

El arquero, dentro del equipo, tiene el rol fundamental de organizar.

Podemos tener un ejercicio donde no toque la bocha, pero sí tenga un objetivo claro desde la comunicación. Diseñar una tarea donde sean la única persona que puede hablar y decir qué jugador está libre, o donde tengan que ordenar la defensa pero no puedan atajar.

Solo son algunas ideas, lo importante es entender esto: no estamos desarrollando lo suficiente esa habilidad. Y algo clave: el liderazgo no aparece por sí solo el finde, se entrena durante la semana.

Casi todo lo que hablamos hasta ahora son herramientas que tenemos al alcance para, sin mucho esfuerzo, poder ayudarlos.

Dicho todo esto, no quiero dejar de decir que, aunque no hayamos sido arqueros, esta no es excusa para no aprender algunos detalles técnicos, y sumar así herramientas para apoyarlos.

No hace falta ir a un curso específico de arqueros, alcanza con acercarse a cualquier entrenador, o arquero adulto, y preguntarle algunas nociones básicas: la postura correcta, algunos tips, lo que sea.

Personalmente tuve la suerte de compartir con grandes entrenadores de arqueros, de los que aprendí muchísimo, y hoy me siento al menos con las herramientas básicas para hacer algunas correcciones técnicas.

Si les interesa, más adelante podemos armar algún episodio con un entrenador de arqueros para compartir estas nociones básicas.

Les pedimos que atajen bien.
Que ordenen.
Que sostengan al equipo.

Pero también queremos que disfruten.
Que se sientan parte.
Que crezcan en el rol que eligieron.

Nada de eso pasa por arte de magia.

Se construye cuando los integramos, cuando los pensamos en la planificación y cuando nos capacitamos para acompañarlos.

Después de todo, no se trata solo de mejorar al arquero.
Se trata de cuidar a la persona que está debajo del casco.

Por el momento elegí no tener un trabajo formal. Mi objetivo es trabajar con mayor flexibilidad para organizar mi tiempo libremente. Seguir metiéndole al contenido online y además ofrecer consultorías y charlas en clubes. Si a alguien le interesa, no duden en escribirme.

Hasta la próxima!

Javi

Sin posts

Read the original on javitelechea.substack.com

Comments

Nothing yet. Say the first thing.

    Sign in to join the conversation.