Una de las preguntas que más recibo y que más he hice en su momento es “¿Cómo sé si soy trans?” Pasamos horas buscando información, intentando descubrir cuál es la respuesta correcta, cuándo se me encenderá la bombilla y estaré seguro de lo que soy. Al principio es normal intentar buscar la respuesta, ahondando en todos los foros que puedas encontrar por internet, leyendo libros y haciendo test de muy dudosa calidad.
Y es que transicionar no es algo fácil porque, al fin y al cabo, nadie nace en un cuerpo equivocado. Es decir, nos han vendido tanto esa frase como el sinónimo de ser trans que muches nos sentimos perdides cuando empezamos a plantear nuestra identidad. ¿Y si estoy a gusto con mi cuerpo? Bueno, es que puedes estarlo. Y eso también es ser trans.
Entonces, ¿Cómo sé si puedo ser trans? No te lo puedo decir, porque no lo sé. Nadie lo sabe. Nadie te puede decir quién eres y no hay una respuesta única. No hay un lista de conductas y experiencias que digan: ah sí, esto es transexualidad, toma tu diagnóstico. Y desconfiad de quienes os lo digan.
La duda puede ser muy fuerte al principio, la incertidumbre del proceso de creación de identidad y el miedo a lo que ello conlleva.
Puede haber miedo a arrepentirse, se puede no querer transicionar médicamente, se puede querer seguir vistiendo de la misma manera. El proceso de transición y la identidad de cada une es único, por eso no puede haber una única respuesta.
Aunque no podamos definir las características que te hacen ser trans, si podemos ayudarte a ir descubriéndolo. Ahí es donde entra la exploración.
Con exploración no es solo a nivel físico, hablamos de todos los aspectos. Habría que comenzar primero analizando qué puedo y quiero explorar.
¿Qué implicaría una transición para ti? ¿Cuáles son esas fantasías y pensamientos que tienes asociados? Empieza a desgranar todo eso y a convertirlo en objetivos muy pequeños y concretos.
Es más fácil enfrentarse a objetivos que nos resultan fáciles de conseguir y que se presentan de forma más asequible. La palabra transicionar puede sonar demasiado grande e implicar demasiados elementos, pero a lo mejor cambiar el estilo de pelo o el avatar que usas en tu juego favorito es algo más fácil de afrontar.
Tampoco todos los pasos en una transición han de ser públicos, hemos de explorar despacio y desde un lugar cómodo. Si quiero que la gente se refiera a mí con otros pronombres, prueba a hacerlo tú contigo misme, o si quiero vestir con otra ropa, prueba a probarte esa ropa primero en un lugar que sea cómodo y seguro para ti. Ve dando pasos empezando por los lugares de seguridad. Habla con las personas que han podido pasar por lo mismo y que puedan acompañarte o darte algo de claridad en el proceso.
Una de las cosas que más me ayudó a nivel personal a transicionar fue escuchar de bocas trans que también tenían miedo. Miedo a equivocarse, miedo a las reacciones de los demás, miedo a como sería su vida. Hay veces que transicionar cambia tu mundo entero, la forma en la que te ven y te tratan los demás y la forma en la que te ves a ti misme. ¿Cómo no va a dar miedo que tu mundo entero cambie?
Es la propia exploración la que va a bajar la incertidumbre y la que poco a poco va a dar una sensación de seguridad. Nos centramos demasiado en que para ser trans hay que tener disforia y sentimientos desagradables asociados al género que nos asignaron al nacer, que no contemplamos la posibilidad de que ser trans también es sentir esa euforia y comodidad al hacer cosas que salgan de eso. No hay que entrar en un binarismo, no hay que cumplir criterios, no hay que entrar en un canon único, no hay que tener las mismas experiencias que todo el mundo. Tú misme tienes que crear tu propia definición.
Por lo tanto, ¿Cómo se si soy trans? Pues no te lo puedo decir, pero estaré encantado de acompañarte en el proceso de descubrirlo.
Sin posts

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.