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sonotopías · Jun 16, 2026

Dos voces, una distancia

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Juan Pablo Huizi Clavier · sonotopías

Antes de sumergirte en la lectura, te recomiendo una pequeña prueba: escucha la pista aislada de las voces de Simon & Garfunkel en “The Only Living Boy in New York”. La canción completa es extraordinaria, pero al escuchar únicamente las voces se aprecia mejor algo que suele quedar oculto entre los instrumentos, que es la forma en la que se construye el espacio, las emociones y la sensación de distancia.

Si puedes, utiliza auriculares. El aire entre las voces, la reverberación y los pequeños detalles de la interpretación forman parte importante de la experiencia.

  • Escúchala aquí:

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Lectura

“The Only Living Boy in New York” es una canción del quinto y último álbum de estudio de Simon & Garfunkel, Bridge Over Troubled Water, publicado en 1970.

Para entonces, Paul Simon y Art Garfunkel habían establecido una de las asociaciones vocales más reconocibles de la música popular estadounidense. Su sonido era ambicioso, pulido y seguro de sí mismo, aunque bajo esa superficie ya se vislumbraban tensiones que eventualmente conducirían a su separación.

Irónicamente, este período también representó el apogeo de su carrera.

La Historia

Paul Simon está en Nueva York. Art Garfunkel se encuentra en México filmando la película Catch-22. Esa distancia supone un cambio importante en la dinámica del dúo. Garfunkel ya no está presente en el estudio ni participa en el proceso creativo con la misma regularidad.

En ese contexto, Simon escribe “The Only Living Boy in New York”, una canción que parece, en principio, un mensaje afectuoso para un amigo que está lejos. Sin embargo, detrás de esa sencillez hay algo más. Simon escribe desde la perspectiva de quien se queda. Mientras su amigo inicia una nueva etapa, él permanece en la ciudad.

Ese sentimiento recorre toda la canción.

Antes de convertirse en Simon & Garfunkel, ambos actuaban bajo el nombre de Tom & Jerry. En 1957, dos adolescentes de Queens, fascinados por las armonías vocales del primer rock and roll, grabaron “Hey, Schoolgirl” utilizando esos seudónimos.

Art era Tom. Paul era Jerry.

  • Escucha Hey, Schoolgirl / Tom & Jerry, 1957

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Más de una década después, el nombre “Tom” reaparece en “The Only Living Boy in New York”. Cuando Simon canta “Tom, get your plane right on time”, está recordando el inicio de una amistad y una colaboración que comenzó mucho antes de la fama, de los grandes discos y de los desacuerdos que aparecerían con los años.

La ironía está en el momento en que fue escrita la canción. Simon & Garfunkel acababan de alcanzar la cima de su carrera con Bridge Over Troubled Water, el álbum más exitoso de su trayectoria. Mientras el público los veía como estrellas rutilantes, ellos ya empezaban a seguir caminos distintos. Garfunkel se interesaba cada vez más por el cine. Simon seguía centrado en la composición. Uno estaba en México. El otro, en Nueva York.

De esa distancia surgió la canción.

La técnica

El atractivo de “The Only Living Boy in New York” no está solo en la letra. También está en su grabación. La canción comienza de manera íntima, como un mensaje personal, pero cambia cuando aparecen los coros. Esos “aaah” amplían el espacio de la canción y le dan una sensación mucho más abierta, casi celestial.

Roy Halee. Ingeniero de sonido y artífice del sonido Simon & Gartfunkel.

Años después, Paul Simon recordaría esos coros como uno de los mejores momentos vocales del dúo. Fueron grabados mediante varias capas de voces en la cámara de eco de Columbia Records. El detalle importa porque no se trataba de un efecto añadido posteriormente, sino de un espacio físico real, diseñado para que el sonido resonara de una forma determinada.

Art Garfunkel también recordó aquella sesión como algo muy físico. Las armonías se cantaron con fuerza, casi gritando, dentro de la cámara. Eso cambia la forma de escuchar la canción. Lo que parece ligero y etéreo fue creado con volumen, energía y esfuerzo. Esa combinación de intimidad y amplitud es una de las claves de la grabación. La canción habla desde la soledad, pero las voces terminan ocupando todo el espacio.

  • Estas fotografías muestran el blueprint y la construcción de las cámaras de eco subterráneas de Capitol Studios. Diseñadas con forma trapezoidal, estas cámaras se encuentran a más de 10 metros bajo el estacionamiento de la Torre Capitol. Cada cámara funciona como un espacio de “habitación dentro de una habitación”, creando ambientes acústicos únicos.

Roy Halee, ingeniero de sonido y figura fundamental en la trayectoria de Simon & Garfunkel, tenía un profundo conocimiento de las técnicas necesarias para capturar la esencia vocal del dúo. Para él, la proximidad era un elemento crucial en el proceso de grabación. La mezcla característica de Simon & Garfunkel se manifestaba cuando ambos artistas interpretaban sus partes simultáneamente, frente al mismo micrófono. La utilización de dos micrófonos independientes no lograba replicar ese efecto distintivo. Este aspecto, aparentemente trivial, revela la importancia de la cohesión espacial en la creación del sonido “S&G”.

En una composición concebida “a distancia”, la grabación adquiere una relevancia aún mayor. Las voces se duplican, se superponen y se expanden, configurando un coro que trasciende la individualidad de los dos intérpretes.

Art y Paul y el micrófono solitario.

La canción habla de separación, pero su sonido todavía necesita que ambos estén juntos. Por eso “The Only Living Boy in New York” resulta tan conmovedora. No hay reproches ni dramatismo. Simon le desea a Garfunkel que todo salga bien. Le desea buen viaje. Sin embargo, una frase muy corta resume el corazón de la canción:

—“Here I am.”

La verdad es que suena a constatación silenciosa:

—Tú sigues adelante. Yo sigo aquí.

Bridge Over Troubled Water gana el Grammy al Álbum del Año, consolidando su lugar en la historia de la música popular. Irónicamente, ese mismo año el dúo se separa. Con el tiempo, la canción adquiere un significado que probablemente ninguno de los dos pudo prever en su momento. En última instancia, se convirtió en una de las últimas grandes declaraciones —si no la última— compartidas por el dúo.

  • Sabiendo todo eso, escúchalos de nuevo:

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“The Only Living Boy in New York” está construida con voces superpuestas, eco real, cintas magnéticas y una interpretación que refleja un momento muy concreto de sus vidas. La canción mantiene, por unos minutos, el sonido de dos personas que todavía podían encontrarse en la armonía, aunque sus caminos ya empezaban a separarse.

Gracias por llegar hasta aquí. Feliz escucha.

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  • The Only Living Boy in New York, tal y como publicó en el disco de 1970

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Nota al margen: Aunque me parece que la batería también se grabó en la cámara de eco, no he encontrado ninguna referencia seria que lo confirme. Por lo tanto, el misterio sigue abierto para mí.

Por cierto, la batería estuvo a cargo del legendario Hal Blaine.

Hal Blaine, 1929–2019.

Read the original on hzclvr.substack.com

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