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Forever Indie · Jul 31, 2026

Everything In Its Right Place

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Maiah & Gabriel · Forever Indie

Ayer comenzó el Lollapalooza 2026 en Chicago. También se cumplen diez años desde que vimos a Radiohead cerrar el festival con uno de los sets más cohesionados, antológicos y perfectamente elaborados de su carrera. BrooklynVegan lo llamó “absolutamente deslumbrante”. El Chicago Tribune lo describió como “perfecto”, no solo por tocar temas que para entonces no eran tan comunes en su repertorio siempre inesperado (“Let Down” y “Pyramid Song”), sino por regalar a las 70 mil personas que estábamos ahí un cierre que nos sacó lágrimas a todos con “Street Spirit (Fade Out)” y “Karma Police”.

Para Maiah y para mí fue perfecto, además, por otras razones. Primero, porque vimos a la banda de la que nos enamoramos perdidamente, cada uno por su lado, y que inevitablemente salió a relucir en la conversación eterna que tuvimos la noche en la que nos conocimos, cuando caminamos por las calles de una ciudad que no existe, desde La Belle Epoque —el local al que nos escapamos de la fiesta aburrida en la que nos besamos por primera vez— hasta la residencia estudiantil en la que ella vivía el año en que sacó su primer disco. Y segundo, porque fue la noche en la que comprendimos que Chicago ya no era, ni volvería a ser, nuestra ciudad.

Gabriel caminando bajo una nevada en Lincoln Park, 2012

Nos mudamos a Chicago desde Caracas en diciembre de 2012. Ese año irse no era igual que hacerlo cinco años después. El cáncer no había llegado a la metástasis económica, institucional y social que hoy en día el mundo entero conoce. Todavía te preguntaban en los pasillos de la universidad si Venezuela era un país africano donde la gente se movilizaba en chalanas. Para nosotros dos, la motivación del escape era la ambición, no la terrible crisis humanitaria que vimos fermentar frente a nuestros ojos. Nos fuimos porque queríamos comernos al mundo, no porque el país se había comido nuestros sueños y posibilidades, como le pasó a millones de personas, principalmente jóvenes, que tuvieron que marcharse a la fuerza años después. Y en el deseo de ser todavía más heterodoxos, nunca se nos pasó por la mente Miami (como no se nos pasa ahora, más de una década después), jamás pensamos en Nueva York, Houston o Los Ángeles. Queríamos una ciudad de película de Navidad, con rascacielos y nieve (esto último, algo que eventualmente nos daría una cachetada en la cara unos meses después). Queríamos una ciudad relativamente desconocida para nosotros y que al mismo tiempo tuviera el peso, la tradición y la modernidad de las ciudades a las que todo el mundo siempre se iba. Queríamos la ciudad a la que nos fuimos a vivir.

Maiah en Chipotle, 2012

En estos días, conectamos las distintas etapas de nuestra relación con las ciudades en las que hemos vivido. La reflexión vino de que nuestra historia, si la interpretamos como algo que respira y se agita y siempre cambia, tiene más tiempo localizada en Estados Unidos que en nuestro país. Los siete años que pasamos en Venezuela como pareja (de los cuales 6 estuvimos viviendo juntos) se sienten tan lejanos y ajenos como bachillerato o incluso la universidad. Obviamente tenemos memoria de las infinitas citas que tuvimos, pero al mismo tiempo, ambos sentimos que se siente como un ensayo para la manifestación real de nuestro romance. Como cuando lees el libro en el que está basada tu película favorita.

Sushi en Caracas, 2012

Maiah y yo tenemos 21 años haciendo exactamente lo mismo, todos los días, pero cambiando el setting. Ya no es Museo de Arte Contemporáneo, sino The Art Institute Of Chicago, ya no son los pepitos de Las Mercedes, sino los perros calientes del Loop. Y ya no tenemos a nadie más que a nosotros dos.

Chicago Loop self-portrait, 2013

Arrancando ahorita y yendo hacia atrás, concluimos que Las Vegas es la ciudad más inesperada de la lista, y contradictoriamente, el lugar donde hemos sido más intencionalmente felices. El lugar en el que no sentimos que estamos enamorados, sino que, en efecto, irreductiblemente lo sabemos. No quiero hablar por Maiah, porque ella ya ha sido súper vocal al respecto, pero lo que soy yo quizás hasta ahora no había interiorizado lo absolutamente perdido que estuve durante los años que viví en L.A. Tal vez lo he dicho en voz alta de alguna forma, pero nunca con la racionalización de lo infeliz que me hacía vivir en una ciudad tan hermosa y falsa al mismo tiempo.

Pero Chicago era otra cosa. Un amor adolescente, intenso, bonito, interesante, que un día tuvo que terminar, como todos los amores de verano terminan, eventualmente.

Chicago Lakefront, 2013

Apenas llegamos a Chicago, Morrissey anunció un concierto en el Chicago Theater. Recuerdo haber ido caminando a comprar los boletos y también recuerdo que, totalmente alineado con su personaje, unos días antes del concierto dijo que no se iba a presentar. Pero esto no fue más que un bleep en mi relación con la ciudad y lo que hizo por mí en materia de conciertos.

Primera noche en Chicago, 2012

Para darte contexto, Venezuela era más o menos una aldea en cuanto a conciertos. Estoy seguro de que eso contribuyó irremediablemente en el desarrollo de una pírrica pero intensa escena musical que nunca fue mainstream, pero sí bastante original, y eventualmente, dentro de su identidad microclimática y sifrina, bastante popular.

Ahora bien, por un breve período de tiempo, en ráfagas, Van Halen y Queen tocaron en el Poliedro en los 80 y Iron Maiden, Guns n’ Roses y Metallica se presentaron en los 90, a donde sí pude ir, escapado del colegio y a riesgo de que me botaran de la casa, pero ¿a quién le importa?

Luego un día crecí, me hice reportero, y en un brevísimo período de bonanza petrolera que alcanzaba para que los malditos en el poder robaran y aún quedara un poquitico para los demás, una serie de conciertos multitudinarios comenzaron a llegar, y yo, carnet de prensa en mano, me pude colear.

Incubus, Nine Inch Nails, Jamiroquai, Moby, Oasis, R.E.M. a los que fui y un montón más a los que no fui, sea porque ya no vivía en Caracas sino en Madrid, o porque no me quisieron invitar. No obstante, el aspecto monocultural y provinciano de convertir un concierto en una especie de feria de pueblo me molestaba de más, sobre todo tomando en cuenta que era una experiencia alimentada por la farándula y no por el fan, como una especie de Coachella endógeno para que te tomen fotos después de que la banda tocara la única canción que te sabes porque la escuchaste en la radio.

Pero en Chicago había tantas opciones como posibilidades infinitas de convertirme súbitamente en corresponsal internacional que, sin tocar nuestro presupuesto y bajo la máxima de “el descaro es la clave del éxito”, me dio primera fila para ver a Pearl Jam en el Wrigley Field, a Chris Cornell acústico en el Cadillac Palace Theatre, a Metric en el House of Blues, a Bon Jovi por $20 en el Soldier Field, a Metronomy en el Metro, a Queens of the Stone Age en el Aragon Ballroom y a Depeche Mode en Tinley Park, IL.

Pearl Jam en su histórico primer concierto en el Wrigley Field, 2013
Chris Cornell hablando de un disco durante su Songbook tour, 2013
Queens Of The Stone Age presentando “Like Clockwork”, 2013
Metronomy, en primera fila, 2014
La primera vez que vimos a Depeche Mode, 2013

Ahora bien, nada supera lo que pasó en agosto del 2013. Me metí en un concurso para conseguir tickets para el Lollapalooza y gané. Y cuando fui a buscar los tickets, por alguna razón, me dieron un upgrade a VIP y yo nunca en mi puta vida había sido tan feliz.

Nuestro primer Lollapalooza, 2013
Los pases VIP que ganamos en el concurso.
The Cure en el Lollapalooza, 2013
El lineup del Lollapalooza del 2013.

En febrero del año siguiente, Maiah y yo tuvimos una reunión en Disney en la que le ofrecieron un talent development deal para animar un daytime show con Tyra Banks, y cuatro meses después, el 30 de junio, nos mudamos a Los Angeles.

Disney-ABC en Burbank, CA. Nos dieron el contrato esa misma mañana.

Por cierto, el 13 de junio, a solo unos días de irnos, Morrissey volvió a cancelar otro concierto, esta vez en el Civic Opera House.

Obviamente, Los Angeles era emocionante de una manera distinta. Y obviamente, vivir a unas calles de la playa y trabajar en Hollywood, que era en teoría lo que habíamos venido a hacer en este país, establecía una distancia con la ciudad en la que lo único que hicimos Maiah y yo fue ser dos estudiantes viviendo una vida con la que desde Venezuela solo podían soñar.

Dos años después, una marca de cervezas nos invitó al 25 aniversario del Lollapalooza. Jane’s Addiction, Red Hot Chili Peppers, Radiohead y sobre todo Chicago, una vez más.

Maiah de regreso en el Lollapalooza, 2016

Y fue como esas películas en las que dos novios de bachillerato coinciden y pasan toda la tarde juntos y ambos están perfectos y cómodos y se siente como que todo está bien. Esa película tiene dos finales posibles.

En Before Sunset (2004), Jesse (Ethan Hawke) viaja a través de Europa en el tour del libro que escribió acerca de la noche que pasó en Viena con Celine (Julie Delpy). Cuando el tour llega a París, Celine lo encuentra y pasan parte del día juntos, antes de que Jesse tenga que ir al aeropuerto para tomar su vuelo. Han pasado nueve años y los dos están en relaciones serias. Jesse, incluso, tiene un hijo. Si no has visto la película, corre a verla, pero no leas el resto de este párrafo, porque vas a saber que Jesse no se va. Se queda con Celine, porque entre ellos queda todavía la duda del quizás.

Con Chicago, la historia es distinta. Porque Maiah y yo ya no éramos los mismos que fuimos dos años atrás. Y la ciudad tampoco. No es algo bueno ni malo, simplemente es verdad. Cuando una historia es tan pura y perfecta, no quieres tocarla. Así siempre existe, nunca desaparece, jamás se va.

Radiohead, Chicago, 2016
“Here I’m alive. Everything all of the time”, 2016

Al final del concierto de Radiohead, sabemos exactamente lo que eso significa. No tenemos que decirlo. Nos tomamos de las manos y Thom Yorke aúlla:

For a minute there
I lost myself, I lost myself.

Y ya.

G.

P.D: A pesar de tener las estadísticas en contra, sí, finalmente logré ver a Morrisseytwice!!!

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