Hace cosa de un mes, me invitaron a dar un taller en la comunidad de Jorge Bosch Alés y Suam, de la comunidad de Freelance, Cosas de Freelance de Alto Valor. El taller se centraba sobre como identificar los problemas de los clientes y a ellos les gustó mi enfoque de que lo importante es encontrar el “CUANDO” ocurre el problema.
El taller fue genial y mil gracias por contar conmigo. Y hoy os quiero traer a la newsletter una herramienta que compartí en el taller.
Y es que es algo que me ocurre cada vez hablo con fundadores es que prefieren pasar tres meses encerrados picando código o diseñando pantallas antes que pasar quince minutos al teléfono con un cliente potencial.
Hablar con el mercado da un pánico terrible porque te expones a que te digan de frente que tu idea no le interesa a nadie.
Ese bloqueo es completamente normal y nos ha pasado a todos. El peligro real no es tener miedo; el peligro es saltarse la etapa de hablar con los clientes y entender realmente que problema tienen y sobre todo cuando ocurre el problema.
Por eso hoy te traigo un sistema de prompt para transformar ChatGPT en tu mejor entrenador de entrevistas: un método para simular entrevistas, cometer los primeros errores en un entorno seguro y aprender a detectar el momento exacto en el que a tu cliente le duele el problema ("el cuándo") antes de hablar con clientes reales.
*Este sistema no sirve para saltarte la etapa de entrevistas reales con clientes, que nos conocemos…
Cuando empecé a darles vueltas a las hipótesis del problema con Impulse, sabía perfectamente a quién quería dirigirme y las hipótesis que quería validar pero me faltaba afinar las preguntas antes de hablar con los usuarios.
Por eso empecé a usar este sistema para simular algún enfoque y entrenarme.
Me sirvió para cometer los primeros errores, darme cuenta de cuándo estaba haciendo las típicas preguntas que el cliente te contesta con opiniones falsas.
Es la forma que tengo para afinar las preguntas y ganar la confianza necesaria antes de levantar el teléfono.
Para exprimir este sistema y afinar tu capacidad de encontrar el cuándo, no te limites a leer las respuestas que te da la IA. Tienes que interactuar con el chat, hazle preguntas hasta que entiendas que preguntas son las que más información te van a dar.
Copia el prompt de arriba en un chat nuevo.
Cuando ChatGPT/Gemini/Claude te pida los datos, dale el contexto mínimo de tu proyecto en dos frases. No le des más datos para que no se invente un cliente complaciente que te dé la razón en todo.
Ejemplo: “Estoy explorando una herramienta de gestión de turnos para restaurantes independientes. Mi cliente objetivo es el encargado del local que sufre la rotación de personal.”
Arranca la conversación. Tu objetivo es forzar al personaje a relatar hechos pasados, no a darte su teoría de cómo debería ser el mundo.
Si le preguntas “¿Te gustaría una app que gestione los turnos?”, la IA romperá el entrenamiento y te dirá que sí de forma complaciente. Oblígate a hacer estos tipos de preguntas:
“Cuéntame qué pasó la última vez que un empleado te faltó a un turno sin avisar.” (Buscas activar el recuerdo real).
“¿Cómo lo solucionaste en ese preciso momento? Describe los pasos.” (Buscas ver la fricción de su alternativa actual).
Si el bot te responde con vaguedades: Escribe simplemente: “¿Y qué hiciste justo después?”. Verás cómo la IA matiza y profundiza.
Cuando ya veas que tienes toda la información, revisa la conversación hacia atrás.
El éxito ocurre cuando logras que la IA te diga una frase que marque el origen del problema, es decir, cuando empieza a ocurrir.
Si la IA te dice: “Es que cuando estoy en mitad del servicio de comidas del viernes y me doy cuenta de que falta el ayudante de cocina, tengo que ponerme yo a fregar platos”, ahí tienes el cuándo.
Si solo te da respuestas abstractas de manual, has perdido el control de la entrevista. Borra el chat, cambia tus preguntas y vuelve a entrenar.
Afrontar una investigación de mercado desgasta.
Lo sé perfectamente porque en Impulse tuve que picar mucha piedra antes de encontrar el camino correcto. Es fácil perderse en métricas abstractas o en informes de competidores que no te dicen nada sobre el comportamiento real de tu cliente.
Al final, el éxito de tu producto no depende de que a la IA le parezca una buena idea, sino de que entiendas el momento exacto que hace que un usuario busque una solución. Si no encuentras ese momento crítico, estás disparando a ciegas.
Ya hemos explorado partes de este proceso de hacer entrevistas en ediciones anteriores y te recomiendo echarles un ojo para conectar las piezas:
Para entender cómo cambia la conversación cuando descubres el detonante real, lee: [Así descubro cuándo ocurre realmente el problema].
Para aprender a formular preguntas blindadas y evitar que te regalen el oído con respuestas educadas, revisa: [Cómo hacer entrevistas que te digan la verdad].
Si estás en esa fase de investigación de mercado, tienes claras tus hipótesis y no quieres seguir acumulando teoría en pestañas abiertas del navegador, te propongo que lo hagamos juntos y de verdad
He abierto tres huecos esta semana para revisar tus hipótesis cara a cara. [Reserva tu sesión de diagnóstico aquí] y estructuramos tu proceso de validación con los pies en la tierra, antes de que gastes tiempo o dinero construyendo lo que nadie va a usar
Esto es exactamente lo que hago cuando acompaño a fundadores y empresas a validar ideas de negocio. Reducimos el riesgo de mercado al mínimo antes de que inviertas un solo euro en desarrollo.
Estructuramos tus hipótesis de cliente y problema.
Diseñamos experimentos reales para encontrar “el cuándo”.
Definimos tu MVP mínimo para salir a vender.
Y si esta edición te ha aportado valor, dale un ❤️ — me ayuda a saber que vamos por buen camino.
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