
Colombia llega a su segunda vuelta presidencial cargando el peso de una paradoja histórica: el país que durante dos décadas construyó uno de los movimientos políticos más sólidos de América Latina bajo el liderazgo de Álvaro Uribe Vélez, parece estar a punto de entregarle ese capital electoral, no a un heredero del uribismo, sino a un abogado costeño que nunca militó en sus filas, que no pidió su…

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