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Una extraña embarcación es interceptada en el Océano Pacífico. Va a costar subir. ¿Cómo acabó esta extraña embarcación envuelta en una gran operación de narcotráfico? Las autoridades descubren cientos de vehículos robados en el puerto de Montreal. Este ha sido el mayor golpe contra una red de robo de coches de la historia de Canadá. La investigación revela que el ingenio criminal de alta tecnología ha convertido a Canadá en uno de los principales proveedores de vehículos del mercado negro del mundo. La policía asalta un laboratorio de droga en Missouri y descubre una forma innovadora de cocinar metanfetamina. La metanfetamina que había en las calles era más barata, de mejor calidad y mucho más adictiva que antes. Las mentes criminales más brillantes del mundo. Un ingenio delictivo nacido de la codicia. Desde los callejones más oscuros a alta mar. Estructuras secretas, vehículos personalizados, innovaciones de alta tecnología. ¿Qué ocurre cuando lo mejor de la ingeniería acaba en el lado equivocado de la ley y nos muestra el lado oscuro de la ciencia? El 8 de junio de 2019, las autoridades estadounidenses avistaron una extraña embarcación semisumergida, surcando las olas.
Al acercarse a gran velocidad, se quedaron atónitos ante lo que encontraron. ¡Va a costar subir! Era un submarino enorme, artesanal y rudimentario, y aquella extraña e impresionante embarcación no fue el único hallazgo. Llevaba a bordo una tripulación armada de cuatro personas y tres toneladas de cocaína ocultas en su interior. Es una embarcación conocida como Narcosubmarino y fue la primera interceptada por la Guardia Costera. Se rumoreaba que los cárteles usaban submarinos caseros desde los años 80, pero nadie en la policía había visto uno con sus propios ojos hasta 2006. Está claro que este tipo de embarcaciones han tenido mucho éxito esquivando a las autoridades, sobre todo si tenemos en cuenta que se cree que ya se habían construido más de 100 cuando se capturó este submarino. Colombia produce más del 70% de la cocaína del mundo, lo que la convierte con diferencia en el mayor proveedor del planeta.
Estados Unidos lidera el consumo mundial con un gasto anual de más de 28.000 millones de dólares en esta droga. Es una combinación perfecta en el paraíso de los narcóticos, pero el desafío constante de los cárteles es introducir su mercancía en el enorme mercado estadounidense. Históricamente, la cocaína se ha transportado por todos los medios imaginables, por tierra amada. mar y aire, desde coches y camiones hasta aviones privados, aviones de carga, pesqueros y grandes barcos. Con tanto dinero en juego, las organizaciones criminales estaban dispuestas a todo para hacerse con el botín. Durante los años 80, las lanchas rápidas se convirtieron en el medio de transporte preferido de los cárteles mexicanos. Medían entre 8 y 15 metros de eslora. Y podían alcanzar casi los 100 kilómetros por hora en condiciones ideales. Este tipo de lanchas motoras se podían adquirir fácilmente sin levantar sospechas. Eran económicas y lo bastante pequeñas como para operar al margen de las rutas comerciales y los sistemas de inmigración.
Una tripulación reducida o incluso un solo piloto podía cumplir la misión si lograba evitar el radar y la vigilancia de la Guardia Costera. empezaron a aparecer astilleros artesanales en las selvas de Colombia y otros puntos estratégicos de Sudamérica. Eran lugares aislados donde los constructores aficionados modificaban y equipaban lanchas rápidas para maximizar su velocidad, su capacidad de carga y su invisibilidad ante el radar. Las lanchas rápidas tenían tanto éxito que en 1999 motivaron la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial Sur, que unía a todas las ramas militares de Estados Unidos y otras 15 naciones. Representaban tal problema para las autoridades de la Guardia Costera que crearon sus propias lanchas neumáticas de alta velocidad apoyadas por helicópteros para intentar detenerlas. Con el nuevo grupo de acción en marcha y los esfuerzos coordinados de las Guardias Costeras de Estados Unidos y Sudamérica, las lanchas rápidas eran más fáciles de rastrear y capturar. Cada año las autoridades incautaban millones de dólares en droga y efectivo de estas embarcaciones.

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