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Experimentando · Oct 24, 2025

La urgencia de ser nadie (en la era de serlo todo)

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Un paseo por el CCCB para pensar el Mediterráneo

Breve recordartorio de qué es Experimentando: textos que, por separado, se sostienen por sí mismos pero que, en conjunto y a vista de pájaro, oscilan sobre la evolución de la IDENTIDAD y buscan el PENSAMIENTO CRÍTICO. Lo de que hable tanto de la IA es la consecuencia natural de preguntarme quiénes somos cuando la máquina piensa por nosotros.

He estado en una instalación artística que me arrastró por un pasillo residual (cables, cajas, tazas, protectores de moqueta) hasta una doble proyección inclinada. Se trata de Ser Ningú, una pieza de Borja Bagunyà y Aleix Plademunt que se puede ver estos días en el CCCB, en el marco del Kosmópolis: La fiesta de la literatura amplificada.

Dos pantallas bajo las que me tumbé y tuve que elegir a cuál de ellas mirar.

blue lemon sliced into two halves
Photo by davisuko on Unsplash

En Ser Ningú, bajo 800 kg de led y hierroo, me sentí un poquito más leve. Justo ahí, en esos 14 minutos de proyección, me pesó menos el nombre pero más el mundo.

Bagunyà y Plademunt utilizan la figura de Odiseo, considerado el “primer turista”, y su famoso engaño al cíclope Polifemo1 (cuando dice llamarse “Nadie”) como punto de partida para reflexionar sobre la identidad y nuestro papel en el mundo.

Y para ello hicieron un largo viaje por el Mediterráneo comenzando en Troya, siguiendo el viaje de regreso de Odiseo intentando volver a su hogar en Ítaca.

La instalación le da la vuelta al mito: ¿qué significa “no ser” en una costa saturada de imágenes y residuos? En el camino se encontraron monstruos: allá en donde se supone que se encontraron Escila y Caribdis, ellos se toparon con uno de los vertederos submarinos más grande del mundo. “La mayor concentración de porquería por metro cúbico de agua se encuentra allá”, decía el escritor, “es interesante pensar que quizá la monstruosidad también ha cambiado”. Sólo ha mutado a algo material porque “la monstruosidad no ha abandonado el Mediterráneo”.

¿Qué miramos, hacia dónde miramos, y desde dónde? Esta obra refuerza la idea de cuestionar la propia identidad (el “Ser Nadie”) y la forma en que consumimos imágenes, como las del Mediterráneo turístico que esta obra propone.

El turismo ofrece una beca precaria para el descanso del trabajo: el no-lugar como permiso. Pero el permiso viene con guion. En Taormina, después de una serie de hiperlujo, ya no hay calle, hay atajo para la escena. Contaba el escritor que allí donde está el hotel donde se rodó la serie White Lotus no se camina por sus calles, se avanzaba por presión. Lo asfixiante, además, era la homogeneidad, un único ojo multiplicado por mil pupilas. Quizá sea un error hablar de millones de turistas. En realidad es uno sólo multiplicado.

Y noto el mismo guion fuera de las vacaciones. El mundo (con sus plataformas online) se llena de caminos con vallas, flechas y música de fondo. La promesa de no perderme nunca a cambio de no elegir casi nada. Ese algoritmo del ocio, primo del algoritmo de la atención, me ancla a una versión conocida de mí. Reitera mis rutas, fija mis gustos y me ofrece un yo estático, cuando lo que necesito es margen para cambiar.

¿Y si dejar de ser alguien fuera la forma más honesta de existir?

No hablo de desaparecer del todo, sino de ese momento raro en que nadie espera nada de ti. En el que podrías ser cualquiera, o mejor, podrías no ser nadie. A veces lo único que pedimos es ser irreconocibles durante dos segundos.

Pero hay otra posibilidad.

Y es lo que plantea Ser Ningú: una ética del no-ser. Un elogio del desvío, de la suspensión, del gesto sin autoría.

No ser nadie no es borrarse. Es desmarcarse de la narrativa dominante que nos obliga a tener siempre un nombre, un rostro, una opinión, una pertenencia.

Como Ulises frente a Polifemo: “me llamo Nadie”. Decirlo no fue una broma. Fue lo que le salvó la vida.

sliced orange fruit on white ceramic plate
Photo by renee baude on Unsplash

Miremos al revés

Por la otra cara

¿No hay acaso una cierta nostalgia estética en idealizar la invisibilidad? ¿No es también una identidad la de quien se resiste a ser identificado?

¿No hay un sesgo de privilegio en poder elegir cuándo ser visible y cuándo no? No basta con romantizar el desarraigo. Hace falta pensar quién puede permitirse desaparecer, y quién es desaparecido sin quererlo. Más monstruos del Mediterráneo: ¿no es esa figura desposeída, sin rostro, sin derechos, la misma que Europa ha decidido no mirar cuando ese nadie llega en patera?

Ser Ningú es una hipótesis de supervivencia. Ulises se llamó Nadie para no morir. No para engañar a un cíclope abstracto, sino para irse de allí con la tripulación que quedaba. Ese “nadie” es una ética de fuga que hoy (bajo la exigencia de ser alguien todo el rato, en todas las plataformas, ante todas las fronteras) vuelve a resultar urgente.

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P.D. Esta pieza conversa con mi exposición Voyeurs, donde la mirada vuelve a ser la protagonista. Allí, la audioguía interpela al visitante para que deje de ser un espectador pasivo y se pregunte quién mira, desde dónde y con qué consecuencias. Aquí, Ser Ningú me empuja a suspender el personaje y a aceptar la posibilidad de no ser. Ambos trabajos convergen en lo mismo: la libertad y el sentido sólo aparecen cuando cuestionamos la narrativa impuesta y abrazamos la complejidad, la duda y, paradójicamente, la opción de no ser nadie.

Entre la divulgación y la desfachatez, aunque por el pensamiento crítico. Me interesa la condición humana y su cotidianidad.

Ser Ningú estará en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona hasta el 26 de octubre.

Voyeurs:

  • del 7 al 31 de enero en Sant Feliu de Llobregat (Biblioteca Montserrat Roig)

  • del 27 de febrero al 5 de abril en Alcalá la Real (Palacio Abacial).

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1

En la Odisea, Ulises escapa del cíclope Polifemo diciéndole que se llamaba Nadie. Cuando él y sus hombres lo ciegan clavándole una estaca en el ojo, el monstruo grita y los otros cíclopes le preguntan quién le hace daño, responde “¡Nadie!”. Y claro, nadie acudió a ayudarle.

Read on beatrizlizana.substack.com

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