Si mi recipiente no tiene tapa, soy un terrario abierto o árido. Mis habitantes —los cactus y las suculentas— necesitan aire y un ambiente seco. No estoy sellado, así que el aire circula libremente y me ayuda a estar fresco.
Cuidados básicos:
Luz: Necesito mucha luz. Ponme cerca de una ventana soleada para que mis plantas estén felices.
Riego: A diferencia de un terrario cerrado cerrado, sí que necesito que me riegues de vez en cuando. Cuando veas que mi tierra está completamente seca, dame un poco de agua con un gotero o atomisador. Esto puede ser cada 2 a 4 semanas, dependiendo de qué tan cálido y seco sea el ambiente, pero tendrás que aprender a observarme.
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