El año realmente empieza en marzo, el verano es para evadir responsabilidades y tomar sol. Así que acá algunas cosas que me ayudaron a agarrar el vuelito necesario.
Ah, y este mes casi no vi películas. Me cambié de casa y el cansancio sólo me alcanzó para ver algo de una hora antes de dormir así que voy a hablar de tres series y una canción.
Cada cierto tiempo aparece una canción pop, en mi opinión, perfecta. Una canción que desde el primer momento en el que la escucho se introduce en mi cerebro, en mi sangre, en mi composición biológica, y no me abandona hasta que la he escuchado tantas veces que mi cuerpo empieza a rechazarla. Eso me pasó con esta canción de Tate McRae. Algo tiene en el ritmo medio primitivo, en la repetición, algo que hace que se sienta en el cuerpo lo que está diciendo en la letra: no puedo parar de volver y volver y volver a caer en tus redes, maldito.
El video aporta a la obsesión: la coreografía tribalesca, la ropa blanca y limpia, los zapatos, el pelo de Tate volando por el aire con los movimientos del baile, ese primer paso con la pierna en alto imposible de no ver mil veces para descifrar cómo lo hace, los efectos de reversa que suman a esa idea de la puerta giratoria. Aplaude en mi interior la Nori de 12 años obsesionada con MTV que todavía soy.
¿La mejor parte? cuando dice “I still think about that night out in Boston”, por dos razones: necesito saber qué fue lo que pasó en Boston, y segundo porque todas tenemos nuestra propia noche en Boston que no podemos olvidar.
Diosito sabe que le dediqué demasiado tiempo de mi vida a Grey’s Anatomy. La vi desde la temporada 1 y la abandoné hace poco cuando consideré que ya se estaba poniendo lesa. Así que mi cupo para series que ocurren en entornos médicos estaba vacío hasta que descubrí en Max esta serie que me DEVORÉ en dos días. Cada capítulo es una hora en el turno de día en una sala de emergencia en Pittsburgh y muestra las relaciones entre el equipo (liderado por Dr. Robbie, un increíble Noah Wyle) y los pacientes. Se siente real, se siente frenético, hay momentos conmovedores, hay momentos tristes, las actuaciones están increíbles y Dr. Langdon yo te amo, qué más puedo decir. Ah, que si se ponen a maratonearla ahora alcanzan a ver el final de temporada que se estrena el próximo jueves 10 de abril.
Algo pasa con Apple TV que tiene las mejores series disponibles en streaming pero nadie las ve. Como que les da lo mismo, y los respeto por eso, ¿sabis? Esta es una miniserie protagonizada por la reina Cate Blanchett, que interpreta a una documentalista famosa, esposa y mamá, que un día recibe un libro en el que se cuenta la historia de un secreto que lleva guardando por años. Con esa premisa yo ya estaba lista e intrigada, pero los 7 capítulos de la serie van revelando toda la información de una manera muy adictiva (Alfonso Cuarón es el director) para llegar a la conclusión de que, como siempre, las historias tienen más de un punto de vista y nosotros como espectadores tenemos que decidir cuál es la que nos parece más verosímil.
La pura dirección de Cuarón y la actuación de Blanchett son suficientes para darle a esta serie un 10/10.
Ya, me da un poco de paja sumarme al discurso online de las series sobre las que todo el mundo ha dicho ya más que suficiente, pero sí, en marzo también vi Adolescence, y la tercera temporada de The White Lotus. Y ninguna de ellas alcanza a calificar como “favorita” así que voy a ocupar lo que me queda de tiempo a defender la segunda temporada de Severance porque vi por ahí que la andaban malhablando.
Es cierto que no me gustó tanto como la primera temporada, pero Severance sigue siendo una de las series más sorprendentes que he visto en los últimos años y, aunque muchas veces no entiendo nada, como alguien que amó Lost hasta su último capítulo y que disfruta de series como The Leftovers o Fargo, que muchas veces terminan sin entregarte todas las respuestas en una caja con un lacito, aprecio que nos propongan entregarnos al misterio. Especialmente cuando se nota que hay intención y oficio detrás de cada una de las decisiones de los creadores. Yo confío en ellos.
Esta temporada lo que más rescato es la humanización de los innies y que haya sido el amor la herramienta que los construye como personas completas. Si aman, existen, y si existen, merecen respeto y derechos. Por eso defenderé hasta los combos la decisión final de Mark S. Vengan de a uno.
Puntos aparte por lo impecable de la cinematografía, la música, la ropa, el guión (“nos dan media vida y pretenden que no luchemos por ella!”) y mención especial a Mark pelo corto/despeinado, mijito rico.
El pancito tostado con mantequilla y té.
Los lives de venta de carteras en TikTok.
Salir a caminar y mirar para adentro de las casas hermosas de mi nuevo barrio.
Haber ido a Lollapalooza con mi sobrina a ver a Justin Timberlake, lloré.
Conocí Ikea, ¡qué maravilla de tienda!
Cuéntame si viste alguna de estas series, o si tienes alguna recomendación que me ayude a sobrevivir abril ;) ¡Nos vemos en un mes!
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