Bienvenida a la primera de mis postales de verano.
Esta es la primera de 9 postales que te mandaré este verano. Cada domingo, una carta más breve, más ligera, más sensorial. Sobre cosas que se mueven cuando frenas: el cuerpo, los ciclos, el placer, la nostalgia. Como las postales de verdad, escritas desde algún sitio, pensando en vosotras.
No sé si en tu huso horario es verano, invierno, o solo vives en una primavera infinita. Donde estoy yo el calor te invita a frenar un poco y tomar la vida más ligera. Te escribo después de un fin de semana de inicio de verano especial en Madrid. Primero, déjame ubicarte:
El verano en Madrid sabe a tinto de verano y suena conciertos en el Botánico. A noches largas, planeando una escapada. A conversaciones infinitas en terrazas que nunca cierran, con amigas que siempre están.
LA REFLEXIÓN DE ESTA SEMANA…
Este finde he sido madrina por primera vez, unos buenos amigos se han casado, he compartido conversaciones de las que arreglan una vida entera con mis mejores amigas.
Y entre una cosa y otra, salió el tema de “tu año personal”. Un número que se calcula con tu fecha de nacimiento y que, según la numerología, te dice en qué ciclo vital estás. Lo calculé ahí mismo, con el móvil en una mano y un tinto de verano en otra.
Me salió un 1. Fui a leer qué significaba. Y cuando lo hice, se me puso la piel de gallina:
Nuevo ciclo. Semilla. Es tu año para tomar decisiones valientes, ponerte en el centro, y plantar lo que quieres ver crecer los próximos años. Concretamente, los próximos 9 años. Energía de “empezar desde cero”, pero con todo lo aprendido detrás. De construir. De fundar los cimientos de lo nuevo que viene. De crear. De estar en el centro de mi propia vida y sentirme merecedora de ello.
Y pensé: claro. Claro que es un año 1.
Si miro los últimos seis meses, toda mi energía ha sido eso.
Empezar algo que no existía como es 30 veces yo, escribir sin saber si alguien leería. Hacerme todas esas preguntas que me estoy haciendo a mí misma sobre hacia donde quiero ir. Personal, y profesionalmente.
Dedicar tiempo a escucharme como hacía tiempo que no me escuchaba. Dejar de vivir en piloto automático y construir algo mío, desde cero, en voz alta.
No sé si es casualidad o si los números saben algo que yo no. Pero me gusta la coincidencia. El “serendipity” con el que me he topado.
EL RITUAL DE ESTA SEMANA…
Por eso, querida lectora, querida amiga, si te atreves, te animo a conocer el tuyo , y a tomar las riendas de esta energía que te acompaña. A mí me ha ayudado a entenderme más. A abrazarme más. Te lo dejo aquí:
¿Conoces a alguien a quien le gustaría saber qué energía acompaña su ciclo vital? Mándale esta postal.
Y si quieres responder a esta postal contandome el tuyo, me harás feliz.
Te abrazo desde mi querida Madrid,
Ce.
Este espacio crece gracias a ti. Si te ha gustado, dale al ❤️, deja un comentario o compártelo con alguien que lo necesite. Cada gesto ayuda a que esto siga existiendo.
La semana que viene, Postal #2 desde una nueva ciudad.
Mucho love,
Ce.
Sin posts

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