Verdemar Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones contra el proyecto de la planta de producción de amoniaco renovable ‘Carteia’, prevista en el Parque Energético de San Roque, al considerar que puede incrementar considerablemente la presión sobre los recursos hídricos del Campo de Gibraltar.
La organización ecologista pone especialmente el foco en el consumo previsto: más de 3 hectómetros cúbicos de agua al año, aproximadamente 3.100 millones de litros, que se destinarían principalmente a la producción de hidrógeno mediante electrólisis y a los sistemas auxiliares de la instalación.
Agua de Guadarranque y Charco Redondo
Según señala Verdemar a partir de la documentación ambiental del proyecto, el abastecimiento inicial procedería de aguas superficiales de los embalses de Guadarranque y Charco Redondo, mientras que el empleo de aguas regeneradas de la futura EDAR San Roque-Los Barrios se plantea para una fase posterior.
Los ecologistas consideran que existe una “grave contradicción” al continuar impulsándose proyectos industriales con un elevado consumo hídrico mientras la infraestructura que debería permitir disponer de agua regenerada todavía no está operativa.
“No basta con afirmar que hay agua disponible. Hay que demostrar qué agua habrá dentro de diez, veinte o treinta años y qué ocurrirá durante los periodos de sequía”, sostiene Verdemar, que considera necesario conocer el límite real de los recursos hídricos de la comarca antes de incorporar nuevos grandes consumidores.
2.400 millones de litros para producir hidrógeno
De los 3,1 hm³ anuales contemplados para la instalación, aproximadamente 2,4 hm³ se destinarían a la producción de hidrógeno mediante electrólisis.
Verdemar reclama que esta demanda no se estudie aisladamente, sino junto al consumo de las industrias que ya operan en el Campo de Gibraltar y de los nuevos proyectos previstos. Por ello, solicita un estudio hidrológico específico que contemple también posibles escenarios de sequía y los efectos del cambio climático.
“Estamos hablando de una cantidad de agua enorme”, advierte la organización, que cuestiona que exista actualmente una planificación hídrica global que determine cómo se abastecerá al conjunto de proyectos industriales previstos en la comarca.
Más consumo y más vertidos a la Bahía
Las alegaciones también ponen el foco sobre los vertidos asociados a la futura planta. Según Verdemar, el proyecto contempla un incremento aproximado de 1,146 millones de metros cúbicos anuales de vertidos, que se incorporarían al emisario existente del Parque Energético de San Roque.
A ello se añadirían aproximadamente 0,84 hm³ anuales de rechazo procedente del tratamiento mediante ósmosis inversa, equivalentes a unos 840 millones de litros.
Los ecologistas hablan así de una “doble presión sobre el ciclo del agua”: mayor captación de los embalses y mayores vertidos a la Bahía de Algeciras. Reclaman por ello que se analicen los efectos acumulativos sobre un entorno sometido desde hace décadas a una elevada actividad industrial.
Críticas por la situación de la nueva depuradora
Verdemar dirige además sus críticas hacia el Ministerio para la Transición Ecológica, ACUAES y la Junta de Andalucía, administraciones a las que reclama responsabilidades por la situación de las infraestructuras hidráulicas.
La organización considera que la EDAR San Roque-Los Barrios resulta estratégica tanto para el saneamiento como para la futura reutilización del agua y cuestiona que nuevos proyectos industriales puedan avanzar mientras esta infraestructura continúa sin estar operativa.
“La Administración no puede construir primero la industria y buscar después el agua. Primero debe garantizar el recurso, asegurar el abastecimiento de la población y proteger los ecosistemas”, sostiene el colectivo.
Piden que la planta no sea autorizada sin garantizar el agua
Tras presentar las alegaciones, Verdemar solicita al órgano ambiental que no conceda una autorización favorable al proyecto ‘Carteia’ mientras no quede acreditada la disponibilidad efectiva de agua durante toda la vida útil de la instalación.
También reclama una planificación hídrica global del Campo de Gibraltar que tenga en cuenta los consumos industriales actuales y futuros, la disponibilidad de los embalses y los escenarios derivados de periodos prolongados de sequía.
“El Campo de Gibraltar no puede convertirse en una excepción hídrica para la industria”, concluye Verdemar, que advierte de que continuar autorizando grandes consumidores sin resolver previamente la disponibilidad de recursos podría llevar a la comarca a un “auténtico colapso hídrico”.

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