La formación de las nuevas generaciones, pero no en la escuela, el colegio o la universidad, reviste una enorme importancia. Ese proceso formativo nos asegurará un mañana mejor para todos ellos.
Permítame comenzar con una historia.
La costumbre de consumir vino con las comidas es tan antigua como el tiempo. De acuerdo con algunos estudios, una copa moderada, puede ayudar a mejorar la digestión y aportar antioxidantes que protegen el corazón. Sin embargo, por el hecho de contener alcohol, también implica riesgos para la salud.
Pues bien, el asunto es este: Hasta la mitad del siglo pasado, en algunas escuelas francesas se permitía que los niños tomaran algo de vino durante el almuerzo como parte de una tradición cultural.
Se basaba en la percepción de su origen en la uva como alimento. Con el tiempo, crecieron las preocupaciones sobre la salud y el bienestar infantil, lo que llevó a cambios en las regulaciones escolares.
Sin embargo, en 1956, se prohibió oficialmente el consumo de alcohol en las escuelas para mejorar la salud de los estudiantes y promover hábitos alimenticios más saludables.
Cuando vamos a las Escrituras, leemos una recomendación sobre formarlos y brindarles protección para el futuro a partir de principios y valores:
“Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.” (Deuteronomio 6:6-7 | NTV)
Es fundamental velar con cuidado por nuestros hijos y formarlos para el mañana.
Una responsabilidad que no podemos eludir. Si formamos hoy, con fundamentos sólidos, a las nuevas generaciones, la sociedad del mañana será mucho mejor, distinta, en armonía y algo más: que tenga a Dios como el centro de todo.
¿QUÉ DICE LA PALABRA?
Cuando vamos a las Escrituras, aprendemos varias cosas que son esenciales alrededor de la formación de los hijos:
1.- Los hijos son una herencia y regalo de Dios (Salmo 127:3-5)
2.- Es fundamental formar a los hijos en principios y valores y disciplinarlos (Proverbios 22:6)
3.- Debemos disciplinar a los hijos con amor (Efesios 6:4)
4.- No debemos exagerar en el proceso de disciplinar, para no generar heridas emocionales (Colosenses 3:21)
No podría despedirme sin antes hablarle de la GRACIA de Dios.
GRACIA es la oportunidad para emprender una nueva vida. Jesús nuestro Salvador lo hizo posible al morir en la cruz por nuestros pecados.
Aunque deberíamos morir por nuestra maldad, Jesús se sacrificó por todos nosotros. Vertió su sangre preciosa en el Gólgota para traernos perdón y vida eterna.
Y en su vida, hoy es el día oportuno para acogerse a la GRACIA de Dios y abrirle las puertas de su corazón a Jesucristo.
Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y teólogo. Sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial.
1.- Todos nuestros contenidos en un solo sitio
https://HogaryFe.com
2.- Lea la selección de contenidos para el crecimiento familiar https://www.clippings.me/fernandojimenez

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.