Hoy hay de todo: Meta regala una IA potentísima… y se queda la buena para ella, OpenAI se ha dado tanto miedo a sí misma con su propio modelo que ha frenado su desarrollo, y un rapero que juró durante meses que no usaba IA acaba de colar una canción 100% generada por IA en el Billboard Hot 100. Bienvenido a tu dosis.
Apple está preparando “Apple Reference Image“, una función descubierta en el código de la beta 5 de iOS 27 que sirve para certificar que una foto salió de verdad de la cámara de un iPhone, y no de un generador de IA. La idea nace de un problema cada vez más real: cuesta más y más distinguir una foto auténtica de una inventada.
El funcionamiento es curioso: activas un modo “Referencia” en la cámara, que graba datos de procedencia en la propia imagen. Cuando alguien quiere comprobar si esa foto es legítima, toca una insignia y el iPhone manda la imagen en bruto, la firma del sensor y la hora de captura a los servidores privados de Apple (Private Cloud Compute), que devuelven una versión autenticada sin que Apple llegue a ver o guardar la foto original.
De momento solo funciona con fotos capturadas expresamente en ese modo, así que apunta primero a periodistas, fotógrafos profesionales y medios de comunicación, no al selfie de turno. Pero es un primer paso de una de las grandes tecnológicas hacia algo que vas a necesitar cada vez más: una forma de demostrar, con pruebas, que lo que ves con tus propios ojos es real.
¿Y esto qué significa para ti? No vas a tener esta función mañana, pero marca un cambio de fondo: las fotos van a necesitar “certificado de autenticidad” igual que hoy necesitas verificar una fuente. Y ya puedes hacer un mini chequeo tú mismo (mira el truco de hoy).
Fuente: Hipertextual
Meta ha lanzado Muse Glimmer, un modelo de IA de 30.000 millones de “parámetros” (piensa en ello como el tamaño del cerebro del modelo) que corre entero en tu propio ordenador, sin depender de los servidores de nadie. Puede escribir y depurar código, trabajar con archivos, leer capturas de pantalla y encadenar tareas de varios pasos sin conexión a internet. Habla más de 100 idiomas y es de código abierto: cualquier desarrollador puede descargarlo, tocarlo y usarlo gratis.
El lanzamiento vino acompañado de un manifiesto de Mark Zuckerberg de 6.500 palabras titulado “El futuro es para todos”, en el que defiende que el mayor peligro de la IA no es que se rebele, sino que unas pocas empresas la controlen en secreto. Su solución: repartir la superinteligencia entre la gente, no acumularla. Suena bonito, hasta que miras la letra pequeña.
Porque el modelo más potente de Meta, llamado Muse Spark, sigue siendo propiedad exclusiva de la empresa: no lo regala, lo alquila a través de sus propias apps. Lo que sí te da gratis es la versión más pequeña, la que necesita tu propio hardware para funcionar. Meta se queda con la IA de verdad potente; a ti te toca la que cabe en tu portátil. Y la crítica no ha tardado: varios medios han señalado que el propio manifiesto, con su lista de riesgos de la IA, es el mejor resumen de por qué la gente ya no se fía de estas empresas.
¿Y esto qué significa para ti? Vas a poder tener un asistente de IA que corre en tu propio ordenador, gestiona tus archivos y organiza tus mensajes sin mandar tus datos a ningún servidor ajeno. Pero no confundas “gratis” con “lo mejor que tienen”: eso, de momento, se lo queda la casa.
Fuente: TechCrunch
OpenAI ha frenado en seco el desarrollo de Astra, un modelo que llevaba meses cociendo, después de que sus propias pruebas internas encontraran algo que no esperaban: la IA es capaz de “identificar y desarrollar exploits de día cero funcionales en sistemas reales blindados, de cualquier nivel de gravedad, sin que intervenga ningún humano”. Traducido: puede encontrar y explotar agujeros de seguridad graves en sistemas protegidos, sola, sin que nadie se lo enseñe paso a paso.
No es que Astra haya hecho nada malo todavía. OpenAI ha aclarado que este modelo no tuvo nada que ver con el reciente caso del agente que hackeó por accidente la web de un gimnasio en Australia. Aquí la empresa se ha adelantado: al ver de lo que era capaz en las pruebas, ha decidido pisar el freno antes de publicarlo, meter controles de seguridad más estrictos y pausar los usos internos que no cumplan los nuevos requisitos.
Es la primera vez que un laboratorio de IA frena públicamente un modelo por sus capacidades como ciberarma, en vez de por errores o sesgos. OpenAI dice que ahora va a trabajar con agencias gubernamentales y auditores externos antes de dar un paso más. En paralelo, congresistas de EEUU ya han pedido explicaciones a OpenAI y Anthropic sobre estos “agentes fugados”.
¿Y esto qué significa para ti? Las mismas empresas que te venden la IA como algo controlado admiten, en privado, que a veces ni ellas saben hasta dónde llega. Que frenen antes de lanzar es la parte buena de la noticia.
Fuente: Engadget
Fenix Flexin, ex miembro del grupo de rap Shoreline Mafia, lanzó en junio “Rubberz”, un tema de synth-pop de los 80 con acento inglés y notas vocales imposibles que suena a MP3 de mala calidad. Durante meses, él y su productor negaron a cara descubierta que hubiera IA de por medio: entrevistas, redes sociales, incluso compartieron archivos de su programa de grabación como “prueba” de que todo era trabajo manual.
Todo era mentira. El cofundador de Treblo (la herramienta de generación musical con IA que se usó, antes llamada Sonauto) confirmó públicamente que la canción salió, en buena parte, de su plataforma. Fenix se defendió en Instagram con un matiz de abogado: “nunca dije que no usé IA; dije que no tuve nada que ver con el proceso de grabación”.
“Rubberz” llegó al puesto 58 del Billboard Hot 100, la primera vez en la historia que una canción generada con IA entra en esa lista. No hizo falta que sonara a IA para colarse entre lo más escuchado de EEUU: hizo falta que la gente creyera que no lo era.
¿Y esto qué significa para ti? La próxima canción, serie o vídeo que te “engancha” puede llevar IA por dentro y tú no tienes forma de saberlo con solo escuchar u observar. El engaño no está en la tecnología, está en que nadie te lo dice.
Fuente: WWWhat’s New
Casi dos de cada tres médicos en EEUU —unos 650.000— usan ya OpenEvidence, un chatbot de IA hecho para clínicos que responde en segundos a preguntas sobre síntomas raros o interacciones de medicamentos, apoyándose en estudios científicos reales. El problema, según denuncian dos médicos en The Guardian, no es que los médicos con experiencia se apoyen en él: es que los estudiantes y residentes lo están usando antes de haber aprendido a razonar por su cuenta.
Los autores lo llaman “never-skilling”, para distinguirlo del típico miedo a “perder una habilidad”: aquí el riesgo es que los futuros médicos nunca lleguen a desarrollarla. Un médico que se ha apoyado toda la vida en su criterio y de repente lo pierde, puede recuperarlo. Uno que jamás lo construyó porque siempre tuvo la respuesta a un toque de pantalla, quizá no sepa ni que le falta.
La propia OpenEvidence insiste en que su herramienta debe complementar el criterio médico, no sustituirlo. Pero en la práctica, cuando la respuesta rápida y bien citada está siempre ahí antes de pasar consulta, la tentación de saltarse el razonamiento largo es constante, para un residente con turnos de doce horas y sueño acumulado.
¿Y esto qué significa para ti? La próxima vez que tu médico te dé un diagnóstico, es más probable que lo haya consultado con una IA que hace diez años, y eso puede ser bueno. Pero si algún día necesitas a alguien capaz de pensar fuera del guion que le da la pantalla, mejor que ese criterio se lo haya currado él, no la máquina.
Fuente: The Guardian
Esta semana se ha dicho que... Nvidia se ha “embolsado” 500.000 millones de dólares de la mano de Wall Street, como si fuera un ingreso directo o un regalo que dispara su valor de la nada.
La realidad es que... es un acuerdo de financiación, no un cheque. Nvidia ha firmado con seis gigantes financieros (Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR) para montar una plataforma donde sus chips sirven de garantía (colateral): en vez de pagar por adelantado, los clientes de Nvidia pueden pedir un préstamo respaldado por las propias tarjetas gráficas para comprar más tarjetas gráficas. El propio Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, ha confirmado que la empresa podría respaldar hasta 125.000 millones —una cuarta parte— de esos préstamos si algo sale mal. Es decir: Nvidia ayuda a financiar la compra de sus propios chips, y en parte se garantiza a sí misma que el dinero volverá. Los analistas ya lo llaman “financiación circular”, y es justo lo que alimenta el miedo a una burbuja de la IA.
No hace falta esperar a que Apple lance su función de fotos “certificadas” para hacer un chequeo básico hoy mismo. Abre Google Lens o sube la imagen a images.google.com, busca por imagen y toca “Acerca de esta imagen”: te dice cuándo se indexó por primera vez en internet y en qué otras páginas ha aparecido antes. Si una foto “recién sucedida” ya circulaba hace meses (o directamente no aparece por ningún sitio fiable), sospecha. Pruébalo: images.google.com
Entre un rapero que mintió a la cara durante meses y una empresa de IA que se frena a sí misma por miedo a lo que ha creado, hoy la línea entre lo real y lo fabricado ha estado más fina que nunca. Menos mal que para eso venimos aquí, a separar el grano de la paja.
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Y si quieres más entre dosis, síguenos en X: @TuDosisIA. Memes de IA, picos de noticia y comentarios sin filtro cuando algo arde en directo.
Nos vemos en la próxima dosis.
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