Lee el podcast de TONDI TGB Cap.122 "Kamikazes".
Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.
Tondi. Sonidos del pasado. Capítulo 122. Kamikazes. ¿Qué tal, mis queridos amigos? Bienvenidos a este tondi tan especial. Yo me llamo Carlos Dueñas, ya lo sabéis, a los habituales. Y estos son remasterizaciones de los mejores episodios de nuestra historia. Hoy es un capítulo muy especial. Capítulo 122, porque vamos a hacer un paro en veraniego que vamos a continuar. Ahora os cuento más. Esta noche toca Kamikazes. Bueno. Marco Salaibars, el mayor experto en cultura nipona, se pasará una vez más por Londres para hablarnos de los kamikazes de la Segunda Guerra Mundial y que ya venían de antaño, de cientos y miles de años quizás. Esta tradición, una curiosa tradición como mínimo, ¿verdad? También tenemos para hablarnos de más kamikazes a José Manuel García Bautista, Don Luis Luis, en su contexto, Laura Vivancos, por supuesto.
Y ya en la sección de Magazine contaremos con Juan Ignacio Cuesta, Javier Domingo, Alfonso Fernández hablando de deportes y cerramos como siempre con Carlos Sorrillo y kamikazes del sexo. Bueno, eso suena fatal, pero oye, yo tengo ya curiosidad por llegar hasta ahí a ver qué pasa, ¿verdad que sí? Y bueno, pues deciros que durante los meses de julio y agosto vamos a tener pues una especie de fritanga. Modo Tondi, en la que, bueno, como pasamos muchos veranos juntos también con capítulos especiales hablando de catástrofes marinas, catástrofes aéreas, ciudades misteriosas en verano, campings, cosas muy veraniegas y terroríficas, os haré una especie de potipoti que os va a gustar mucho. Igual descubrís capítulos que desconocías, ya veréis. Bueno, amigos. Por ahora cerramos los capítulos ortodoxos.
Volveremos en septiembre, pero no faltéis a vuestra cita cada semana aquí en Tondi. Aprovechad el tiempo. ¿Qué pasa? Y como cada semana abrimos con José Manuel García Bautista. A menudo parece que las órdenes de caballería se redujeran a una. A la tan manida y adulterada orden del temple. Pero lo cierto es que hubo muchas más y una de las pioneras fue la de San Lázaro de Jerusalén, creada siglos antes de las cruzadas y dedicada inicialmente para asistir a los peregrinos que acudían a los santos lugares. Después se sumaría a las otras en los de tomar las armas para defenderlo. Pero lo más significativo de esta institución es que, como indica su nombre, cuidaba especialmente de los leprosos, con la particularidad inaudita que incluso los admitía en sus filas.
Es difícil hacerse una idea hoy de lo terrible que suponía sufrir ciertas enfermedades para la gente de otros tiempos. No hablo solo de males letales como el cólera o la peche negra, sino de afecciones que aunque no matasen al paciente, lo convertían en un proscrito, con lo que solo debían parecer los síntomas más o menos graves en su organismo, sino que además quedaba marginado socialmente. Si hay un ejemplo muy evidente de todo esto en la historia es la lepra. cuyos síntomas resultan tan visualmente estigmatizantes que, junto con la posibilidad obvia de contagio, los enfermos eran apartados de la comunidad e incluso recluidos en los denominados como las zaretos. la lepra aunque actualmente no está considerada especialmente contagiosa gracias a los tratamientos producía antaño auténtico terror por los nódulos deformantes que provocaba en la piel y quienes la padecía

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.