¡Buen domingo!
Acá te dejamos lo que necesitas saber sobre la otra mitad de la industria deportiva.
¡Qué lo disfrutes!
Gasol16 Ventures, la firma de inversión de Pau Gasol, presentó una propuesta para invertir €55m en la Liga F. La operación se votará el 29 de junio. (Acá más info).
La WNBA pasará de 44 a 50 partidos de temporada regular a partir de 2027, como parte de su nuevo CBA. (Acá más info).
Gareth Bale y Juggernaut Capital lanzaron un fondo de $500m usd para invertir en deporte, con el deporte femenil como una de sus verticales. (Acá más info).
Gotham FC tendrá su primer centro de entrenamiento dedicado, con espacios de alto rendimiento, recuperación y contenido. (Acá más info).
Por Guillermo Mejía
Leer este artículo te tomará: 4 minutos
Londres acaba de demostrar algo que muchas ciudades todavía no entienden: cuando el deporte femenil se trabaja como estrategia de ciudad, puede ser un motor de economía, turismo, audiencias y reputación internacional.
De acuerdo con un nuevo análisis impulsado por la alcaldía de Londres, los principales eventos femeniles realizados en la ciudad durante 2025 generaron un impacto económico superior a £55 millones.
El dato no salió de un evento aislado, aunque hubo uno que pesó muchísimo: la final del Women’s Rugby World Cup en Twickenham, con 81,885 asistentes, récord mundial para un partido de rugby femenil, y un impacto económico estimado de £48.5 millones.
A eso se sumó el regreso del tenis femenil a Queen’s Club después de más de 50 años, con más de 60,000 espectadores, audiencia global de 32.4 millones y un impacto de £6.26 millones.
Pero lo más interesante no son solo las cifras, es lo que dice sobre la estrategia que tiene Londres, porque no están esperando a que el deporte femenil “crezca solo”, al contrario, lo están usando como parte de su agenda de ciudad.
En 2025, Londres recibió 13 eventos importantes de deporte femenil, con más de 223 millones de espectadores globales y 1.4 millones de fans presenciales.
También hubo programas de legado: casi 2,000 mujeres y niñas participaron en iniciativas asociadas a grandes finales, mientras que una alianza entre la alcaldía y la LTA (Lawn Tennis Association) busca acercar el tenis a más de 5,500 jóvenes londinenses.
Ahí está una de las diferencias. Londres no se está enfocando solo en el día del evento, está construyendo una secuencia: atraer grandes propiedades, llenar venues, generar derrama, activar programas sociales y usar esos resultados para competir por el siguiente gran torneo.
Por eso ya tiene en el mapa el ICC Women’s T20 World Cup, el Tour de France Femmes 2027, los EuroHockey Championships y una posible participación fuerte en la candidatura del Reino Unido para el Mundial Femenil 2035. También hay interés en el Mundial de Atletismo 2029 y en futuros Juegos Olímpicos y Paralímpicos.
Si ya puedes probar impacto económico y social, tienes argumentos más sólidos para ganar más sedes.
Para Londres, esto va más allá de presumir que es “capital global del deporte femenil” porque también le da un muy buen posicionamiento urbano.
En una industria donde las ciudades compiten por turismo, inversión, talento, cobertura global y relevancia cultural, el deporte femenil empieza a funcionar como una plataforma bastante poderosa.
No todas las ciudades pueden organizar Juegos Olímpicos o un Mundial cada década. Pero sí pueden construir una agenda recurrente de eventos femeniles que mantenga actividad, audiencia y conversación durante todo el año.
Londres ya entendió que el deporte femenil es producto premium para una ciudad que quiere seguir siendo sede natural de grandes momentos.
El apoyo público importa mucho, el reporte señala que 89% de los londinenses quiere que la ciudad siga recibiendo eventos deportivos importantes y eventos femeniles. Ese respaldo ayuda a justificar inversión, coordinación institucional y uso de infraestructura pública o semipública.
Sin aceptación ciudadana, el discurso de grandes eventos se desgasta rápido.
Esto llega en un momento en el que el deporte femenil está cambiando de categoría. Deloitte proyecta que los ingresos globales del deporte femenil de élite superarán los US$3,000 millones en 2026, con crecimiento de 25% frente a 2025.
Ya no estamos hablando de un segmento emergente sin datos; estamos hablando de una industria que empieza a producir números y casos de éxito para inversión.
El caso Londres ayuda a mover la conversación de “visibilidad” a “economía”. Durante años, muchas propiedades femeniles tuvieron que demostrar que podían atraer atención. Ahora la siguiente prueba es demostrar qué hacen con esa atención: cuánto gasto generan, cuánta audiencia internacional producen, qué legado dejan, qué nuevas audiencias activan y cómo ayudan a una ciudad a diferenciarse.
Nick Keller, de Think Beyond, mencionó que el crecimiento del deporte femenil seguirá si rights holders, marcas, broadcasters y gobierno construyen el ecosistema alrededor.
No basta con tener atletas y fans. También necesitas estrategia pública, venues, transporte, sponsors, medios, programas comunitarios y una narrativa que conecte todo.
Sí, pero no copiando el modelo londinense tal cual. Londres tiene infraestructura, transporte, marcas globales, experiencia operativa y una agenda internacional que muchas ciudades latinoamericanas todavía no tienen. Pero la lógica sí es replicable.
Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, São Paulo, Rio, Bogotá, Medellín, Santiago o Buenos Aires podrían construir una estrategia seria alrededor del deporte femenil si dejan de verlo como eventos aislados y empiezan a verlo como política de ciudad.
El problema en LATAM no es falta de afición. Muchas veces es falta de visión, continuidad y coordinación.
Para que funcione, harían falta varias cosas: medir impacto económico de los eventos, usar venues adecuados, crear paquetes turísticos y comerciales, vincular marcas locales, garantizar buena producción audiovisual, conectar el evento con programas de participación para niñas y diseñar una agenda multianual, no solo una activación de fin de semana.
México, por ejemplo, tiene una ventaja clara: la Liga MX Femenil ya probó que existe audiencia, especialmente en plazas como Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México y Pachuca. Pero falta convertir esos momentos en estrategia de ciudad.
No basta con tener una final con buena asistencia. Hay que preguntarnos qué vendrá después: más niñas jugando, más marcas entrando, más turistas viajando, más comercios beneficiados, más cobertura y más razones para que la siguiente propiedad quiera venir.
Londres está demostrando que el deporte femenil ya puede ser parte fundamental de una agenda económica urbana.
La ciudad que lo entienda antes en LATAM no solo va a ganar eventos, tendrá una posición privilegiada en una industria que no parará de crecer.
La Opinión de Infinitas
Londres está mostrando que el deporte femenil ya no debe medirse solo por asistencia o visibilidad. También puede mover turismo, economía local, reputación internacional y participación comunitaria.
La diferencia no está únicamente en tener grandes eventos, sino en conectarlos dentro de una estrategia de ciudad. Ahí es donde Londres saca ventaja: convierte finales, torneos y programas de legado en un pipeline.
Para LATAM, la oportunidad existe, pero exige más que entusiasmo. Se necesita medición, coordinación pública-privada, mejores venues, paquetes comerciales y una agenda que piense el deporte femenil como industria, no como evento aislado.
“Londres ha demostrado que el deporte femenil puede impulsar el crecimiento económico, mejorar la salud y el bienestar, crear oportunidades para los jóvenes y fortalecer las comunidades de toda la ciudad”.
Nick Keller, presidente ejecutivo de Think Beyond

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.