Lee el podcast de Solidarios - Padre Santi desde República Dominicana (02/11/2025)
Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.
En Radio Castilla-La Mancha, Solidarios, con Vicente Mateo.
¿Qué tal? ¿Cómo estáis? Bienvenidos de nuevo a Solidarios.
Hoy vamos a viajar de Castilla-La Mancha a la República Dominicana.
Un trayecto que vamos a hacer de la mano de un buen amigo, que desde Herencia, en Ciudad Real, ha llevado a Santo Domingo su lado más humano.
Quédate con nosotros y conoce a nuestro protagonista, un viaje en el que la música tiene un papel muy importante.
Comenzamos.
Bueno y como nos vamos a Santo Domingo, a la República Dominicana, tenía que sonar por fuerza Juan Luis Guerra.
Y vamos a conocer a una persona, como os hemos comentado anteriormente, que la música tiene un papel muy importante en su importante labor solidaria que está realizando en Santo Domingo, en la República Dominicana.
Hablamos de Santiago Rodríguez Palancas, el padre Santi.
Santi, ¿cómo estás? Muy bien, Vicente.
Aquí estamos pasando unos días por Herencia, por mi pueblo, pero con el corazón también en tierras dominicanas.
Te he puesto un poquito de Juan Luis Guerra.
Espero que te haya gustado esta elección para comenzar el programa.
Un ídolo allí en Santo Domingo.
Claro, sin ninguna duda.
Un guiño que además, viniendo de Juan Luis Guerra, todavía lo agradezco más porque es una persona de fe, una persona creyente y que lleva como bandera ser un hijo de Dios.
Él defiende su fe y lo dice.
Yo conozco a algunos de los músicos de Juan Luis Guerra.
Santi, cuéntanos un poco este trayecto vital que te llevó de Herencia, de tu tierra natal a Santo Domingo.
¿Cómo fue? Desde chiquito yo he tenido cierta inquietud misionera, sobre todo porque en mi familia he tenido la suerte de tener un tío que todavía vive, también misionero.
Durante 52 años ha estado en Brasil, en tierras brasileñas, también mercedario como yo.
Aquí en Herencia está la Orden de la Merced, los mercedarios.
Y desde chiquito yo tenía esa inquietud.
Una inquietud que no deja de ser una ilusión, un sueño, un deseo, y que en el año 2009, ya siendo sacerdote mercedario durante ocho años, decido dar el salto y la Orden de la Merced, a la que yo pertenezco, necesitaba un religioso en tierras dominicanas, y yo me ofrecí.
Y en el 2009 cerré los ojos y dije, vamos para allá, este es el momento.
Creo que era el momento vital que Dios me estaba pidiendo para entregarme de otra manera distinta, no porque estuviera mal en España, sino porque creo que pudiera hacer otras cosas, y ese fue.
Y yo di el salto, como solemos decir aquí, crucé el charco.
Y te fuiste a Santo Domingo, a la capital de la República Dominicana, y creo que concretamente estáis en el barrio de Las Caobas, ¿no? Efectivamente, estamos en Las Caobas, un barrio, vamos a llamarlo así, periférico, como aquí podríamos hablar en Madrid, por ejemplo, Getafe, Leganés, Fuenlabrada, esos barrios de la periferia de la capital, un barrio muy obrero, con mucha población, pero también con una vida fantástica, ¿no? El dominicano es gente con una alegría que le supera, y bueno, en nuestro barrio hay siempre música, merengue, bachata, de todo, pero es gente sobre todo con mucha fe.
Y ahí estamos, en Las Caobas.
Y trabajáis a través de los Padres Mercedarios, la Fundación La Merced, contra el Trabajo Infantil, es una de las tareas que desarrolláis con más de 2.000 personas, he leído en vuestros datos.
Sí, efectivamente, Vicente, y todos los que nos están escuchando, nosotros tenemos una parroquia, somos precisamente dos manchegos que estamos allá, el Padre José, de Villa Rubia de los Ojos, y yo, de Herencia, y desde el 2009 estamos en esa parroquia, ya había habido otros compañeros anteriormente, y dentro de la parroquia desarrollamos muchos trabajos, ¿no? Entre otros, y creo que probablemente sea una de las señas de identidad de nuestra parroquia, trabajamos en Fundación La Merced, que es una ONG o una fundación, valga la redundancia, que trabaja contra el trabajo infantil.
Niños que, por desgracia, nacen en familias muy vulnerables, con muy escasos recursos, y que intentamos ofrecerle lo más básico que tiene que tener un niño, educación, alimentación, salud, espacios y tiempos para jugar, y para adelante, porque si no, sus padres se ven abocados a tenerlos trabajando en las calles como limpiavoces.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.