¡Hola, amiwa! Soy Sofía de Martín, escritora, guionista y poeta. ⭐️ Cada 27 (más o menos) recibirás el boletín de Mamarracheo 💅🏼 llenito de anécdotas, recomendaciones y relexiones que tengo mientras friego.
Queridas Maris:
¿Cómo os va la vida? ☀️
Ando un poco desconectada de estos lares, pero es por algo bueno: estoy escribirnedo muchísimo. Otras cosas, claro. ¿Qué os puedo contar? No mucho. Tampoco lo voy a adelantar todo, una es guionista y le gusta un buen cliffhanger, así que sigue leyendo.
Estoy teniendo una época malísima de lecturas.
Es una realidad.
Me medioengancho a algo y después el libro se queda cómodamente en la mesilla de noche o en un lugar aún más recóndito –recientemente, detrás del sofá–.
Pero eso sí: ¡he visto unas series superchulas! Así que os recomiendo:
–Mujeres Imperfectas: su buen thriller llenito de giros y personajes que van cambiando conforme avanza la trama. Mis dieses.
–The Rooster: un Steve Carell que nos quiere recordar que aún necesitamos a Michael Scott en nuestras vidas. Si la has visto, a mí me parece un spin off de Crazy, Stupid, Love.
La semana pasada (os escribo esto a finales de abril del 2026) estuve en El Hierro. Me fui allá para documentarme para mi primera película, que ha sido seleccionada en el laboratorio de IsLABventura –uno de los más top de guion–.
La isla es increíblemente bella, tiene unos paisajes de los que te quedas con las patas colgando –ella en un anuncio de El Corte Inglés sin esperarlo–. Pero la población es cortita. Unas 11000 personas en toda la isla –mucho menos que en Arahal, le digo a mi padre–. Y en Valverde, su ciudad principal, hay dos hoteles. Yo me quedé en uno junto con los compis. Habíamos almorzado largo y tendido en un lugar que yo siempre juraré que se llama algo así como La Templanza o que tiene un nombre de serie diaria de por la tarde. Así que para cenar nos pillamos algo en el SuperDino. En mi caso, un yogur Sandra.
Le pedí a la recepcionista que si me dejaba una cucharita y me la dio, envuelta en una servilleta.
Al día siguiente ocurrió lo mismo: almuerzo grande, cena de yogur Sandra. De nuevo, le pedí a la recepcionista una cucharita. Me miró fatal.
–¿Dónde está la cucharita que te di ayer?
–Se la di a los del bar porque…
–Ah, a los del bar.
–¿No es lo mismo que el hotel, no?
La señora no contestó, bajó la cabeza y se marchó para otra sala y al rato salió con otra cucharilla.
No volví a cenar yogures Sandra en aquella habitación.
Aunque quise.
A veces solo necesitas un check.
Que alguien te diga un oye, ni tan mal, sigue, sigue palante.
Recibo un correo con tono rencoroso: “como mencioné en mi anterior correo”. Releo el correo anterior con fiebre, en el sofá, de fondo La Revuelta. En el correo anterior no ponía nada de eso.
A veces necesitas un correo que sea una bandera blanca.
Pienso frecuentemento en el mítico discurso de Eduard Solà, en el que dice que él ya escribía bien antes de los premios, antes del Goya, antes de que le compraran un guion.
Pero, a veces, una necesita un check.
Un check verde.
Un correo amable.
Hablamos los amigos guionistas de miles de proyectos y empezamos a involucrarnos en las historias de los demás: ¿que pasó con aquel personaje sobre el que investigaste? ¿Y lo de aquella familia? Una le coge cariño a los proyectos. Una le coge cariño hasta al aire, por eso escribe poesía.
El check verde, de nuevo.
Hablamos de él, del interés de tal productora, quizá, el panorama, la industria, que por qué no escribimos thrillers, que siempre hacen falta thrillers, que las ideas se nos quedan flotando así como medio raras, así como medio vivas, pidiendo su espacio, que las imprimas, un post it –saludos a la novela con la que llevo desde 2023–.
Escribir, crear o tener tu propio imaginario es raro. Tus ideas van contigo como si fueran piercings que te pones y te quitas según el día. Pero la cicatriz, ay, amiga, no se va.
Los documentos Word van saltando de cuando en cuando delante de mi pantalla. Mi Canva parece la zona de los cacharritos en una feria. Lo contrario a la mesura es crear.
Y aun así, de alguna forma, esto le da un check verde a mi vida.
Este mayo vamos a tener un combo andalú en Maris que leen (y ven pelis) ⭐️:
el libro va a ser Solo quería bailar, de Greta García (¡vendrá a comentarlo!)
y la peli Carmina o revienta.
El encuentro será online. 💅🏼
Si queréis apuntaros, tanto al taller como a los talleres de Mamarracheo School 🛼, lo podeís hacer desde aquí:
Si tenéis alguna duda, me pongo en mi modo profe en: hola@mamarracheoschool.es
También ando pensando en qué hacer con las galletitas creativas 🍪 que sé que os molan mucho. Ya os cuento en el próximo número.
¡Besos, Mari!

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