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Simplemente Adriana - Podcast · Jul 14, 2026

Mi infancia fue un infierno, pero Dios nunca me soltó | Marcelo Yaguna - Charlando con Adriana Ep 58

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Lee el podcast de Mi infancia fue un infierno, pero Dios nunca me soltó | Marcelo Yaguna - Charlando con Adriana Ep 58

Este contenido se genera a partir de la locución del audio por lo que puede contener errores.

Para poder comprender a los demás, es necesario conocer su historia y qué experiencias construyeron su carácter. Quédate en esto que es Charlando con Adriana y descubre la vida y experiencias de nuestro invitado. Hola, mis amores. Bienvenidos a otro episodio más de Charlando con Adriana. El día de hoy tengo a un amigo que quiero mucho, alguien que me ha enseñado muchas cosas, que hemos compartido el escenario. Él es empresario, él es conferencista, es escritor, pero sobre todo es un ser humano increíble. Y lo invité porque su historia de vida es una historia... que vale la pena ser contada. Yo les he dicho en cada episodio que cada ser humano es un libro. Y yo que soy escritora, pues hay capítulos maravillosos, interesantes, pero hay capítulos de esfuerzo, de lucha, de paciencia y también de retos muy grandes. Hoy... Queremos hacerlo todo inmediato, queremos que todo sea rápido, no queremos sufrir nada, no nos queremos esforzar y pues la vida real no es así. Así que invité a Marcelo para que estuviera con ustedes.

Porque su vida, vuelvo a repetirles, es una vida que nos va a enseñar mucho. Y la verdad, Marcelo, gracias. Es un deleite tenerte aquí. Gracias a ti por invitarme. Vale la pena venir siempre a ver a Adriana. Siempre estábamos contentos de estar aquí. Bueno, a mí me gustaría que empezáramos, Marcelo. Quiero que les platiques cómo era Marcelo de niño. ¿Dónde crece Marcelo? ¿Qué hace Marcelo? Fíjate que yo nací en Uruguay. Todos piensan que soy argentino. Nací en Uruguay y mi madre se fue a ver a mi abuelita que estaba enferma. Y después me crié en La Boca, en un barrio bravo, en Argentina como Tepito, en México. Y ahí me crié. Y el otro día, comiendo con mi madre, con mi esposa, mis hijos, estábamos recordando con mi mamá, le estaba diciendo a mi mamá, que mi mamá me recordó cómo yo le pegaba a mi hermana. Y sí, yo era un salvaje. Mi hermana era más chiquita, pero yo también era chiquito. Y me acuerdo que yo desde los 6 años me iba solito al colegio, pero Angélica no creía que yo me iba solo al colegio.

Y siempre pensó que yo le exageraba, porque yo tomaba el camión solo, me iba como a 5 o 6 kilómetros de la casa, me bajaba, caminaba otras 5 o 6 cuadras y me iba al colegio, solito desde las 6 de la mañana. Entonces, cuando mi madre se lo contó a Angélica, Angélica se quedó, dice, ¿cómo? Yo no mandaría a mi hijo de seis años, no nos quedaba de otra. Y cuando nació mi hermana, yo después de cuatro, cinco, de seis años, yo tenía nueve, yo la llevaba al colegio solita. Y le contamos toda esa historia y por qué le pegaba a mi hermana, porque se hacía del baño cuando la subía al camión. Entonces yo me volvía loco y mi mamá me dice, sí, pero le pegaba mucho. Le dije, pero es que yo también era un niño, mamá. Es que yo también era un niño, éramos dos niñitos y me daba una angustia y así me crié, con una angustia terrible, solo. Fíjate que eso es, mi mamá nunca se dio cuenta, yo era un niño y me dice, pues si yo hubiese visto de mi vida, me hubiese suicidado, mijo, pero aquí estamos.

Entonces sí, pero fue algo que a mí me marcó mucho, ¿sabes? Nos criamos solos, abusaron de mí, me golpeaban, me insultaban, yo solito andaba en las noches, yo salía del colegio a las 4 o 5 de la tarde, a veces iba a buscar a mi mamá un lugar donde limpiaban y de ahí me iba solo a mi casa, tomaba otra vez el camión y a veces me gastaba el dinero del camión y tenía que estar pidiendo en el camión si me llevaba. Y bueno, ahí llegaba a las 8 de la noche yo y mi madre, bien gracias, ¿no? No sabía, en esa época no había celulares, en esa época no existía nada, no había forma de localizarme. Y así fue como me crié. Y eso me marcó a los 13 años, empecé a fumar marido a los 14. El otro día me preguntaban cuál fue la droga más fabulosa, que esto solamente es para estúpidos, la droga más fabulosa que yo probé en mi vida. Y la gente se ríe, pero fue el cemento para zapatos, el resistol. ¿Por qué? Porque yo me perdía días, con muy poco dinero me perdía días drogado. ¿Qué te llevaba a drogarte? ¿Había papá en tu vida? No, mi papá venía, cada vez que venía nos ponía unas madrizas.

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