Me parece un estudio muy riguroso que cuenta con una población de estudio muy grande, y bien equilibrada por género, de modo que las perspectivas de futuras investigaciones, y usos en clínica, que propone deberían ser tenidas muy en cuenta. En concreto, en su estudio de toda la población, no han encontrado vínculos consistentes entre los β-bloqueadores y los resultados psiquiátricos, mientras sí lo hacían, y esto me parece muy relevante, con reducciones en la violencia. Induce a pensar en posibles vías terapéuticas proponiendo, por tanto, que se explore más a fondo el uso de bloqueadores β para controlar la agresión y la violencia.
Este trabajo viene a replantear y clarificar previos debates debidos a resultados no concluyentes. Debido a la gran población de casos que maneja y la solidez del protocolo de estudio empleado, permite evidenciar que el uso generalizado de bloqueadores β para controlar la ansiedad no está respaldado por los datos obtenidos y que se necesitan estudios que utilicen otros diseños (por ejemplo, ensayos controlados aleatorios) para comprender mejor el papel de los bloqueadores β en el tratamiento de la agresión y la violencia.
Sin duda, en todas las patologías hay que considerar que hay componentes multifactoriales y que se han de tener en cuenta, siempre, las características individuales de cada paciente.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.