La Cámara Nacional de Industrias advierte que El Niño podría restarle hasta 2% al Producto Interno Bruto boliviano este año, un golpe que en dólares rondaría los mil cien millones. Chiquitania y el Chaco ya enfrentan sequías agudas mientras el altiplano sufre heladas, y el sector privado pide anticiparse antes de que el fenómeno encarezca la mesa de todos los bolivianos.
Cuando el consumidor estadounidense frena, el dólar se relaja en todo el mundo y las monedas de la región respiran aliviadas. Bolivia observa ese respiro de lejos, aquí la escasez de divisas sigue marcando el paso, ajena a lo que decida la Reserva Federal.
El Ejecutivo elevó de golpe el precio del diésel para los grandes consumidores industriales de 9,80 a 18 bolivianos el litro, un salto de casi 84%. La medida busca frenar la escasez de combustible en los surtidores, pero el sector agropecuario advierte que el costo terminará trasladándose a los alimentos que llegan a la mesa de los bolivianos.
Bolivia cerró el primer semestre de 2026 con un superávit comercial de 1.669 millones de dólares, revirtiendo el déficit de 520 millones registrado un año antes. El repunte responde casi por completo a la minería y no alcanza para resolver la escasez de dólares que asfixia al resto de la economía.
En mes y medio, Bolivia recortó su riesgo país a niveles que la ubican por debajo de Argentina y Ecuador, y sus bonos soberanos con vencimiento en 2031 ya cotizan por encima de su valor original. La otra cara de la moneda: la deuda externa pública llegó a un récord de 14.238,5 millones de dólares a julio, y siete de cada diez dólares que el país debe corresponden a organismos multilaterales.
China impuso un depósito antidumping de 54,3% a las nueces pecanas estadounidenses y se sumó a la disputa que Brasil lleva ante la Organización Mundial del Comercio contra los aranceles de Washington. La escalada llega semanas antes de la cumbre prevista entre Xi Jinping y Donald Trump, y suma un nuevo capítulo a una guerra comercial que ya golpea a varios países de América Latina.
El Legislativo boliviano concluyó la aprobación de la reformulación del Presupuesto General del Estado 2026, que contempla un monto global de Bs 390.000 millones y proyecta un déficit fiscal del 9%. La norma estima una inflación oficial del 14% para el año, una cifra que contrasta con la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor medida en julio por el INE, de apenas 4,93%.
El Gobierno presentó BolivIA, el primer modelo de inteligencia artificial desarrollado por el Estado boliviano, capaz de reducir de horas a segundos la consulta de leyes y normativa nacional. La plataforma funciona en servidores estatales y marca el primer intento del país de crear tecnología propia en lugar de solo adoptar la de otros.
El tipo de cambio oficial cerró julio en Bs 12,15, con una devaluación acumulada de Bs 2,42 desde que el esquema cambiario se flexibilizó a fines de junio. Paradójicamente, el Índice de Precios al Consumidor cayó 2,79% ese mismo mes, la primera baja del año, y la inflación acumulada se desplomó a 1,89%.
El Gobierno enviará este martes 11 de agosto el proyecto de Ley de Inversiones a la Asamblea Legislativa Plurinacional, una norma que exigirá el respaldo de dos tercios del Parlamento para cualquier nueva nacionalización o expropiación. La medida busca sentar las bases legales para atraer capital privado a sectores como hidrocarburos, minería y litio, después de años en que la falta de garantías…