Tadej Pogacar no elimina por completo los dulces o alimentos procesados de su alimentación. El cinco veces ganador del Tour de Francia defiende la moderación y el equilibrio para evitar que unas restricciones demasiado rígidas terminen provocando una mala relación con la comida.
La nutrición constituye una parte esencial del rendimiento de los ciclistas profesionales, especialmente durante las grandes vueltas. Sin embargo, el corredor esloveno no aplica durante sus periodos de descanso una dieta basada en prohibiciones absolutas. Pogacar explicó su planteamiento durante una entrevista concedida en 2024 al médico Peter Attia para el pódcast The Peter Attia Drive.
Una alimentación sin prohibiciones
El ciclista mantiene unas pautas similares durante buena parte del año. "Mi rutina durante todo el año es más o menos la misma. Nunca me impongo restricciones excesivas ni me digo: 'No puedo comer tarta' o 'No puedo comer chocolate'", explica Tadej Pogacar.
Su criterio consiste en controlar las cantidades y escoger el momento adecuado. El esloveno considera que renunciar durante meses a un alimento deseado puede provocar que la persona termine consumiéndolo sin medida cuando abandona la restricción. "Si te restringes demasiado y no pruebas el chocolate durante un mes o seis meses, llegará un momento en el que te darás un atracón y te volverás loco. Y creo que esa no es una buena relación con la comida", sostiene.
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La temporada baja tampoco supone para él una ruptura completa con los hábitos mantenidos durante la competición. "Me digo: 'Vale, ahora me voy de vacaciones, voy a comer bien, comida de calidad, pero sin pasarme'. No engordo tanto", señala el corredor.
Preguntado por el máximo que alcanza fuera de la temporada, el ciclista situó la cifra habitual alrededor de los 69 kilos. Solamente después de una celebración o una cena especialmente abundante puede acercarse a los 70. El deportista añade que parte de ese aumento puntual puede corresponder a la retención de líquidos.
Hasta 120 gramos de hidratos
La estrategia cambia cuando se encuentra compitiendo. En las jornadas más exigentes, el objetivo del equipo pasa por suministrar la energía necesaria para sostener el esfuerzo durante varias horas. Para ello combina bebidas, geles y alimentos sólidos.
"En las bebidas tenemos 30 gramos o 60 gramos por botella. Sinceramente, me gustan las de 30 gramos porque así puedo comer más", detalla el campeón esloveno. Las cantidades varían según la dificultad del recorrido. "En las etapas duras necesitas unos 120 gramos por hora y en las más fáciles basta con entre 60 y 90. Así que, básicamente, ese es nuestro objetivo por hora", concreta Pogacar.
Al principio de su carrera, alcanzar el nivel superior le parecía inviable. La adaptación progresiva y el trabajo desarrollado junto a los nutricionistas modificaron esa percepción. "Al principio, hace cinco años, 120 gramos por hora me parecían imposibles", reconoce. El equilibrio entre los distintos ingredientes resulta fundamental dentro de su experiencia personal. "Creo que tiene que haber una buena proporción entre la glucosa, la fructosa y el resto de ingredientes de los geles, y que los ingredientes tengan buena calidad. Y, claro, también te acostumbras, sin duda", concluye.
Tadej Pogacar no elimina por completo los dulces o alimentos procesados de su alimentación. El cinco veces ganador del Tour de Francia defiende la moderación y el equilibrio para evitar que unas restricciones demasiado rígidas terminen provocando una mala relación con la comida.

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