Los precios del petróleo han retrocedido al nivel de antes de la guerra de Irán y los comentarios delos principales distribuidores es que el mercado está bien abastecido.
Por un lado, aunque el estrecho de Ormuz no ha vuelto a la normalidad, es cierto que grandes cantidades de petróleo empezaron a salir después de la firma del acuerdo, mientras las importaciones de China siguen en mínimos. Si el mercado estaba equilibrado vía inventarios, al aumentar las cantidades que proceden de Oriente Medio, podemos afirmar que para los compradores asiáticos más cercanos, empieza a sobrar petróleo (todavía no se están reponiendo inventarios a la escala requerida).
Las importaciones de China no solo no se han recuperado en Junio sino que siguen marcando mínimos.
“Las importaciones de petróleo de China continúan perdiendo fuerza y todo apunta a que junio cerrará con un volumen incluso inferior al registrado en mayo. Los datos recopilados por las firmas especializadas Kpler y Vortexa indican que el gigante asiático está importando una media diaria de 6,4 millones de barriles, una cifra que supone un nuevo descenso y que refleja la curva descendente de la demanda.
De confirmarse estas previsiones, sería el ritmo de importaciones más bajo desde octubre de 2016, además de representar una caída del 8% respecto al mes anterior.”
Mientras tanto, los inventarios de petróleo en USA se siguen desplomando. Están en mínimos desde 1984, sumando los inventarios estratégicos SPR y los comerciales.
El “Test del cierre de Ormuz” ha sido muy importante. Y debemos sacar conclusiones.
1º) La combinación de inventarios comerciales y reservas estratégicas ha aguantado tres meses y medio. Pero ha sido suficiente para asegurar el suministro.
2º) Lo he dicho desde el principio, EE.UU. ha estado monitorizando en todo momento el suministro. Sabía con todo lujo de detalles cuanto podía aguantar la presión sin romper la economía mundial. Cuando los “informantes” (el último STEO fue dramático) han advertido de la catástrofe, se ha firmado el “armisticio” en solo unos días.
3º) EAU se ha salido de la Opep y esto, como dije hace tiempo, inaugura una nueva tendencia, la extracción salvaje de todos los recursos en el menor tiempo posible.
Irak ya ha advertido que quiere aumentar su cuota y de una forma u otra, el control de la Opep ya ha saltado por los aires.
4º) China , probablemente, ha estado engordando las cifras de consumo propio , con una demanda destinada a aumentar sus reservas de petróleo. Veremos donde queda la demanda real en unos meses.
5º) El sistema financiero no ha quebrado y no se ha producido el colapso. Y la razón es muy sencilla, hay una inmensa liquidez que suministra todo el combustible que necesitan todos los mercados al mismo tiempo. Mientras esa enorme liquidez no desaparezca, los mercados aguantarán.
6º) La inflación ha repuntado, pero mucho menos de lo esperado. El control monitorizado del mercado del petróleo ha impedido un susto.
7º) La previsible subida de los tipos de interés no se ha producido o ha sido mucho menor. En consecuencia, los mercados siguen “controlados” a pesar de que el endeudamiento esta completamente disparado.
8º) El conflicto no ha terminado.
Este último punto es clave.
EE.UU. decidió que ya no se podía aguantar más (no porque ya no quedaran inventarios, sino porque el proceso logístico posterior a la reapertura de Ormuz, iba a seguir consumiendo recursos , poniendo en peligro el suministro al final del verano) y firmó el acuerdo, aceptando todo lo que le pusieron delante. Es evidente que no piensa cumplirlo, pero va a ganar el tiempo necesario para asegurar el suministro a medio y largo plazo. Para ello cuenta con la creación de nuevas infraestructuras en Oriente Medio, capaces de sacar el petróleo por otras rutas distintas al estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, la producción de petróleo va a experimentar un incremento, como consecuencia de la decisión de perforar todo lo que sea necesario y aún más. EAU ha dado el pistoletazo de salida par extraer el petróleo a toda velocidad sin importar el agotamiento acelerado, con importantes inversiones ya anunciadas. Imagino que los países de la Opep van a tener que luchar entre ellos para decidir quien recorta lo que otros están extrayendo de más y esa pelea es el germen de la destrucción de la Opep.
Producción de petróleo.
Solo EE.UU. ha incrementado su producción. Y gracias a la finalización de sus proyectos en elGolfo de México.
Pero es justo reconocer que la producción va a seguir aumentando gracias al repunte en los equipos de fracturación.
El resto del mundo no tiene capacidad para aumentar a corto plazo su producción. Solo los ciclos cortos como el fracking pueden hacerlo.
En el largo plazo, EAU si va a incrementar con fuerza su extracción.
Demanda.
China ha sido la responsable de evitar la subida de los precio del petróleo. La capacidad de aporte de las reservas estratégicas es limitada por cuestiones de logística y si China hubiera seguido importando las cantidades habituales, el precio del petróleo habría subido bastante más.
Estamos en Junio y aparte de la evidente crisis económica que están sufriendo por la contracción inmobiliaria, las importaciones de petróleo siguen bajo mínimos.
En el resto del mundo, la demanda se está recuperando con fuerza.
Inventarios.
Se han reducido en torno a 1.200 millones y es muy posible que antes de restaurar completamente la producción, alcancen una disminución de 1.500 millones.
Las previsiones apuntan a un exceso de producción en los próximos años como consecuencia del cambio de política. Las reservas de petróleo siguen su imparable descenso, pero el ritmo de extracción va a aumentar con el cambio de estrategia de EAU, que probablemente arrastre a la Opep. Algunas noticias sugieren un pacto de los dirigentes de EAU con EE.UU. (por supuesto sin confirmar).
¿Dónde estamos ahora?
Para poner en contexto, traigo una crítica realizada en este mismo blog por Zackary.
“Este blog ha decidido tomarse unas vacaciones indefinidas, probablemente porque cada nueva noticia es como un recordatorio cariñoso —pero doloroso— de que sus predicciones han envejecido peor que un yogur olvidado en la nevera.
El autor de “Rusia tiene de todo” y “nosotros no tenemos de nada” debe estar haciendo malabares para no mirar las noticias. Porque mientras en Rusia hay colas kilométricas para echar gasolina, yo bajo a la esquina, lleno el depósito y todavía me da tiempo a comprar unas pipas. Igual es que el apocalipsis energético no ha pillado mi barrio en el mapa.
Otro de sus greatest hits: el precio del petróleo, que según él iba a subir como un cohete. Pues nada, ahí lo tienes, bajando sin prisa pero sin pausa, como si estuviera en modo “domingo por la tarde”.
Y la plata… ay, la plata. Esa que iba camino de los 500 “y más allá”, estilo Buzz Lightyear. Al final ha hecho un plot twist y se ha despeñado un 50%. Eso sí, se agradece mucho la recomendación de comprar a 30. Las cosas hay que decirlas completas.
Luego está el cierre del Estrecho de Ormuz, que iba a desencadenar el caos petrolero mundial. Pero aquí estamos: el petróleo no solo no falta, sino que parece que sale por las orejas. Y el petróleo iraní, según el artículo que enlazo, está dando vueltas por el mar como si fuera un barco fantasma porque nadie quiere comprarlo.
Una interminable caravana de buques llenos de petróleo iraní navega sin rumbo porque nadie los quiere
En resumen: predicción fallida tras predicción fallida. El blog colapsista ha tenido más giros inesperados que una serie de Netflix, pero sin renovación para la siguiente temporada.
Como dicen en El Hormiguero, FRACASO ABSOLUTO.
Fdo: El que no es bienvenido.”
Rusia.
La guerra entre Europa y Rusia es total, pero no solo en el ámbito militar. Los estrategas occidentales han decidido seguir la estrategia de EE.UU. en Irán ( o tal vez es al revés) y tratar de ahogar económicamente a Rusia, destruyendo su infraestructura de refino. Esto tiene dos consecuencias, falta combustible refinado en Rusia (colas interminables) y sobra petróleo en el mercado, porque el petróleo que no puede refinar Rusia, lo vende.
La batalla de los drones hace imposible el avance en posiciones sin grandes pérdidas, por lo que el conflicto se eterniza a cambio del sufrimiento de Ucrania-Rusia.
El precio del petróleo. Bueno, si cierran el estrecho de Ormuz más de tres meses y el precio no alcanza los 200$ es que han conseguido un control total del precio. Tomamos nota y aceptamos la crítica sin rechistar.
La plata, la verdad es que no sé a que viene esta crítica. El déficit continúa por sexto año consecutivo y nadie dijo nada de fechas. La escasez es permanente y el control de los precios por los bankers sigue sin desaparecer, pero con los precios bastante más altos.
Lo que si advertí con bastante antelación es el final de la guerra en cuanto los inventarios no fueran suficientes para asegurar el suministro y así fue. De hecho, esto supuso una desbandada de seguidores del blog, que no aceptaron esta premisa.
Conclusión.
Lo más importante es que el punto de no retorno, como fijé en numerosas ocasiones, estaba en la quiebra del sistema fiduciario y no se ha producido.
Después de reflexionar sobre el exceso de liquidez, me he decidido a presentar la herramienta definitiva para anticipar la crisis. El diferencial entre los bonos de alto riesgo y los bonos de EE.UU. Mientras este spread siga controlado, no hay crisis financiera a la vista. Como se puede ver, en ningún momento del cierre de Ormuz, el diferencial (gráfico a la derecha) ha sufrido graves tensiones.
Respecto a los errores dramáticos este blog tiene una tesis. El cenit de la civilización occidental. Nada ha cambiado. Los recursos siguen descendiendo, la tasa de reposición es ridícula y si pretenden acelerar la extracción, solo vamos a agotar más rápido lo que queda, a cambio de unos años más de abundancia.
El endeudamiento mundial no solo sigue creciendo, sino que ha presentado una nueva aceleración, sin que en ningún momento se pretenda reconducir la deuda.
Los elementos fundamentales que dieron pie a la tesis siguen intactos, y como he manifestado muchas veces, solo hay que ajustar la hoja de ruta a las decisiones políticas (mayor extracción, aumento endeudamiento).
Intentar sustituir las críticas a la tesis por los sucesos a corto o medio plazo es un error propio de la naturaleza humana. Nada ha cambiado en lo fundamental, por más que el sistema siga siendo muy resistente hasta sus últimas consecuencias.
La escasez de recursos sigue su curso, y la transición energética con la que pretenden resolver la crisis de los combustibles fósiles es pasar de una dependencia (petróleo) a otra (cobre).
La hoja de ruta marca 2030 como punto de inflexión y si bien la crisis de Ormuz parecía que podían anticipar un desenlace más rápido, no parece que nada haya cambiado, excepto una más rápida extracción de los recursos en los próximos años, algo que si requiere una revisión.
La burbuja de la IA y los excesos de las bolsas dependen del suministro de liquidez. Mientras siga fluyendo dinero a los mercados, estos aguantarán. Tampoco es nada nuevo.
Veremos.
PD. Respecto a las críticas, todas son bienvenidas siempre que se hagan con el debido respeto. Lo que no es admisible es el insulto.
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