Vamos al lío…
Contaba Plutarco en una de sus obras que a Sócrates una vez un muchacho le pegó una patá.
Sus discípulos estaban jaleando para que respondiera y le devolviera la patada.
En grupo el personal se crece, ya lo sabes.
Sócrates, que era muy listo (listísimo diría yo) les respondió:
«¿Y si me hubiera dado una coz un burro, querríais que le devolviera la coz?»
Boooooooooom
Barras.
Factos.
Flow.
Swag.
Mic Drop.
Sacada de chorra.
Creo que no hace falta ni que te lo explique.
De hecho, es algo que, desde que lo leí hace algunos años, me procuro aplicar muchas veces.
Más que nada porque el que da, cuando va a hacer daño, está listo para recibir.
Y estar listo para recibir es el primer paso para que no duela tanto.
Esto vale para patadas y para palabras.
El insulto, la agresión… aunque la tentación de responder siempre es grande, no suele compensar.
Es rebajarte.
Es ponerte a su altura.
Es entrar en el juego del otro que está amañado porque tiene ventaja.
Y si con el burro no terminas de verlo claro, no sé, imagínate devolviéndole el bocado a un león.
Verás qué grasia.
Porque al final esto es como to’…
PD: la creatina, mis cielos.

Comments
Nothing yet. Say the first thing.
Sign in to join the conversation.