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Pomona en su jardín privado · Aug 14, 2026

Estate Uno

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Van · Pomona en su jardín privado

Quizás seas una persona de montaña o vivas en el otro hemisferio…tú solo déjate guiar. Y disfruta.

Si a Tabarca le dieran oro cada vez que los pensamientos ajenos quisieran adueñarse de ella, sería mucho más rica de lo que ya era,con sus parajes protegidos,su fortaleza de antaño y su cercana - aunque alejada- relación con tierra levante. Se quedó fijando un punto al Norte y recordó cuando todas estaban más unidas, más auténticas…saludó a la lejanía, porque sabía que tendría respuesta

Cuando Cadaqués se quedó mirando el mar, recibió el saludo de Tabarca, a la que invitó a unirse a ella en algo totalmente verdadero. La Tramontana 1 había dejado su presencia hacía un rato, así que,decidida como estaba, oteó el azul de la Costa Brava, sus antaños pueblos de pescadores, las fiestas de Santa Anna y el olor a pino, y se decidió a nadar hasta Portbou, unos 31,4 km más al Norte. Pronto con Tabarca se unirían en el azul tibio, era feliz.

A Portbou ya no le llegaban los ecos de ser contrabandista, pero si de sumergirse en las aguas cristalinas y pisar su playa de arena gruesa y grava. Siempre saludaba a Walter Benjamín2 que nunca fue al Hotel y que eternamente sonreía desde las montañas que vestían el mar.

Portbou ,Cadaqués y Tabarca se unieron y, con júbilo, fueron al encuentro marino de Antibes y Menton, que las esperaban un poco celosas de la fama de Saint Troppez. Tenían el mismo “charme” y las mismas aguas, pero Brigitte Bardot habia preferido amar a mitad de camino de las dos y llevar la fama a la Troppez.

Antibes explicó su mercado y ocio vibrante, mientras que Menton retó a bajar sus empinadas calles sin caer, admirando sus casitas pastel. Las cinco vislumbraron el horizonte y pensaron en todos los viajes- algunos solo de ida- que habían vivido en el agua de un mar que, con menosprecio, algunos llamaban piscina.

Todas decidieron saludar a Deià, que no quería sucumbir a la fama y el artisteo ( aunque luego, ufanosa, tomaba el té con Robert Graves) y mantenia su encanto a salvo con grandes dosis de tranquilidad.

Les gustaba pensar, entre las aguas tranquilas del Mediterraneo, que las demás también las recordaban después de tantos años.

De Italia a Grecia, por Albania y Eslovenia.

A Alghero le pareció que, entre sus aguas azul turquesas, un eco del mar próximo la llamaba. Encontraba que nadie se preguntaba por su pasado de renombre y como todo parecía concentrarse en un divertimento estacionario. Parga y Taormina se rieron: no hacía falta preguntarse tanto cuando ellas eran mucho más que unos meses de playa y sol. Taormina, por ejemplo, hablaba sin parar de su ubicación en la cima de una montaña, su teatro y su amiga Etna ,y Parga se enorgullecía de que tantos pueblos ilustres se hubieran asentado en su falda, como la República de Venecia,la Francesa, ingleses, irlandeses, albaneses, árabes y griegos. Unidas por tanta historia y aguas cristalinas, fueron a saludar a Ksamil, sacudida ya de los aires comunistas, con sus aguas turquesas y un poco molesta de la masificación imperante. Todas sabían lo que significaba eso y se entristecieron por perder parte de su esencia en el camino, así que , al encontrarse con Izola-abrazada por el Adriático templado y suave- le abrazaron . Izola aún era demasiado nueva para saber de que se trataba todo aquello que contemplaban sus amigas y tuvieron que esperar a que La Fontelina, veterana en esas lides, le explicara que no siempre era la belleza lo que atraía, sino las modas y los caprichos. Que ella, desde sus terrazas sin arena llenas de parasoles, sabía lo que decía.

Volvieron la vista al Oeste. Saludaron con mucha alegria a sus renovadas amigas.

A Hammamet le importaba mucho su medina, sus playas y protegerse bien. No en vano, los continuos saqueos y guerras del pasado habían marcado mucho su carácter y, pese al tiempo transcurrido, aún guardaba un poco de recelo a la novedad. A pesar de sus reservas, a todas les encantaba visitarla y poder oler la fragancia absoluta del jazmín3 que desprendía Hammamet allá por donde su azul mirada se posaba y ella, orgullosa, no hacía más que mostrar, entre fragancias y playas, su escondida belleza ancentral.

Todas se miraron en silencio. Después de tanto tiempo, en ese espacio que era muy pequeño ( y para algunos demasiado caliente), se habían encontrado de nuevo para abrazarse y esperar un futuro mejor. El pasado glorioso seguía siendo parte de su esencia, pero no podían alejarse del futuro, de como se ensuciaban más rápido de lo que quisieran, de ser momentos en un periodo fijo de las estaciones, de como todo se transformaba demasiado rápido para ellas. Ellas, que habían conocido leyendas, ahora, a veces, solo eran un momento.

Tarifa las llamó. Su eco estaba entre dos mundos, entre dos abrazos marinos4 y ella sabía muy bien de que hablaba cuando el viento y los ecos del sur le traían noticias funestas de almas que naufragaban. Para ella, era difícil concentrarse solo en lo que se hablaba más al Norte, buscandola en una leyenda que, muy a pesar suyo, era larga y no siempre acertada.

Inspiró el aire y abrazó a sus amigas. Todas conservaban el aire divino y legendario que las había hecho enorgullecer, pero también se percataban del cansancio, de librar multitudes, de perder parte de su alma, de sus tradiciones.

Miraron a un lugar indefinido, azul, tibio. A veces les venía grande, otras lo encontraban pequeño; luchaban contra la suciedad y la frialdad de la temporalidad, reían y lloraban entre sus aguas de tonos azules.

Cada una volvió a su lugar, imaginando un momento futuro de encuentro, mucho más limpias, más frescas, más queridas.

Se dijeron un hasta luego sincero.

Y se quedaron sonriendo para siempre.

Un pequeño homenaje al Mediterráneo, mar que contemplo y retengo. Cada lugar ha sido representado por una nadadora que, a su vez ,es una localidad costera mediterránea, desde el este al oeste, de norte a sur.

Ojalá mantener la esencia de lo que hace únicas a nuestras amigas. Las nadadoras, las costas, la esencia misma del Mar Mediterráneo.

1

Viento muy característico de esta zona.

2

Walter Benjamín, filosofo perseguido por los nazis, que murió, en extrañas circunstancias, en Portbou

3

Hammamet es llamada la ciudad del jazmín

4

Tarifa como lugar donde el Atlántico y el Mediterráneo se unen.

Read the original on pomona76.substack.com

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