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PeriódicoCLM | Noticias de Castilla-La Mancha - Diario Público :: Últimas noticias - Cultura · Aug 22, 2026

Una bodega, las termas y su posible pozo: la nueva campaña arqueológica en la villa romana de El Peral busca respuestas

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S. Jiménez · PeriódicoCLM | Noticias de Castilla-La Mancha - Diario Público

CIUDAD REAL.- La villa romana de El Peral, en Valdepeñas, afrontará este otoño una nueva campaña de excavaciones con varias incógnitas todavía por resolver. Los arqueólogos regresarán al yacimiento para profundizar en el funcionamiento de sus termas, completar la investigación de un posible pozo descubierto el pasado año y reconstruir cómo se relacionaban las zonas residenciales, productivas y de ocio de un complejo que permaneció ocupado durante varios siglos.

La intervención comenzará a principios de octubre y se prolongará durante un mes, dando continuidad a seis años de investigación arqueológica. Esta vez, buena parte de los trabajos se concentrará en el entorno occidental del balneum, las termas de la villa, especialmente en su cabecera y en las estructuras hidráulicas que comenzaron a salir a la luz durante la campaña de 2025.

No se tratará únicamente de seguir excavando, puesto que el proyecto incorporará análisis de morteros, nuevas técnicas de datación y documentación mediante fotogrametría aérea con drones, herramientas con las que los investigadores intentarán precisar cuándo se construyeron y transformaron los diferentes espacios de la villa y cómo evolucionó el asentamiento a lo largo del tiempo.

El pozo, uno de los interrogantes

Uno de los principales interrogantes de esta villa se encuentra precisamente bajo tierra. Durante los trabajos de 2025 apareció parte de una estructura que los investigadores consideran que podría corresponder a un pozo utilizado para abastecer de agua las piscinas del complejo termal. La campaña terminó antes de que pudiera excavarse en toda su extensión, por lo que comprobar su función será uno de los objetivos de la nueva intervención.

El hallazgo se produjo mientras los arqueólogos estudiaban las áreas exteriores relacionadas con las termas y la denominada villa tardía. Allí consiguieron documentar también el horno que calentaba el hipocausto, el sistema que permitía hacer circular aire caliente por diferentes estancias de los baños.

Ahora se pretende completar la excavación de esas estructuras hidráulicas para comprender el complejo como un conjunto y determinar cómo se articulaba con la zona residencial. El director de la excavación, Tomás Torres, explica que los trabajos de los últimos años han permitido acumular abundante información sobre los espacios domésticos y productivos, pero el siguiente paso consiste en averiguar cómo se comunicaban y funcionaban conjuntamente las distintas partes de la villa.

Ese conocimiento permitirá dibujar una imagen cada vez más completa de un asentamiento cuya actividad se extendió desde el siglo I hasta el VI y cuya superficie conocida alcanza alrededor de 1.000 metros cuadrados.

Con bodega propia

Pero las termas son solo una de las piezas que componen El Peral. Las investigaciones realizadas durante estos años han revelado también espacios residenciales y productivos, entre los que sobresale una bodega romana, uno de los elementos que ayudan a comprender la actividad económica desarrollada en el asentamiento.

Los trabajos anteriores se habían concentrado en parte en las viviendas donde residían quienes organizaban la actividad de la villa. La ampliación de las excavaciones permitió posteriormente identificar infraestructuras relacionadas con los baños y comprobar que el sistema hidráulico no estaba aislado, sino que guardaba relación tanto con las termas como con otras áreas industriales, entre ellas la propia bodega.

Las prospecciones mediante georradar han servido, además, para ampliar el plano conocido del complejo y explorar espacios todavía sin excavar. Los resultados obtenidos hasta ahora apuntan a que la dimensión e importancia del yacimiento son mayores de lo que se pensaba inicialmente.

Morteros y drones para reconstruir su historia

En esta campaña, los resultados no solo dependerán de lo que aparezca al retirar la tierra. Y es que, una parte importante de la misma, se desarrollará después en el laboratorio.

Así, se contempla que los especialistas recojan muestras de los morteros empleados en diferentes construcciones para determinar su composición y conocer mejor las técnicas y materiales utilizados. Los resultados tendrán una doble utilidad, por una parte, aportar información científica sobre los edificios, y por otra, proporcionar datos que puedan emplearse en futuras actuaciones de conservación y restauración.

También se realizarán nuevas pruebas de datación mediante luminiscencia, con las que se pretende completar la secuencia constructiva de El Peral y determinar con mayor precisión las diferentes fases de ocupación y transformación experimentadas por la villa durante siglos.

A ello se sumarán vuelos fotogramétricos con drones y nuevos puntos geodésicos de control para mejorar la documentación del conjunto.

Además, los materiales que aparezcan durante la excavación serán igualmente catalogados, clasificados y estudiados para incorporarlos al registro científico del yacimiento.

Una historia que apareció con una rotonda

Seis años de excavaciones que tienen un origen inesperado, puesto que esta villa romana fue descubierta durante las obras para construir una rotonda. Desde entonces, tal y como recuerda el arqueólogo municipal, Julián Vélez, se han sucedido las campañas arqueológicas que han ido sacando a la luz edificios y estructuras hasta conformar un conjunto arqueológico cada vez mejor conocido.

La investigación sistemática se ha desarrollado durante seis años y sus resultados han trascendido ya el ámbito local. El trabajo realizado ha dado lugar a publicaciones científicas, ponencias y participaciones en congresos y jornadas técnicas, contribuyendo a difundir el conocimiento sobre la villa y sobre el periodo romano en la provincia de Ciudad Real.

Para Tomás Torres, el proyecto mantiene desde sus comienzos cuatro pilares: investigación, excavación, restauración y difusión. Una filosofía que explica que la nueva campaña no se limite a buscar nuevos restos, sino que avance también hacia la conservación de los que ya han sido documentados.

Empezar a reconstruir

Precisamente ahí aparece uno de los grandes retos para el futuro de El Peral, puesto que tras seis años de trabajo, se considera que ya existe suficiente información y edificios conocidos como para comenzar a alternar las excavaciones con actuaciones de reconstrucción y puesta en valor.

Su planteamiento parte de dos espacios especialmente significativos: la bodega romana, cuyo funcionamiento considera ya bien conocido, y los baños termales, sobre los que las sucesivas campañas han permitido reunir una documentación cada vez más completa. El objetivo sería que la investigación arqueológica siguiera avanzando mientras parte de lo descubierto comienza a hacerse comprensible y visitable para el público.

La nueva campaña incluirá ya alguna actuación encaminada en esa dirección, puesto que está prevista la retirada de las terreras acumuladas en el lateral occidental de la parcela para mejorar la contemplación del conjunto y facilitar su futura puesta en valor.

Los datos obtenidos servirán igualmente para planificar futuras intervenciones de conservación, restauración y musealización, con la aspiración de consolidar la Villa Romana de El Peral no solo como espacio de investigación, sino también como recurso cultural para Valdepeñas.

Read the original on periodicoclm.publico.es

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